Death be no proud

15 abril 2017

John Donne

Death be no proud though some have called thee / Mighty and dreadfull for thou art not so / For those whom thou think´st thou dost overthrow / Die not poor Death nor yet canst thou kill me. (John Donne)

  1. Escuchas la respiración regular de quien duerme a tu lado. Nada te tranquiliza más cuando te sientes perdido. Nada puede prometerte menos sobre el futuro.
  2. Al despertar en medio de la noche, la presencia de alguien que duerme cerca y te demuestra sin saberlo que te necesita, puede ser todo lo que hace falta para olvidar la pesadilla tan vívida sobre el futuro y conciliar el sueño.
  3. No ves nada real, cuando intentas distinguir lo que todavía no ha llegado. Son solo tus temores, amplificados por el miedo, y no hace falta mucho más para impedir que encares el presente como lo has hecho tantas veces en el pasado.
  4. Imaginemos que no hay ningún futuro. No hace falta imaginarlo. Con frecuencia no queda ningún futuro. Puedo verlo. Antes lo hubo. Se agotó hace tiempo y no me quejo.
  5. Mientras me necesites, pensaré que dar tantas vueltas en el mismo sitio y fracasar de tantas maneras tiene algún sentido, que identifico contigo. Más allá no puedo ver nada, quizás porque no hace falta ver nada.
  6. La soledad nunca te asustó, porque nunca te considerabas del todo solo. Alguien vendría en tu auxilio, algo sucedería para darte el impulso que faltara. Hoy, al afrontar la eventualidad de no contar con nadie, te preguntas si lo anterior sirvió para acostumbrarte a las últimas batallas o solo para dejarte indefenso.
  7. Nostalgia de los días que parecen no haber dejado huellas en tu memoria. Eso que hoy no se recuerda, eso que en su momento no fue tomado en cuenta, debió ser la felicidad.
  8. La desnudez de la muerte no es la de los cuerpos, que finalmente consuela de ser mortal y mientras tanto disfrutar la permanencia en una forma transitoria. La muerte despoja de ilusiones, hasta dejar una evidencia que aterra. Vas a perder todo lo elaborado para olvidar lo que te espera.
  9. Si abrazaras a quien amas, te derrumbarías, porque sabes que estás por perder la endeble calma que obtuviste al precio de establecer una distancia que te cuesta mantener. ¿Cómo volverás a controlar después tus emociones?
  10. ¡Ríndete! La invitación es seductora, incluso razonable. Si pensaras en la relación costo-beneficio, probablemente lo hubieras hecho hace tiempo. Nada justifica que no lo hayas hecho aún, y sin embargo resistes.
  11. ¡Ríndete! Ya sea tarde o temprano, sucederá. Mientras tanto, no sabes muy bien por qué, tal vez por simple curiosidad, lo demoras. Debe ser que a pesar de los contratiempos y miserias que denuncias, lo disfrutas.
  12. ¡Resiste! Das un paso y luego otro. Miras por donde vas y no estás seguro del próximo. Te mueves. Tal vez salgas de esto o quizás no. Sigues adelante por las dudas.
  13. Sueles detener el abandonarte al dolor, cuando te acosa. No es tiempo aún, te dices. Te reservas para la rendición al dolor no importa cuándo, un día de estos.
  14. Alivio: sentir de nuevo que habito mi cuerpo, después de haber dormido siete horas sin interrupción. Una batalla quedó atrás, la guerra continúa.
  15. Tal vez sigues enfermo, pero experimentas un alivio. ¿Quién piensa entonces en la muerte? Basta una postergación, para que seas poco menos que inmortal.
  16. Tu cuerpo te acompaña, casi siempre es tú, pero a veces se independiza para mal y se convierte en tu adversario, al que te empeñas en derrotar antes de que él lo consiga.
  17. En medio de la fiebre, ves la normalidad de tu cuerpo como un puerto lejano, hacia el cual te enrumbas, ignorando si habrás de alcanzarlo.
  18. Sales de una enfermedad como de una cárcel que había logrado armar tu propio cuerpo. Lo recuperas y a continuación lo olvidas, mientras no vuelve a traicionarte.
  19. Vuelves a tomar control de tu cuerpo, sin forzarlo, ni encontrar demasiada resistencia de su parte. Eres de nuevo lo que habitualmente crees ser.
  20. Experiencia de luchar contra tu cuerpo para evitar que te tome bajo su control y ni siquiera te ofrezca algún minuto de placer como como compensación.

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Insatisfactoria búsqueda de sentido

25 diciembre 2015
  1. Algunos creen haber conseguido un acceso vitalicio a la verdad. Otros la buscan (pero muy rara vez la encuentran). Decide con quién te identificas y no seré yo quien demuestre que te engañas.

