La suerte está echada

29 marzo 2013
Cayo Julio César

Cayo Julio César

Alea jacta est. (Julio César)

Hay un punto después del cual no hay retorno. Ese punto puede ser alcanzado. (Franz Kafka)

  1. Te encaminas a una situación difícil y temida, que razonablemente  no puedes evitar y quizás logres superar, como si tuvieras un valor que desconoces.
  2. ¿No es un alivio pensar que la suerta está echada? Toda la basura mezaquina que acumula la rutina, puede quitarse del medio. ¡Qué simple se vuelve todo!
  3. Todos los que te ayudan, esperan de ti que no te conviertas en el principal obstáculo del bienestar que te anuncian, siempre y cuando aceptes que estás vencido. Lee el resto de esta entrada »
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No era tan malo ser viejo

1 marzo 2013

Old age ain´t no place for sissies. (Henry Louis Mencken)

Me tomo poco en serio eso de ser mayor. (Imanol Arias)

Bette Davis

Bette Davis

  1. La vejez no es un espectáculo apto para cualquier estómago. Cuando los jóvenes apartan la vista, no es por indiferencia, sino porque les anuncia algo que hubieran preferido ignorar sobre ellos mismos. No permanecerán tal como se imaginan. Si no mueren demasiado pronto, recibirán el premio de envejecer.
  2. No era tan malo ser viejo en el pasado, cuando las familias no archivaban como un mueble destartalado a quienes estaban convencidos de que tarde o temprano habrían de irse de este mundo y cada generación se consideraba comprometida a pagar la deuda que habían contraído con quienes la precedieron. ¿Puedes creer que algo así existió?
  3. No era demasiado malo ser viejo cuando yo era joven. Ellos no creían que tuvieran el derecho de quejarse demasiado y nosotros tampoco nos arriesgábamos a exigirles que dejaran de molestarnos y se resignaran al poco espacio que disponían. Simplemente, no los imaginábamos y tal vez fuéramos invisibles para ellos.
  4. No es demasiado malo ser viejo ahora. Sobre todo, si lo comparas con lo que promete el futuro a quienes les ha tocado la oportunidad de ser jóvenes mareados de esperanzas, en la actualidad. No quisiera estar en sus cabezas cuando las decepciones se acumulen.

    Yazujiro Ozu: Tôkyó Monogatari

    Yazujiro Ozu: Tôkyó Monogatari

  5. No es demasiado penosa la espera de la muerte, cuando la otra alternativa disponible es el dolor prolongado y la conciencia de que no hay alivio.
  6. A medida que avanza la edad, ¿qué se espera? No el regreso de la juventud y la salud, sino demorar el deterioro que se inició hace tanto tiempo que no puedes aguardar que se revierta. No la felicidad, sino la resignación a la pena cotidiana. Desde la óptica de un joven, esto puede ser nada. Para un viejo es un don inapreciable.
  7. A veces, todo lo que esperas de tu cuerpo es mantenerte en pie durante un rato más, no ceder todavía, no abandonarte al baño tibio de la autocompasión, no justificar con tanto esmero tu controlable torpeza. Poco importa si otros te respetan o no, mientras no te entregues.
  8. De vez en cuando se reducen las presiones que soportas habitualmente. Quizás el alivio no dure demasiado, pero te permite recordar que suele haber otra vida, no fuera de este mundo, sino en éste, y no es tan fácil dejarse morir, cuando piensas que por un azar afortunado puedes experimentarla.
  9. Usaba el enojo y la frustración como combustible de su vida cotidiana, cuando hubiera debido encararlos como desechos, de los que todavía resultaba posible esperar beneficios, siempre y cuando fueran puestos a prudente distancia de sus actos cotidianos.
  10. En el pasado, al formar una pareja, habían reído juntos. En la actualidad, se consideran felices de atreverse a compartir algunas de sus penas, pero no todas, tampoco todo el tiempo, sin lastimar ni aburrir demasiado al otro.

    Michael Haneke: Amour

    Michael Haneke: Amour

  11. Lo bueno de envejecer juntos, es que al cabo de un tiempo ya no miras demasiado a tu pareja. ¿Qué se gana con eso? ¿Qué se pierde? No es cosa de que te acostumbres a evaluar con demasiada crueldad tu propio (inevitable) deterioro.
  12. En el pasado los viejos eran respetados por la simple hazaña de haber sobrevivido a condiciones sanitarias primitivas, que reducían las expectativas de vida a la mitad de las actuales. Hoy los viejos no disfrutan esas mejoras. Sin importar quiénes fueron, ni qué les queda todavía por entregar a las nuevas generaciones, suelen ser considerados un estorbo. Quedan en deuda por respirar.
  13. Cuando era niño, me convencieron de que el alma era inmortal. Mucho después de haber experimentado la fragilidad de mi cuerpo, me resistí a aceptar que mis días estuvieran contados. Más aún, que podía morir, órgano tras órgano, en cámara lenta, mientras mi cerebro asistía deslumbrado al espectáculo.
  14. Ayer me consideraba el todopoderoso dueño de mi cuerpo. Hoy me felicito cuando él me otorga una tregua, ya que es imposible esperar nuevas oportunidades.
  15. Hasta no hace mucho, la prisa de conseguir una infinidad de cosas inútiles me dominaba, y la vida resultaba demasiado corta para mi impaciencia. En la actualidad, cuando me veo obligado a ser más lento que de costumbre, porque mis energías ya no son las mismas, ni volverán a recuperarse en lo que me resta, solo trato de no llegar demasiado pronto al fin.
  16. Detente y disfruta lo que hoy tienes, mientras puedas y tengas conciencia de ello. Nunca fue demasiado. Cada vez será menos. En compensación, todavía es algo. ¿Puedes concentrarte en eso?
  17. Gracias al marketing, las promesas (atención: nada más que las promesas) de disfrutar una juventud eterna y una salud perfecta, nunca fueron más convincentes que en la actualidad, por lo que con toda probabilidad nos moriremos tan feos y achacosos como siempre, pero al mismo tiempo ebrios de esperanzas inalcanzables.

    Leo McCarey: Make Way for Tomorrow

    Leo McCarey: Make Way for Tomorrow

  18. Todavía no está legalizado liquidar a los viejos por considerarlos improductivos, pero sospecho que la difusión del cuento de los esquimales que abandonan en el hielo a quienes ya no pueden ganarse el sustento, se ha propuesto imponer la idea entre las nuevas generaciones. No hace falta demasiado esfuerzo para que lo oigan, pero en buena hora les falta valor para ponerlo en práctica.
  19. La sordera de la juventud actual, producto de demasiados conciertos de rock y personal stereos que los aíslan del mundo, nos dispensa de la responsabilidad de dejarles el mensaje de nuestra invalorable experiencia (eso creemos, a pesar de las evidencias). Allá ellos con los errores de su época y nosotros con los nuestros.
  20. Llegará el día en que hasta sentarme a vaciar tranquilamente mis intestinos se me revele como un privilegio inalcanzable. ¿Vale la pena horrorizarse de antemano? También es posible que haya muerto por cualquier causa, antes de sufrir esa humillación.
  21. Solo una ventaja tiene visualizar el futuro de un viejo: permite aceptar la posibilidad de la muerte, con menos asco que el que uno se creía capaz de experimentar. Si algo sales ganando, que no es poco, es enterarte de que pase lo que pase, vas a perder.

Todos deseamos llegar a viejos; y todos negamos que hemos llegado. (Francisco de Quevedo)

Todo el mundo quisiera vivir largo tiempo, pero nadie querría ser viejo. (Jonathan Swift)