Baile de máscaras

27 junio 2015
James Ensor: Autorretrato con máscaras

James Ensor: Autorretrato con máscaras

No bajes tu máscara, hasta que tengas otra máscara preparada debajo. (Katherine Mansfield)

  1. Miente y sabe que la otra parte le está mintiendo también, a sabiendas de que le han mentido antes y no planean mostrarle nunca la verdad. ¿En ese momento en el que ya no hay sitio para el disimulo, no están todos a un paso de la sinceridad? Puede ser, pero no habrán de darlo.
  2. ¿Quién es realmente aquel (aquello) que afirma ser? Comenzar por creer que el otro es sincero, es aceptar un juego basado en la mentira de una de las partes, bajo la hipótesis de que ambas deberían ser sinceras.
  3. Detrás de esa máscara, si tratas de quitarla, encontrarás otra máscara, que debería disuadirte de continuar investigando, porque lo más probable es que solo encuentres nuevas máscaras donde esperabas hallar un rostro.
  4. No es malo descubrir que lo palpable, lo que se exhibe con desparpajo, no pasa de ser una máscara, detrás de cual hay algo menos fácil de mostrar. A partir de allí puedo decidir si los desenmascaro o solo tomo distancia para que no me engañen.
  5. No me pidas que sea demasiado sincero contigo, porque a pesar del afecto que siento por ti, la verdad podría lastimarte. Si mi contención no revela que me preocupa tu respuesta, habré perdido el tiempo. No será la primera vez.

    Franz Maxereel: La Idea

    Franz Maxereel: La Idea

  6. No esperes que me comprometa a no mentirte nunca, porque a pesar de mi buena voluntad, más temprano que tarde voy a desengañarte, y entonces solo será tu responsabilidad, por esperar demasiado de mí.
  7. Puede ser que alguien no sepa que está mintiendo. Engañarse a sí mismo, parece ser la primera condición para adquirir la confianza, que luego permitirá engañar con éxito a otros.
  8. ¿Por qué llegamos a sentirnos tan confiados ante una máscara? Porque damos por sentado que es falsa y nos permitimos suponer que detrás de ella hay un rostro que se oculta. Después de todo, son dos certezas que no anuncian desengaño.
  9. Como estableció George Orwell en 1984, con que dos o más crean en una falacia, basta para que ésta alcance la tentadora consistencia de una verdad irrefutable. Ese acuerdo cuesta menos que eludir el engaño.
  10. Cuando mientas a otros y te mientas a ti, busca al menos un testigo que te garantice el compromiso de no volver atrás cuando te arrepientas.
  11. Síndrome de Estocolmo: aquellos que actúan primero, sin pensar en las consecuencias, son quienes ponen las reglas que los otros creen necesario aceptar.
  12. No hay reglas que nadie respete. Los adversarios lo están advirtiendo, no necesariamente con palabras. Parte fundamental del juego es elaborar una mascarada verbal, que distraiga de las evidencias mudas.
  13. Desde hace un tiempo, nadie es lo que aparenta. Lo menos probable es ser precisamente lo que uno cree ser. La sinceridad es hoy tan rara como la ausencia de contradicciones.

    James Ensor: Máscaras

    James Ensor: Máscaras

  14. Agradezco el gesto de buena crianza de quienes me presentan una máscara convencional, en lugar de la desnudez intolerable de un rostro vacío.
  15. Ser y parecer: cuando la autoimagen es demasiado bella, conviene sospechar que algo falla. Probablemente nos estemos cayendo a mentiras.
  16. Ser y parecer: cuando la autoimagen es tan horrible que apartas la vista, desconfía. Te has convertido en tu peor enemigo, y si no te detienes a tiempo, te derrotarás. Eso no te costaría demasiado.
  17. No existe la inmunidad definitiva contra la falsa conciencia. Cuando afloja el autocontrol, no tardan en consolidarse mitos que luego cuesta desarraigar.
  18. Marginados, resentidos, huérfanos, ingenuos: todos los que hubieran rumiado solos su frustración, fueron convocados a la gran hermandad de los que no importa cómo, mientras siguen a un líder providencial, van a conseguir de inmediato lo que desean.
  19. ¡Ay, los salvadores del mundo! Poco importan si están realmente convencidos de su misión sagrada o solo intentan convencer a quienes podrían seguirlos: gracias a la máscara que elaboraron, pavimentan el camino del infierno.
  20. Los confundidos hallan siempre la oportunidad de aferrarse a una certeza, por imposible que sea. Los agresivos encuentran un objeto al que se dedican a destruir. Los huérfanos reclaman interminablemente que reparen en ellos. Juntos, imaginan que tienen algo en común: están perdidos.