    Cubo de Louis Albert Necker

    Cubo de Louis Albert Necker

  2. Si no aprendiste a sufrir, ¿puedo preguntar qué aprendiste? Nada, en realidad, porque el disfrute puede ser maravilloso y en buena hora lo experimeutaste, pero más allá de ese momento, rara vez cuenta.
  3. Los rastros de la infelicidad quedan marcados. Ojala no hubieran llegado a instalarse donde están, pero son tu patrimonio y tu freno, el fundamento de tus nuevos proyectos.
  4. Comenzar de nuevo. A lo largo de su vida, esa decisión es lo que finalmente cuenta. Cada vez que recuerda, se ve a sí mismo, iniciando algo que debería durar y sin embargo no es probable que dure. La idea de la eternidad lo aterra.
  5. ¿Qué tienes por delante? Una tarea, dos o tres. No siempre vas a disfrutarlas, ni tampoco serán un tormento repetido. Paso a paso las encaras y entre tanto la vida se te va o toma sentido.
  6. Fin de temporada. Solo depende de ti, prolongar el intento de imponerle tu presencia al universo en el que sabes muy bien que no importas. Todo lo que dio sentido a tu vida, ya fue, se agotó hace tiempo. Es una causa que te conviene dar por cerrada. ¿Habrá una próxima oportunidad? No es demasiado probable, pero después de todo lo que has visto, quién sabe.

    M.C.Escher: Bound of union

    Maurits Cornelis Escher: Bound of union

  7. No trates de acumular demasiado, porque tarde o temprano se derrumbará. Cuando suceda eso, ya lo sabes: el desastre tampoco tiene por qué ser definitivo, porque no sabes por qué, ni te detienes a pensarlo, pero vas a intentarlo de nuevo.
  8. Te pasaste la vida convencido de haberte planteado las mejores opciones, cuando lo más probable era que estuvieras equivocado, pero haber aprendido eso, da sentido a tu confusión de entonces.
  9. ¿Qué aguarda al final de tanto esfuerzo como requiere la vida cotidiana? No el aplauso, ni los monumentos que conmemoren alguna hazaña. Tan solo tu memoria de que en más de una ocasión lo disfrutaste.
  10. Siempre hubo algo que de acuerdo a la opinión generalizada podía considerarse deseable, inalcanzable, costoso, muy superior a lo que estaba a tu alcance y te dejaba insatisfecho. Ese más allá, sospechas hoy, se encontraba aquí mismo.
  11. El azar nos pone ante alternativas que no aceptamos o incluso rechazamos, de acuerdo a lo que suponemos que nos corresponde hacer, no pocas veces en contra de nuestras más firmes convicciones. Entonces, hay que afrontar lo que nos corresponde hacer, como si no tuviéramos ninguna duda.

    M.C.Escher: grabado

    Maurits Cornelis Escher: Relativity

  12. Ya es tarde para buscar nuevas oportunidades que le permitan continuar su vida de siempre. Con hallarle sentido a lo que pasó, le basta y sobra, pero aún eso puede ser inalcanzable.
  13. A veces, debes ser así o asá, de inmediato. Puede llevarte el resto de la vida comprender por qué tomaste una decisión que se presentó como impostergable.
  14. La certeza de haber encontrado alguna solución a tus problemas, se te impone, llegada de donde no sospechabas, cuando los conflictos la requieren. A pesar de las dudas, no tardará en seducirte, llevándote a cometer graves errores. Peor sería cerrarle la puerta.
  15. Todo lo que creo respecto de mí, entra periódicamente en crisis. Me convendría estar preparado y sin embargo casi nunca lo estoy, porque no termino de conocerme o tal vez me doy la espalda y pronto olvido lo que acabo de averiguar.
  16. Hay respuestas que no tengo. Más aún, hay preguntas que no intento hacerme. No se trata de dar la espalda a los problemas efectivos, sino de arriesgarme a vivir de una manera que puedo imaginar como la mejor o me será cobrada si acaso decidí mal.
  17. Si te dejaras guiar simplemente por la búsqueda del placer, ¿quién serías? Un irresponsable. Por algún motivo, que no debe atribuirse tan solo a tu voluntad, ese Paraíso te fue negado.
  18. Bienvenido el olvido, que despeja la memoria de proyectos fallidos y promete renovar tus compromisos en lo que te queda por vivir. No todo está hecho, ni por suerte vas a disponer de tanta cuerda para intentar los mayores desafíos.confusion
  19. Despedirse una vez más. A lo largo de su vida, es lo que repetidamente se ha visto obligado a hacer. Puede verse despidiéndose tantas veces de lo que ama y llega a su fin, que decide no apegarse demasiado a nada, porque recuerda que en algún momento no llegado aún, lo perderá.
  20. Lo mejor de la muerte es que te libra definitivamente de la obligación de reiniciar lo mismo, incluso cuando nada justifica el esfuerzo, como parece ser la norma implacable de la vida.
  21. Cada vez que se siente seguro de haberlo perdido todo, comprueba, sin habérselo propuesto siquiera, incluso en contra de sus más firmes convicciones, que la inercia lo lleva a renovar los apegos. Quiere continuar buscando.
  22. El sentido se abre paso, maltratado por el absurdo, todavía reconocible. No es un regalo puesto allí por una deidad juguetona, para consolarnos después de habernos sometido a sus experimentos crueles, sino la huella de algo que no llega a ser del todo y sin embargo puede ser tomado en cuenta, el Norte de una brújula que no solemos consultar, gracias a la cual no estamos nunca del todo perdidos.

