Acomodos y otras infamias cotidianas

12 abril 2014
  1. Cuando el fuego de la ideología se extingue, el acomodo ocupa el territorio dejado libre, sin renunciar a su antiguo vocabulario de combate. Donde hubo gestos que comprometían, quedan la caricatura y el travestismo, no sea que el vacío se note.

    Franz Masereel: La ciudad

    Franz Masereel: La ciudad

  2. Vociferantes, los demagogos confían aplastar cualquier disidencia con sus voces amplificadas, antes que con razones. Si no logran acallar a todos, temen, ellos comenzarán a pensar por su cuenta, y en ese caso estarán perdidos.
  3. A la sombra de los grandes discursos, el silencioso acomodo prospera. Solo hay grandes discursos para distraer de las incesantes negociaciones del acomodo.
  4. Pónganme donde haiga, decía el viejo aspirante a burócrata. Quizás el idioma haya sufrido, pero la expresión de una voluntad irrenunciable no pudo ser más certera.
  5. La indiferencia de los acomodados al mundo que debe alimentarlos, es una evidencia imposible de negar. Sus raros simulacros de solidaridad solo tienen como función confundir a los espectadores con escaso criterio que pudieran objetar su comportamiento.
  6. Desde el punto de apoyo que le brinda el Poder, el acomodador distribuye y cobra favores entre los postulantes, como si el mismo Dios lo hubiera traído al mundo con esa misión irrenunciable.
  7. Si el Estado se reduce ostensiblemente, de todos modos continúa siendo una agencia de empleos, que quizás ofrezca menos oportunidades que antes, pero les concede cada vez mejores retribuciones.
  8. Todo se compra en la actualidad, quizás por la razón de que todo se encuentra en venta. Cuando aquellos que se proclaman honestos compran impunidad, la pagan cada vez más cara, pero deben reconocer que por haber tanta demanda, no pueden esperar que haya descuentos.

    Adolf Hiler con jóvenes hitleristas

    Adolf Hiler con jóvenes hitleristas

  9. Si el servicio público fuera algo más que un eslogan, para ornamentar el discurso de los burócratas, solo incautos que pronto van a ser desplazados lo tomarían en serio.
  10. Tomaron por asalto el Estado, mientras prometían regenerarlo. Utilizaron esa prédica distractiva para reacomodar a los suyos.
  11. Allí donde se manifiesta el Poder, se establecen mafias que no dejan pasar la oportunidad de sacar provecho de aquellos que pretenden acceder a él y aquellos que pretenden burlarlo.
  12. Proteger y amenazar pueden llegar a parecerse demasiado. A veces uno pasa de una actitud a la otra sin darse cuenta. No está mal que esto pase. Esto permite a los beneficiados/damnificados apreciar con objetividad qué frágil es su situación y cómo necesitan a quienes los protegen y amenazan.
  13. La experiencia le dice que suele estar libre de dudas que ensombrecen la vida de los tontos. Cuando enfrenta un conflicto, solo tiene que atender a su conveniencia para resolverlo.

    Jan Lenica: Rinocerontes

    Jan Lenica: Rinocerontes

  14. ¿Quién se atreve a denunciar el acomodo? Secretamente, uno espera que le llegue el turno de disfrutarlo. Detrás de esa esperanza, progresa la impunidad.
  15. Los más fuertes deben aceptar la necesidad de defenderse unos a otros. No se trata de solidaridad con el más débil, sino de complicidad para no perder los privilegios que desde hace tiempo reservaron para su exclusivo disfrute.
  16. Uno se acostumbra a la buena vida y dejar de lado los escrúpulos, mientras cuestan demasiado el sacrificio y la coherencia ética. No es difícil darse cuenta de quienes tienen todas las posibilidades de prevalecer.
  17. Alguien tiene que ensuciarse las manos, para que otros (a pesar de los beneficios indudables que sacan de la situación) puedan mostrar las suyas, impolutas.
  18. Resplandece la obscenidad del acomodo: aquellos que lo disfrutan, no tardan en convencerse de que pueden exhibirlo sin que nadie los señale con un dedo, porque de hacerlo se arriesgan a que el dedo los señale.
  19. El mundo es así, te dices. Debería ser mejorado, pero no eres tú quien recibió el mandato de emprender esa causa. Mientras tanto, los acomodados prosperan.

