¡Feliz Día de los Muertos!

24 octubre 2015
  1. ¡Feliz Día de los Muertos! Aquellos que estamos vivos, tenemos la oportunidad de celebrarlo o apartar la vista del ominoso recordatorio. Tarde o temprano dejaremos de angustiarnos por eso que todavía no llegó y tampoco estaremos en condiciones de suspirar por esto que habremos perdido.

    Cementerio de Staglieno (Genova)

    Cementerio de Staglieno (Genova)

  2. ¡Qué alivio quedar definitivamente fuera de los asuntos de este mundo, lejos de cualquier proyecto humano, sin temores ni compromisos de ningún tipo, viendo que el puente de la memoria que te une a quienes te conocieron se debilita hasta desaparecer! ¡Qué libertad inigualable esa que adquieren (no para su disfrute) los muertos!
  3. Dejar de ser es casi un premio, difícilmente una condena. ¿Quién no se aburre de permanecer demasiado tiempo en el mismo molde, más por no manifestar arrepentimiento, que por continuar convencido de que eso es lo mejor?
  4. Llegué a este mundo sin pedirlo a quienes me trajeron, y tendré que irme un día de estos, que no se encuentra demasiado lejos, aunque me resista. No es mucho lo que un torpe ser humano pueda construir y sea capaz de perdurar entre esos dos límites.
  5. Cuando estás muerto, puedes convertirte en un acreedor que reclama el pago de todos los compromisos que quedaron pendientes y los vivos no saben cómo asumir. Desde esa distancia infranqueable, te vuelves temible.
  6. ¡Ah, piadosa muerte que nos libras del eterno retorno de lo mismo, tanto si es placentero (y termina convirtiéndose en rutina detestable) como si el doloroso (y desafía la paciencia de cualquiera)! Puesto que hay un fin, todo toma sentido.
  7. Morir no es lo peor que puede pasarle a uno. Vivir, en cambio, no siempre llega a justificarse en tantas ocasiones y la vida entera suele quedar bajo sospecha.
  8. A pesar de las películas de vampiros y zombis, los muertos no regresan para perseguir a los vivos. ¿Por qué habrían de abandonar las indudables ventajas de su nuevo estado, tras haber conocido la maraña de incertidumbre que arruina el disfrute de la vida?
  9. Demostramos temer a la muerte, para no dejar en evidencia que envidiamos la libertad que han adquirido los que se fueron. ¿Acaso alguien puede reclamarles nada, acusarlos de ningún acto impropio, obligarlos a cumplir con sus compromisos?

    Cementerio de Génova

    Cementerio de Génova

  10. Flores para los muertos: algo que huela bien, que a pesar de la pena pueda observarse con placer, para atenuar la conciencia de la inevitable podredumbre que permanece apenas oculta y nunca demasiado lejos.
  11. Es un inmenso alivio pensar que en el peor de los casos lo más probable es que uno será olvidado apenas muera. Bastante más puede doler que los contemporáneos demuestren que lo ignoran en vida.
  12. Dado que inevitablemente uno debe morir, lo mejor de una situación como esa es no dejar demasiadas huellas que puedan alentar ningún tipo de reclamaciones y reproches, justo cuando resulta imposible defenderse.
  13. Peregrinaciones del Día de Difuntos: los vivos se acercan a los restos de los que se fueron, con la excusa de homenajearlos, para acostumbrarse a transitar un territorio que los aguarda y asusta, pero todavía no los reclama.
  14. Querido muerto: sé que estás ahí, reduciéndote a nada y sin la menor conciencia de quien te habla desde aquí, sin esperar que le respondas. Solo tengo una petición: no aproveches mi sueño para recuperar por un instante algo parecido a la vida. Continúa disfrutando el olvido.
  15. Hay quienes se pasan la vida dialogando con sus muertos. Los míos son bastante más corteses o tal vez tienen menos que reclamarme. Solo regresan cuando los invito, y lo cierto es que algo así no sucede nunca.
  16. La sonrisa creciente de los muertos causa escalofrío. Si ellos muestran con tal desparpajo que nada los preocupa, ¿dónde quedan mis afanes por mantenerme con vida?

    José Guadalupe Posadas: Calavería

    José Guadalupe Posadas: Calavería

  17. Basta que alguien muera, para que las contradicciones en las que estaba involucrado se atenúen hasta desaparecer y las virtudes poco evidentes se resalten hasta eclipsar el conjunto. El muerto se vuelve aceptable, aunque solo sea porque dejó de estorbar a quienes viven.
  18. Adversarios dados por muertos, que no terminan de morir, demuestran en su ferocidad renovada, que hubiéramos debido tomarnos el trabajo de darles el tiro de gracia.
  19. Hay quienes recuerdan a sus muertos solo cuando el calendario los obliga. El resto del tiempo, viven como amnésicos que no le deben su vida a nadie.
  20. Si la vida es fatiga con frecuencia inútil, se justifica que a los muertos les deseemos que descansen en paz. Pudrirse no exige ningún esfuerzo.

    Día de los Muertos en México

    Día de los Muertos en México

  21. Nunca he llevado flores a mis muertos, ni he rezado por su eterno descanso. ¿Cómo puedo mirarme en un espejo y reconocer en mí a un ser humano? Probablemente porque no son la memoria ni la devoción las que me definen.
  22. La necesidad de una resurrección no parece importarle tanto a los muertos, que podrían ganar algo, de ser cierta la alternativa, como a quienes ven como una amenaza, los límites mezquinos de sus propias vidas.
  23. ¿Para qué reencarnar, me pregunto, si la evidencia demuestra que nadie aprende nada de sus errores? Menos inútil parece ser que se viva una sola vez, nunca del todo sabiendo lo que se hace, y quedarse con ganas de haberlo hecho mejor.