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¡Feliz Día de los Muertos!

24 octubre 2015
  1. ¡Feliz Día de los Muertos! Aquellos que estamos vivos, tenemos la oportunidad de celebrarlo o apartar la vista del ominoso recordatorio. Tarde o temprano dejaremos de angustiarnos por eso que todavía no llegó y tampoco estaremos en condiciones de suspirar por esto que habremos perdido.

    Cementerio de Staglieno (Genova)

    Cementerio de Staglieno (Genova)

  2. ¡Qué alivio quedar definitivamente fuera de los asuntos de este mundo, lejos de cualquier proyecto humano, sin temores ni compromisos de ningún tipo, viendo que el puente de la memoria que te une a quienes te conocieron se debilita hasta desaparecer! ¡Qué libertad inigualable esa que adquieren (no para su disfrute) los muertos!
  3. Dejar de ser es casi un premio, difícilmente una condena. ¿Quién no se aburre de permanecer demasiado tiempo en el mismo molde, más por no manifestar arrepentimiento, que por continuar convencido de que eso es lo mejor?
  4. Llegué a este mundo sin pedirlo a quienes me trajeron, y tendré que irme un día de estos, que no se encuentra demasiado lejos, aunque me resista. No es mucho lo que un torpe ser humano pueda construir y sea capaz de perdurar entre esos dos límites.
  5. Cuando estás muerto, puedes convertirte en un acreedor que reclama el pago de todos los compromisos que quedaron pendientes y los vivos no saben cómo asumir. Desde esa distancia infranqueable, te vuelves temible.
  6. ¡Ah, piadosa muerte que nos libras del eterno retorno de lo mismo, tanto si es placentero (y termina convirtiéndose en rutina detestable) como si el doloroso (y desafía la paciencia de cualquiera)! Puesto que hay un fin, todo toma sentido.
  7. Morir no es lo peor que puede pasarle a uno. Vivir, en cambio, no siempre llega a justificarse en tantas ocasiones y la vida entera suele quedar bajo sospecha.
  8. A pesar de las películas de vampiros y zombis, los muertos no regresan para perseguir a los vivos. ¿Por qué habrían de abandonar las indudables ventajas de su nuevo estado, tras haber conocido la maraña de incertidumbre que arruina el disfrute de la vida?
  9. Demostramos temer a la muerte, para no dejar en evidencia que envidiamos la libertad que han adquirido los que se fueron. ¿Acaso alguien puede reclamarles nada, acusarlos de ningún acto impropio, obligarlos a cumplir con sus compromisos?

    Cementerio de Génova

    Cementerio de Génova

  10. Flores para los muertos: algo que huela bien, que a pesar de la pena pueda observarse con placer, para atenuar la conciencia de la inevitable podredumbre que permanece apenas oculta y nunca demasiado lejos.
  11. Es un inmenso alivio pensar que en el peor de los casos lo más probable es que uno será olvidado apenas muera. Bastante más puede doler que los contemporáneos demuestren que lo ignoran en vida.
  12. Dado que inevitablemente uno debe morir, lo mejor de una situación como esa es no dejar demasiadas huellas que puedan alentar ningún tipo de reclamaciones y reproches, justo cuando resulta imposible defenderse.
  13. Peregrinaciones del Día de Difuntos: los vivos se acercan a los restos de los que se fueron, con la excusa de homenajearlos, para acostumbrarse a transitar un territorio que los aguarda y asusta, pero todavía no los reclama.
  14. Querido muerto: sé que estás ahí, reduciéndote a nada y sin la menor conciencia de quien te habla desde aquí, sin esperar que le respondas. Solo tengo una petición: no aproveches mi sueño para recuperar por un instante algo parecido a la vida. Continúa disfrutando el olvido.
  15. Hay quienes se pasan la vida dialogando con sus muertos. Los míos son bastante más corteses o tal vez tienen menos que reclamarme. Solo regresan cuando los invito, y lo cierto es que algo así no sucede nunca.
  16. La sonrisa creciente de los muertos causa escalofrío. Si ellos muestran con tal desparpajo que nada los preocupa, ¿dónde quedan mis afanes por mantenerme con vida?