    Georg Grosz: Pintura

    Georg Grosz: Pintura

  20. Dan risa y pena mezcladas, aquellos que después de ensuciarse las manos por primera vez, pasan el resto de su vida tratando de librarse de las huellas que nadie más que ellos pueden ver.
  21. En medio de aquellos que no se atreven a burlar las leyes para conseguir lo que desean, los pragmáticos demuestran que una tonta restricción no los detendrá y lo estúpido que sería para el mundo prescindir de su ejemplo.
  22. El acomodador disfruta de un respeto nacido del temor. De su capricho depende la suerte de muchos, y no desaprovechará la oportunidad de hacérselo sentir. Si no le rinden pleitesía, pueden ganarse su eterno encono.
  23. Hace favores que a su debido tiempo cobra, con los intereses acumulados. En realidad, solo hace aquellos favores que los beneficiados no pueden evitar pagarle.
  24. Los méritos personales serán tomados en cuenta, siempre y cuando los favorecidos por el acomodo los ostentan como adorno, después de haberse acomodado.
  25. Si no quieres que te exploten, no busques ayuda cuando esperas que alguien resuelva no importa cómo, aquellos problemas que no te atreves a encarar por tu cuenta y riesgo.
  26. Si recurres a alguien en busca de acomodo, debe ser porque prefieres que al favorecerte se aproveche de tus debilidades, antes que correr el riesgo de demostrar que no estás en condiciones de obtenerlo con tus méritos.
  27. Una vez que vendes el alma al Diablo, ¿qué esperas, aparte de obtener los inmediatos beneficios que te deslumbraron? ¿Acaso pierdes el sueño? No puedes postergar indefinidamente el momento el entregarla. ¿Por qué no lo disfrutas mientras tanto?
  28. La hermandad en el crimen tal vez no sea una virtud de la cual uno pueda sentirse orgulloso, pero su solidez fue demostrada tantas veces, que la sombra de una posible traición no te quitará el sueño.
  29. Si denuncias mis fallas, ten por seguro que no descansaré hasta localizar las tuyas y exponerlas, porque nuestra inoperancia es difícil de ocultar, y si nadie lo ha denunciado hasta la fecha, será porque todos nos atenemos al mismo código de silencio.

    Saul Steinberg: dibujo

    Saul Steinberg: dibujo

  30. Somos adversarios que jugamos limpio mientras no nos ataquen. Si eso deja de ocurrir, prepárese quien sea para una lucha que solo terminará cuando lo hayamos liquidado.
  31. ¿Quién de nosotros se encuentra libre de objeciones? Con toda seguridad, ninguno. ¿Quién se arriesgará a denunciar las evidentes deficiencias del otro? Ninguno, mientras respetemos el acuerdo tácito de callar, cada vez que pretendan enfrentarnos, con el objeto de que unos y otros nos destruyamos.

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Malas noticias que no puedo esconder bajo la alfombra

12 abril 2014

En tiempos de hipocresía, cualquier sinceridad parece cinismo. (William Somerset Maugham)

William Somerset Maugham

William Somerset Maugham

  1. No eras inmortal, te confirma una escueta biopsia. No bien acabas de recordarlo, te dispones a pensar en otra cosa.
  2. Tus fantasías se han derrumbado una detrás de la otra, los errores imposibles de justificar te han golpeado la cara, hasta obligarte a reconocerlos como tus hijos no buscados. Pudo ser peor, si te hubieras salido con la tuya.
  3. Todo cambia y tienes que esforzarme para entender dónde te encuentras parado. La crisis hubiera debido ocurrir mucho antes, pero es evidente que resististe la verdad, como si se tratara del fin de tus días. Ahora sé prudente, si no quieres revelarte como un necio.
  4. El enojo conduce a la ofuscación, que es la mejor forma de crear nuevos conflictos, capaces de aumentar la frustración, que genera más enojo.
  5. Si de acuerdo a las múltiples invitaciones y amenazas recibidas, a partir de hoy aceptas el mundo tal como es, deberás acostumbrarte a la idea de no ser más el analista honesto que imaginaste ser. Estabas confundido. Eso es mejor que creerte dueño de la verdad, cuando solo disponías de empecinamiento.