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Repliegues tácticos

19 junio 2015

Repliegue: Retirada o retroceso ordenado de las tropas de un ejército o de los jugadores de un equipo deportivo, de las posiciones ofensivas a las defensivas.

Cándido Portinario: Marginados

Cándido Portinario: Marginados

  1. Estaba preparado para atacar, una actitud en la que se había demostrado exitoso muchas veces. No obstante, lo derrotaron cuando fue incapaz de reconocer que había llegado el momento de defenderse.
  2. De vez en cuando, todo lo que uno intenta parece estar perdido. El entusiasmo desaparece, los grandes proyectos son traicionados uno tras otro, el impulso de los cambios se agota. No es momento de detenerse a llorar por nada. Hay que ponerse a buscar salidas.
  3. Eres capaz de negociar. Borra de tu cara el asco. Bórralo de nuevo, porque te queda el sabor y al verte se nota.
  4. Vender barato a un amigo es una acción inaceptable. Después de todo, no suele haber tantos amigos para repetir el trato.
  5. Quien no aprende a traicionar alegremente a todos aquellos que se le interpongan en el camino, se condena a una vida solitaria, por ser un imbécil con principios.
  6. ¡Espera! No lo acuses aún por no ser hoy el mismo que ayer tan solo aparentaba ser. ¿Acaso abandonó la lucha insobornable que prometía? Quizás dejó caer la máscara y al menos ahora no vas a confundirte. Ese es un auténtico progreso, que deberías agradecerle.
  7. Según dice, solo cambió de estrategia, pero continúa siendo el mismo. No lo evalúes demasiado mal. Se rindió ante presiones que fue incapaz de tolerar. Tampoco esperes nada de alguien que se vende por tan poco.
  8. Cuando lo veas pactando con aquellos que hasta no hace mucho designaba como sus mortales adversarios, entonces podrás denunciar la contradicción, si es que antes no te has puesto de su lado, o pretendes sustituirlo durante las negociaciones, con el objeto de sacar la mejor tajada.

    Otto Dix: Wild West

    Otto Dix: Wild West

  9. Las traiciones se contagian. A medida que se acumulan, dejan de ser tan repulsivas como inicialmente parecían, para transformarse en una de las leyes ineluctables de la vida.
  10. Los traidores suelen ser mal vistos en casi todos los ámbitos, a pesar de que en el mercado existe una sostenida demanda de sus servicios. Quizás sea porque la oferta es excesiva.
  11. No conviene demonizar demasiado al adversario, porque se le otorga un valor que probablemente no tiene. Tampoco es cosa de hacer borrón y cuenta nueva con él, porque en el olvido se incuba la traición más probable.
  12. Se había planteado por lo menos cambiar el mundo. Cuando consideró que había fallado, comenzó a desviar todas sus energías a una interminable justificación de su razonable inconsecuencia.
  13. Capitán de derrotas: no sabe muy bien adónde va y para colmo tiene a quienes lo siguen a sol y a sombra, pidiéndole que alguien extraviado los guíe, librándolos de tomar decisiones que los aterran.
  14. Carne de cañón: solo espera ser útil, que lo usen. Más aún, que llegado el momento lo descarten. De otro modo, sospecharía que su vida carece de sentido.
  15. ¡Ah, la rotunda estupidez de los kamikaze! Necesitan inmolarse para justificar retrospectivamente su existencia, con el único objeto de perderla.
  16. Te dices: fracasé. Hay quienes se avergüenzan tanto de aceptar esa idea, que prefieren morir antes de reconocerlo en público. Sin duda, el fracaso llega y es más frecuente que el triunfo. También es más confiable para construir lo que venga.
  17. Te dices: ¡qué alivio saber que hasta aquí llegaste y no vale la pena continuar luchando por lo que habías creído que era el centro de vida! Sin duda hay otras cosas en las que no reparaste. Ahora te costará menos verlas y es urgente que las descubras.
  18. Después de fracaso te convences de que hay algún futuro y todo vuelve a ubicarse en perspectiva. Puede ser un simple error de cálculo, pero tu vida adquiera sentido.
  19. Una vez que ha probado la embriaguez de saberse reconocido por unos cuantos seguidores que se dicen incondicionales, no es probable que renuncie a una felicidad como esa, que lo compensa por todas las frustraciones que sufrió en el pasado, cuando él debía seguir a otros, que no se preocupaban de su existencia.

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