    José Guadalupe Posadas: Calavería

    José Guadalupe Posadas: Calavería

  17. Basta que alguien muera, para que las contradicciones en las que estaba involucrado se atenúen hasta desaparecer y las virtudes poco evidentes se resalten hasta eclipsar el conjunto. El muerto se vuelve aceptable, aunque solo sea porque dejó de estorbar a quienes viven.
  18. Adversarios dados por muertos, que no terminan de morir, demuestran en su ferocidad renovada, que hubiéramos debido tomarnos el trabajo de darles el tiro de gracia.
  19. Hay quienes recuerdan a sus muertos solo cuando el calendario los obliga. El resto del tiempo, viven como amnésicos que no le deben su vida a nadie.
  20. Si la vida es fatiga con frecuencia inútil, se justifica que a los muertos les deseemos que descansen en paz. Pudrirse no exige ningún esfuerzo.

    Día de los Muertos en México

    Día de los Muertos en México

  21. Nunca he llevado flores a mis muertos, ni he rezado por su eterno descanso. ¿Cómo puedo mirarme en un espejo y reconocer en mí a un ser humano? Probablemente porque no son la memoria ni la devoción las que me definen.
  22. La necesidad de una resurrección no parece importarle tanto a los muertos, que podrían ganar algo, de ser cierta la alternativa, como a quienes ven como una amenaza, los límites mezquinos de sus propias vidas.
  23. ¿Para qué reencarnar, me pregunto, si la evidencia demuestra que nadie aprende nada de sus errores? Menos inútil parece ser que se viva una sola vez, nunca del todo sabiendo lo que se hace, y quedarse con ganas de haberlo hecho mejor.

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O tempora, o mores

9 mayo 2015
Rodin: El Pensador

Rodin: El Pensador

Todo fluye, todo cambia. Todo nace y muere, nada permanece. Todo se diluye; lo que tiene principio tiene fin, lo nacido muere, y lo compuesto se descompone. (Gautama el Buda)

Cambia lo superficial / cambia también lo profundo / cambia el modo de pensar / cambia todo en este mundo. / Cambia el clima con los años / cambia el pastor su rebaño / y así como todo cambia / que yo cambie no es extraño. (Julio Numhauser: Todo cambia)

  1. Todo cambia, dejaron dicho, cada cual por su lado, Gautama el Buda y Heráclito de Efeso. Yo también, cada vez más lejos de las promesas que planteó mi llegada al mundo. Eso que pude ser y casi nunca he sido, finalmente se reconciliará con el designio que me trajo a la existencia, cuando haya muerto.
  2. Celebro algunos cambios que me serían favorables, mientras observo alarmado otros que interpreto como amenazas, cuando ninguno de ellos puede darse por ocurrido y todavía no he movido un solo músculo para alterar el curso de los acontecimientos.
  3. Allí donde el joven que fui veía frustración, ahora diviso la resignación. Pueden parecer situaciones gemelas, pero la primera destaca mis límites y la segunda mis poderes para controlar lo que resultaba inaceptable.
  4. Ahora que soy viejo, contemplo la vejez por primera vez instalado en su interior. ¡Cuántas novedades ingratas me aguardaban! De haberlas advertido antes de que llegaran, hubiera evitado caer a esta situación, pero al mismo tiempo me hubieran arruinado más de una esperanza que me mantuvo en pie. En buena hora no fui tan lúcido.
  5. En el pasado me convencí más de una vez que por algún motivo inexplicable estaba destinado a producir obras formidables, no inferiores en dimensiones y méritos a las que admiraba. Hoy trato de concluir sin desvíos un aforismo. Lo que perdí en ilusiones, confío haberlo ganado en objetividad.sisifo
  6. Alguna vez, yo mismo fui tan importante para mí, que en ningún caso hubiera sido capaz de tomarme en broma o negociar con los desengaños inevitables que surgen en el camino. Desde entonces, no si he progresado al invertir mis prioridades, pero estoy mejor preparado para enfrentar la realidad, concediéndole su verdadero peso cuando entramos en conflicto.
  7. ¡Ah, el todo o nada de la juventud! Tanto el de aquella que compartí, como el de ésta que hoy observo, contemporánea y a la vez lejana. Siempre es posible ver todo tan nítido que se cree tocarlo, como de permanecer ciego a lo que ocupa todo el horizonte.
  8. Cuando teníamos veinte años, la imagen del éxito en cualquier aspecto de la vida, era considerada por nuestro grupo como una esperanza reaccionaria que nos resistíamos a seguir, como si por alguna razón poco evidente para el resto del mundo, nosotros fuéramos los adelantados de un nuevo orden, opuesto al existente, en lugar de simples fracasados que buscábamos una justificación para lo que nos deparaba el futuro y no nos detendríamos hasta convertirla en realidad.
  9. La inseguridad que el cuerpo impone en los años de la vejez, no difiere mucho de la que se tenía a los catorce años, pero ahora ya no suele ir acompañada por la esperanza de que, pase lo que pase, uno prevalecerá, porque está destinado a disfrutarlo siempre.