    George Grosz: Escena callejera de Berlin

    George Grosz: Escena callejera de Berlin

  6. Malas noticias: no hay valores eternos, ni quedan certezas fuera de toda duda, ni autoridades que inspiren respeto incondicional. Tampoco podemos decir que estemos del todo solos, porque nos tenemos unos a otros y compartimos la orfandad.
  7. La muerte nos aguarda antes o después, más cruel o más amable, de acuerdo a su capricho. No habrá nadie que logre ignorarla y ser ignorado por ella, como fue la apuesta imbécil de cada uno de nosotros.
  8. Malas noticias: eludir responsabilidades alegremente, se ha transformado en equivalente a gozar la vida. Por lo tanto, dont´worry, be happy!
  9. Los burócratas acostumbrados a ejecutar las órdenes que no comprenden, ni se preocupan de analizar, puesto que no quieren correr el riesgo de aparecer con una opinión al respecto, comienzan a elaborar políticas de Estado.
  10. Los abusadores han logrado convencer a los abusados que más les vale someterse a su lamentable situación, y agradecerles la protección que reciben, porque podría irles bastante peor, si optaran por resistirse.
  11. Protesto que no entiendo, para no intentar siquiera el esfuerzo de abandonar mi resistencia a lo que bien podría dejarme de ser desconocido.
  12. Proyecto en ti mi mala fe, mi mente estrecha, mis temores sin fundamento, y de pronto mis dudas se han resuelto. Solo es cosa de liquidarte a ti, para comenzar a sentirme libre de toda amenaza.
  13. Me resigné a ser lo que he llegado a ser, con todas las miserias inocultables, como si se tratara del designio que me reservó una potencia tan superior a mis fuerzas, que es inútil resistirla o analizarla.

    Otto Dix: Calle de Praga

    Otto Dix: Calle de Praga

  14. El mundo es tal como es, tal como ha sido siempre y nadie (comenzando por las víctimas innumerables de ese estado de cosas) desea cambiarlo. Más aún, ni siquiera sospechan que puede ser cambiado para mejorarlo.
  15. El pasado que hubiera debido darle sentido al presente ya no existe, y el futuro que tanto nos preocupaba, quizás no llegue a ser, por lo que toda decisión actual es una apuesta que no significa nada.
  16. Para facilitar el fluido funcionamiento de la sociedad de consumo, la responsabilidad tradicional de los adultos respecto de los jóvenes que trajeron al mundo, se deroga por un lapso ilimitado, y ellos quedan sujetos exclusivamente a las normas que les impone el mercado.
  17. Los carteristas han establecido las leyes que rigen el disfrute de la propiedad personal y ahora se dedican a vigilar las infracciones de quienes permanecen al margen de su círculo.
  18. Se convenció de que estaba destinado a fracasar y a partir de ese momento dedica sus energías a lograr ese mezquino objetivo. ¿Cómo no habrá de alcanzarlo?
  19. Los virtuosos no se conforman ya con disfrutar sus propias restricciones, que en el pasado les permitían esperar una recompensa ilimitada en el más allá, y se proponen convertirlas en obligación para quienes no comparten su fe.
  20. Todo anda bien (o lo más probable, no consigues aún ver amenazas por ningún lado) por lo que no está descartado que alguna crisis esté incubándose allí donde todavía no sospechas).
  21. Mi encarnizado adversario me atribuye todas las afrentas que una multitud de ofensores se encargó de hacerle sufrir le infirió a lo largo de su vida. Al simplificar las responsabilidades, fundamenta su decisión de iniciar una guerra santa en mi contra, para que apenas me derrote, la más completa felicidad le sea devuelta.

    Renato Guttuso: La discusión

    Renato Guttuso: La discusión

  22. Defraudaron tu confianza. En lugar de quejarte por el trato injusto, felicítate por estar mejor preparado que antes para no incurrir de nuevo en el mismo descuido.
  23. Los adictos de cualquier clase imponen su distorsionada visión del mundo a quienes los rodean, convencidos de ser la vanguardia de un nuevo orden que los imbéciles todavía se resisten a aceptar.
  24. Los creyentes pretenden que los no creyentes adopten su visión del mundo, solo porque aquellos a quienes enfrentan se encuentran desorganizados y se consideran minoría.
  25. Si en la actualidad rechazo el estado del mundo que encuentro, mañana deberé ser consecuente con la postura que hoy sostengo, o tendré que justificar con enorme cuidado cualquier cambio de postura que los demás reconozcan en mis actos y puedan creerse autorizados para evaluar.

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