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Echarse a la bartola

14 octubre 2015
  1. Los héroes que resistieron la tentación de entregarse a la corriente de la mediocridad, suelen estar reconocidos en monumentos. Cuando los miras, como parte del paisaje urbano, te convences de que no significan demasiado para nadie, ya son demasiados en tan poco espacio y por lo tanto no queda ningún lugar disponible para ti.bandera blanca
  2. ¿Experimentaste alguna vez el vértigo de no saber quién eras, ni menos aún qué estabas haciendo en este mundo? Lo más probable fue que estuvieras desorientado, pero la convicción que pronto se impuso, fue que no habías perdido el control de tus actos. Gracias a un engaño tan fácil de advertir como ese, continúas con vida.
  3. Botarse a disfrutar lo que ya tienes, mientras lo tengas, sin pensar demasiado en el pasado o el futuro, es un programa que desborda cualquier visión razonable del mundo, para suministrarte asco y nostalgia combinados.
  4. La torpeza y la falta de análisis, establecen una alianza mortal. Si de acuerdo a las evidencia uno es torpe, mantenerse atento puede salvarlo de cometer errores más graves. Si se convence de que por cualquier motivo dejó de serlo, está perdido.
  5. Paso a paso, dejándose estar, cada uno llega a la perdición que le está reservada. No es un desenlace inevitable, pero si el proceso es visto en retrospectiva, no cuesta advertir que tenazmente se la buscó.

    Negociación

    Negociación

  6. Cuando alguien apenas inicia la vida, rendirse ante el primer obstáculo que encuentra no es una decisión prematura, sino un gesto suicida.
  7. Hay una felicidad difícil de explicar cuando uno fracasa y no por eso se rinde, a pesar de que no sabe muy bien qué hará a continuación. En esos momentos, que no son tantos, sin duda está vivo.
  8. Trabajaste con empecinamiento, aunque no siempre con eficacia, durante una larga vida. Te preguntas: ¿no habrá llegado la hora de descansar? Debería ser un proyecto prometedor y sin embargo suena amenazante. Por eso te resistes.
  9. Apartarse de lo que fue el objetivo dominante de tu vida, cambiar de rumbo, o al menos detenerte, quedar a la espera de lo que todavía no sabes. Apenas lo piensas, esas opciones que hasta ayer hubieran sido vistas como un despropósito, hoy adviertes que no te cuesta aceptarlas.
  10. Inmolarse puede ser una buena idea para un poema, o una ópera que nadie se tomará nunca demasiado en serio. Pretender ponerla en práctica, suele ser un despropósito.
  11. Sobrevivir no necesita justificación. Suele ser una tarea difícil y requiere demasiadas habilidades para que no se arruine. Por eso, de vez en cuando llega la duda: ¿valdrá siempre la pena?
  12. Hay momentos en los que todo te da lo mismo. Como después te arrepentirás y lo estás viendo, tratas de demorar la entrega hasta que sea realmente el final.

    John SIngle Sargent: John Singer Sargent: Group with Parasols

    John Singer Sargent: Group with Parasols

  13. Llegó la hora de descansar. ¿Por qué no vas a rendirte? Lo estás decidiendo tú, en todo caso. Nadie te obliga, fuera de tu reserva de energías, que se agotaron hace tiempo y no aceptan ser desatendidas.
  14. Desde hace tiempo tu cuerpo te viene diciendo que es hora de descansar. Lo has ido postergado con diferentes excusas o sin ellas. Ignoraste los únicos reclamos que debían ser tomados en cuenta, no sabes si a la espera de alguna condecoración que no habrá de llegarte, ni dejaría de parecerte una burla cruel, si por un error inexplicable te fuera entregada.
  15. Rendirte no es una decisión demasiado libre en tu caso. No das para mucho más, tienes que reconocerlo. Con toda seguridad, no has completado todo lo que planeaste hacer, pero en todo caso pudo ser porque esperaste demasiado de ti. Aunque la decepción duela, era inevitable.
  16. Todavía no te ha llegado el turno de salir de la escena, pero si lo piensas mejor, quedar fuera para siempre es el definitivo descanso. Conviene prepararse para la salida, porque después resultará tarde.

    Fernando Botero: La siesta

    Fernando Botero: La siesta

  17. Después de una larga vida, la muerte debería ser tan esperada y placentera como entregarse a una siesta. ¿Qué no habrá retorno? Si dejas tus asuntos en orden, o si al menos te resignas al despelote, más te importará que no se demore demasiado.
  18. ¡Por Dios! No te preocupes tanto por el futuro, que descuides justamente lo que está pasando ahora. Hagas lo que hagas, en el futuro todo dará lo mismo.
  19. Tus denodados esfuerzos por dejar una marca que no te humille en el futuro, no pasan de ser una misión absurda que te planteaste sin que nadie te lo pidiera.
  20. ¿Acaso en el futuro te recordarán con afecto o desprecio? ¿A quién le importa? Si te acusan de algo, no estarás presente para defenderte. Si te elogian, tampoco. Y si por una eventualidad más que improbable te enteras desde el otro mundo, considerarás que todo lo que se dice de ti es irrelevante. ¿Qué apuestas?

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