    José Guadalupe Posadas: Grabado (detalle)

    José Guadalupe Posadas: Grabado (detalle)

  10. Uno de mis amigos de juventud afirmaba que después de los treinta años, todo hombre es un traidor a sus ideales, si no ha decidido morir antes. No sé cómo toleró vivir veinte años más, antes de demostrar que se estaba refiriendo a sí mismo.
  11. ¿Para qué busca la novedad, aquel que no llega a disfrutarla? Cuando se encuentra en condiciones de disfrutarla, poco le importa que sea nueva.
  12. Lo más desalentador es que a pesar de todo el esfuerzo que le dediques, en el fondo nada cambia demasiado en este mundo. Lo que te despierta mayor esperanza, es que tampoco permanecen en pie los proyectos más amados por tus enemigos.

    Caravaggio: Cristo de la columna

    Caravaggio: Cristo de la columna

  13. Ibas a cambiar el mundo, quién sabe gracias a cuál conjunción de circunstancias improbables, más que por tu esfuerzo continuado. Hoy te felicitas de ser capaz de entender al menos cómo fue que el mundo te cambió, sin retroceder ante la imagen nada favorecedora, inquieto por las novedades que no esperabas.
  14. Debo haber buscado el fracaso con la misma obstinación que otros dedican a la conquista del placer, como si el fracaso fuera el signo de un heroísmo que solo podía culminar de ese modo poco viable: en el clímax de una cruz.
  15. Morir por una gran causa, fue en algún momento la imagen suprema de quienes carecían de fe en el más allá y pretendían construir un mundo mejor en este mundo. Cuando se lo piensa mejor ¿cuál era la diferencia?
  16. La imagen del vía crucis que más me conmovía, era la del Cristo de la columna, encaminado hacia la muerte, pero todavía muy lejos de la culminación de su historia, como si todavía le quedaran otras alternativas; también como si no fuera necesario mostrar nada más, porque el resto de lo que habrá de sucederle es conocido de antemano por todos los observadores.

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¡Sálvese quien pueda!

22 diciembre 2014
  1. Periódicamente hay quienes anuncian el próximo fin del mundo. Con la misma frecuencia, el evento se posterga. Si algo se encuentra fuera de discusión, es la inocultable miopía de los profetas.

    Carnavelet: Ejecución de Luis XVI

    Carnavelet: Ejecución de Luis XVI

  2. Después de mí, el Diluvio, habría dicho Luis XVI, antes de la Revolución Francesa que lo llevó a la guillotina. No se sabe qué admirar más: si la resignación ante el desastre todavía no sucedido, o la abismal incapacidad para no ver las consecuencias de las decisiones que pudieron haberlo evitado.
  3. Aquellos que no creen necesario mirar adónde van, probablemente lleguen adonde no les conviene. Puede ser que ellos mismos se sorprendan al descubrirlo, pero todo el mundo les dirá que todo el tiempo se lo estaban buscando.
  4. Moverse, no importa en qué dirección, con tal de no estarse quieto. Tal es la estrategia del desorientado que no pide consejos, ni se detiene a considerar la viabilidad de las opciones que se le presentan.
  5. Desconfía de todos aquellos que pueden competir con él, tanto si ellos planean hacerlo, como si no han llegado a imaginarlo. Contempla como adversarios a quienes a partir de ese momento se verán obligados a defenderse de las agresiones que él anuncia.
  6. No esperes que te ayuden cuando lo necesitas, porque no vives en un sistema donde tus carencias van a ser tomadas en cuenta, excepto para desplazarte de la competición donde participas, te hayas anotado o no.
  7. No aceptan el mundo tal como es y prefieren morir, antes que aceptar la fatiga de trabajar en él todos los días, como hacen aquellos dispuestos a poner a prueba (repetidamente) la validez del mismo diagnóstico.

    Niños nazis

    Niños nazis

  8. Si los alucinados fueran a cambiar el mundo en el poco tiempo que plantean, probablemente sería para convertirlo en algo tan agradable como un cementerio.
  9. Si los conformistas fueran a resolver los conflictos que no pueden ser ignorados, sería mediante la sistemática eliminación de aquellos que los sufren.
  10. Se había preparado para agredir, actitud en la que se había demostrado exitoso con frecuencia. No obstante, lo derrotaron cuando fue incapaz de reconocer que había llegado el momento de defenderse.
  11. De vez en cuando, todo parece perdido. El entusiasmo que nos embriagaba desapareció, los grandes proyectos fueron traicionados uno tras otro, el impulso de los cambios se agotó y nadie cree que pueda renovarse. No es el momento de mirar para otro lado, ni tampoco de lamentarse. Hay que ponerse a buscar salidas.
  12. ¡Espera! No lo acuses aún de no ser precisamente lo que aparenta. ¿Acaso abandonó una causa que afirmaba sostener? Según dice, solo cambió la modalidad de resistencia. Cuando lo veas pactando con aquellos que hasta no hace mucho eran sus adversarios, podrás denunciarlo, si es que no te has puesto de su lado, si es que no prendes sustituirlo en el campo de la negociación, con el objeto de sacar la mejor tajada.
  13. No conviene demonizar demasiado al adversario. Tampoco es cosa de hacer borrón y cuenta nueva en las relaciones con él, porque no hay nada mejor que el olvido para incubar nuevas traiciones.

    Pilotos kamikazes II Guerra Mundial

    Pilotos kamikazes II Guerra Mundial

  14. Se había planteado por lo menos cambiar el mundo. Cuando consideró que fracasaría, comenzó a desviar sus esfuerzos hacia una interminable justificación de su evidente inconsecuencia.
  15. Capitanes de la derrota: nunca saben muy bien adónde van y para completar el cuadro, tienen a quienes los siguen a sol y a sombra, confiados en que les habrán de indicar el camino adecuado.
  16. Carne de cañón: solo espera ser útil a otros, que lo usen sin escrúpulos de ningún tipo, incluso que llegado el momento lo descarten. De no ser así, considera que su miserable vida carecería de sentido.
  17. ¡Ah, la rotunda estupidez de los kamikaze! Necesitan nada menos que inmolarse, para justificar retrospectivamente su vida, con el único objeto de perderla.
  18. Te dices aliviado: fracasé. Hay quienes se avergüenzan tanto de una eventualidad como esa, que prefieren morir antes de reconocerlo. Sin duda, el fracaso llega y suele ser más frecuente que el triunfo. También es la experiencia más confiable cuando se trata de construir algo que no se derrumbe fácilmente.

    Tormento de Sísifo

    Tormento de Sísifo

  19. Te dices: ¡qué alivio saber que hasta aquí llegaste y no vale la pena continuar luchando por lo que habías creído el centro de vida! Sin duda hay otras cosas en las que no reparaste. Ahora te costará menos verlas y es urgente que las descubras.
  20. Una vez que alguien ha probado la embriaguez de saberse reconocido por unos cuantos admiradores, no es probable que renuncie a la posibilidad de experimentar de nuevo una felicidad como esa, que parece compensarlo por todas las frustraciones que sufrió en el pasado, cuando admiraba a otros, que no se daban por enterados de su existencia.

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Desapegos

10 septiembre 2014
  1. ¡Qué don maravilloso el entusiasmo (cuando llega)! Sin embargo, cuando se agota da la impresión que fue para siempre. En ese momento conviene recordar que tampoco un duelo es el mejor sitio para divisar lo que te espera.

    Gautama el Buda

     Sidarta Gautama (Buda)

  2. Una vez que el desapego se instala en tu horizonte, ¿cómo ignorarlo? En mala hora llegó, ¿pero acaso no era inevitable que antes o después ocurriera? Lo insensato hubiera sido dar la espalda a las evidencias que se encuentra allí y tendrás que procesarlo.
  3. Se acurruca en el error del pasado, como si fuera posible atrincherarse en él y no sufrir las consecuencias. Cuando lo intenta, solo posterga el desengaño, volviéndolo más humillante, en lugar de dejarlo atrás.
  4. Que sufra el amor propio, no es después de todo un dolor auténtico. Si recupero la objetividad, superando los errores que me arropaban, ¿por qué no celebrar el aterrizaje?
  5. Como si se tratara de un juego inocente piensas: Hasta aquí llegué y a partir de ahora no haré ningún esfuerzo por continuar. Que sea lo que sea. Luego, te detienes a examinar la idea y compruebas que no sientes la menor pena por lo que dejaste de lado. Ahí está el peligro.
  6. Sobrevivir al desencanto es un hábito que debes alimentar cada día, para que en una de esas no se te olvide.
  7. Habría que aprender a sufrir decepciones, como hay que aprender a caer parado. Nunca se sabe cuándo necesitarás esa destreza, pero es imposible que un momento como ese no llegue.
  8. Nadie nace retrocediendo, ni buscando desvíos que le permitan eludir los riesgos. Durante el resto de la vida, esas habilidades son las que debe utilizar con mayor frecuencia.
  9. Pensaste tu propia vida como un edificio grandioso que irías construyendo sin obstáculos. Al vivirla, fuiste reduciendo las expectativas. Con tal que no se derrumbe, hoy te das por satisfecho.
  10. Si no descubro cuán tonto puedo ser, continuaré aceptando el grado de estupidez que alcancé, como si estuviera condenado a permanecer atado a eso. Tal vez una felicidad similar no sea la que busco.
  11. Aprende a retroceder y postergar tus proyectos, sin renunciar a ellos. Las dificultades que opone la realidad no son pocas, cuando alguien tiene el atrevimiento de resiste su curso.

    Monje cartujo

    Monje cartujo

  12. Las decepciones golpean, pero de otro modo no despertaríamos del tranquilo sueño del error. ¡Sean bienvenidas, por incómodas que resulten para el ego!
  13. Algo aprendí: las ilusiones se agotan a pesar de las promesas, mientras las desilusiones son siempre más confiables como compañía.
  14. Dos decepciones no se acumulan. Solo se acompañan, te recuerdan que nunca hay demasiado espacio para las ilusiones, cuando se las vive en compañía.
  15. Uno aprende a mantenerse vivo y casi todo lo que encuentra en el camino se convierte en una serie de enfrentamientos que pone a prueba tal decisión. Bastante menos cuesta desaprenderlo.
  16. Hay que ser muy tonto para creer que la realidad se corresponderá con los deseos. Hay que ser un héroe para no resignarse a que la realidad postergue repetidamente la concreción de los deseos.
  17. Resignarse demasiado pronto o no resignarse nunca: he aquí dos formas insuperables de paladear la infelicidad.
  18. El dolor de estar vivo puede ser tan nítido en ocasiones, que solo atino a huir, como si fuera posible dejar atrás aquello que de todos modos viene conmigo.
  19. Avanzar sin retroceder, exigen los ingenuos. Luego, ante el primer obstáculo se paralizan, en lugar de derribarlo a cabezazos.
  20. Resistir al desaliento es una apuesta que vale la pena intentar. Quizás ganes una prórroga, nadie sabe por cuánto tiempo; quizás a la larga todo esté perdido. Mientras tanto, aguardas el resultado, como si se tratara de la suerte de alguien que no eres tú.
  21. Si no fuera capaz de comenzar por reírme de mí lo antes posible, ¿valdría la pena reclamar al mundo que me tome en serio?
  22. Despídete de las ilusiones que cobijaste como tus criaturas más amadas. Pudieron elevar tus miras y devolverte una imagen de ti que te sedujo. Hoy son probablemente un peso muerte del que mejor te desembarazas, antes de que te hunda.
  23. Cuando sabes que vas a perderlo todo, ¿te detendrán los pequeños duelos, los cáculos mezquinos? ¿Continuarás viendo como alternativa imposible la grandeza?
  24. Si das todo por perdido, siéntete libre de encarar tus compromisos (por primera vez) sin concesiones, como hubieras debido hacerlo siempre.
  25. No renuncies a tus proyectos demasiado pronto, pero al mismo tiempo recuerda que siempre estás a tiempo de cortar los puentes y abandonar sin demasiada pena todo lo que defendías por amor u ofuscación.

He desbaratado tus acechanzas, ¡oh destino!, he cerrado todos los caminos por los que podías alcanzarme. No nos dejaremos vencer ni por ti, ni por ninguna fuerza mala. Y cuando haya sonado la hora de la partida inevitable, nuestro desprecio por los que se aferran inútilmente a la existencia estallará en este hermoso canto: ¡Ah, qué dignamente hemos vivido! (Epicuro)

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Malas noticias que no puedo esconder bajo la alfombra

12 abril 2014

En tiempos de hipocresía, cualquier sinceridad parece cinismo. (William Somerset Maugham)

William Somerset Maugham

William Somerset Maugham

  1. No eras inmortal, te confirma una escueta biopsia. No bien acabas de recordarlo, te dispones a pensar en otra cosa.
  2. Tus fantasías se han derrumbado una detrás de la otra, los errores imposibles de justificar te han golpeado la cara, hasta obligarte a reconocerlos como tus hijos no buscados. Pudo ser peor, si te hubieras salido con la tuya.
  3. Todo cambia y tienes que esforzarme para entender dónde te encuentras parado. La crisis hubiera debido ocurrir mucho antes, pero es evidente que resististe la verdad, como si se tratara del fin de tus días. Ahora sé prudente, si no quieres revelarte como un necio.
  4. El enojo conduce a la ofuscación, que es la mejor forma de crear nuevos conflictos, capaces de aumentar la frustración, que genera más enojo.
  5. Si de acuerdo a las múltiples invitaciones y amenazas recibidas, a partir de hoy aceptas el mundo tal como es, deberás acostumbrarte a la idea de no ser más el analista honesto que imaginaste ser. Estabas confundido. Eso es mejor que creerte dueño de la verdad, cuando solo disponías de empecinamiento.

    George Grosz: Escena callejera de Berlin

    George Grosz: Escena callejera de Berlin

  6. Malas noticias: no hay valores eternos, ni quedan certezas fuera de toda duda, ni autoridades que inspiren respeto incondicional. Tampoco podemos decir que estemos del todo solos, porque nos tenemos unos a otros y compartimos la orfandad.
  7. La muerte nos aguarda antes o después, más cruel o más amable, de acuerdo a su capricho. No habrá nadie que logre ignorarla y ser ignorado por ella, como fue la apuesta imbécil de cada uno de nosotros.
  8. Malas noticias: eludir responsabilidades alegremente, se ha transformado en equivalente a gozar la vida. Por lo tanto, dont´worry, be happy!
  9. Los burócratas acostumbrados a ejecutar las órdenes que no comprenden, ni se preocupan de analizar, puesto que no quieren correr el riesgo de aparecer con una opinión al respecto, comienzan a elaborar políticas de Estado.
  10. Los abusadores han logrado convencer a los abusados que más les vale someterse a su lamentable situación, y agradecerles la protección que reciben, porque podría irles bastante peor, si optaran por resistirse.
  11. Protesto que no entiendo, para no intentar siquiera el esfuerzo de abandonar mi resistencia a lo que bien podría dejarme de ser desconocido.
  12. Proyecto en ti mi mala fe, mi mente estrecha, mis temores sin fundamento, y de pronto mis dudas se han resuelto. Solo es cosa de liquidarte a ti, para comenzar a sentirme libre de toda amenaza.
  13. Me resigné a ser lo que he llegado a ser, con todas las miserias inocultables, como si se tratara del designio que me reservó una potencia tan superior a mis fuerzas, que es inútil resistirla o analizarla.

    Otto Dix: Calle de Praga

    Otto Dix: Calle de Praga

  14. El mundo es tal como es, tal como ha sido siempre y nadie (comenzando por las víctimas innumerables de ese estado de cosas) desea cambiarlo. Más aún, ni siquiera sospechan que puede ser cambiado para mejorarlo.
  15. El pasado que hubiera debido darle sentido al presente ya no existe, y el futuro que tanto nos preocupaba, quizás no llegue a ser, por lo que toda decisión actual es una apuesta que no significa nada.
  16. Para facilitar el fluido funcionamiento de la sociedad de consumo, la responsabilidad tradicional de los adultos respecto de los jóvenes que trajeron al mundo, se deroga por un lapso ilimitado, y ellos quedan sujetos exclusivamente a las normas que les impone el mercado.
  17. Los carteristas han establecido las leyes que rigen el disfrute de la propiedad personal y ahora se dedican a vigilar las infracciones de quienes permanecen al margen de su círculo.
  18. Se convenció de que estaba destinado a fracasar y a partir de ese momento dedica sus energías a lograr ese mezquino objetivo. ¿Cómo no habrá de alcanzarlo?
  19. Los virtuosos no se conforman ya con disfrutar sus propias restricciones, que en el pasado les permitían esperar una recompensa ilimitada en el más allá, y se proponen convertirlas en obligación para quienes no comparten su fe.
  20. Todo anda bien (o lo más probable, no consigues aún ver amenazas por ningún lado) por lo que no está descartado que alguna crisis esté incubándose allí donde todavía no sospechas).
  21. Mi encarnizado adversario me atribuye todas las afrentas que una multitud de ofensores se encargó de hacerle sufrir le infirió a lo largo de su vida. Al simplificar las responsabilidades, fundamenta su decisión de iniciar una guerra santa en mi contra, para que apenas me derrote, la más completa felicidad le sea devuelta.

    Renato Guttuso: La discusión

    Renato Guttuso: La discusión

  22. Defraudaron tu confianza. En lugar de quejarte por el trato injusto, felicítate por estar mejor preparado que antes para no incurrir de nuevo en el mismo descuido.
  23. Los adictos de cualquier clase imponen su distorsionada visión del mundo a quienes los rodean, convencidos de ser la vanguardia de un nuevo orden que los imbéciles todavía se resisten a aceptar.
  24. Los creyentes pretenden que los no creyentes adopten su visión del mundo, solo porque aquellos a quienes enfrentan se encuentran desorganizados y se consideran minoría.
  25. Si en la actualidad rechazo el estado del mundo que encuentro, mañana deberé ser consecuente con la postura que hoy sostengo, o tendré que justificar con enorme cuidado cualquier cambio de postura que los demás reconozcan en mis actos y puedan creerse autorizados para evaluar.

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