Despedidas

22 febrero 2015
Alfred Tennyson

Alfred Tennyson

Con todo, la vejez tiene su honor y sus esfuerzos / la muerte todo lo acaba, pero algo antes del fin / ha de hacerse todavía, cierto trabajo noble / no indigno de hombres que pugnaron con dioses. (Alfred Tennyson: Ulises)

  1. Cuando apenas se inicia el disfrute de la vida, la alternativa de dejarla suena demasiado temible. Cuando todo eso quedó atrás (y en caso de necesidad lo recuerdas) ¿qué más da?
  2. No te preguntas quién te quita lo bailado, porque la distancia de aquella experiencia te permite advertir que el baile mismo no era todo lo que te importaba.
  3. No siempre se permanece joven, ni siempre se goza de perfecta salud, porque en tal caso la juventud y la salud resultarían estúpidas. Hay que envejecer, hay que morir, para que lo otro deslumbre.
  4. Hay quienes viven por simple inercia. La recibieron sin pedirla y eso es todo. Aunque solo sea por elemental respeto al azar de tu existencia, tú quieres tomar la iniciativa.
  5. La tarea encomendada, la misión que debe ser cumplida para justificar tu paso por este mundo: siempre hay formas de complicarte la vida, que se encargan a la vez de darle sentido y aumentar la certeza de que intentes lo que intentes, vas a perder.
  6. Solo tienes por delante la certeza de que en poco tiempo más tendrás que despedirte de todo lo que alguna vez vislumbraste como tuyo. A partir de ese momento penoso ¡qué fáciles resultan las decisiones que lo preceden!
  7. ¡Bienvenidas las despedidas! Cuanto menos duren las ceremonias, tanto mejor el desempeño de aquellos que se ven obligados a participar en ellas. Son etapas de tránsito donde nadie sabe muy bien qué debe hacer. No conviene estacionarse demasiado en ninguna de ellas.
  8. Periódicamente uno se despide de gente, proyectos y paisajes. Entierra o deja atrás (elegir la metáfora que se prefiera) aquello que en el pasado acaparó toda su atención, para dedicarse a otra cosa; para mantenerse a la espera de algo nuevo cuya función será darle sentido a la vida.
  9. No es malo despedirse. Conviene no demorar el trámite, no darse demasiado espacio para el arrepentimiento, porque de ese modo, aprovechando el impulso inicial, tal vez todo cambie.
  10. ¡Adiós ilusiones, adiós engaños! ¡Qué bueno es despedirse de nuestros errores inaceptables, imposibles de ignorar, en la confianza de haber ganado algo en conocimiento!

    José Guadalupe Posadas: Calavería

    José Guadalupe Posadas: Calavería

  11. ¿Por qué no despedirse por adelantado? Cuando llegue el momento de hacerlo, tal vez no me encuentre en las mejores condiciones y no quiero dejar la impresión de que fui tan tonto que no esperaba irme.
  12. Ensayo de diversas maneras el adiós al mundo que me recibió cuando yo no esperaba, ni deseaba el desafío de habitarlo. ¿Llegaré a sentirme satisfecho de los preparativos, para hacerlo efectivo?
  13. Después de haberme ido de este mundo, en buena hora no tendré la oportunidad de extrañarlo, porque no me encantó demasiado lo que descubrí de él. Eso no quiere decir que no me aferre a su mezquindad, porque todavía no veo otro mundo disponible por ninguna parte.

    Henri Matisse: La Danse

    Henri Matisse: La Danse

  14. Tanto me aferré a la vida, que debo haberla arruinado más de lo que sospeché y probablemente más de lo que merecía. No es cosa de arrepentirse, sin embargo, porque no se agrega nada a la estupidez anterior.
  15. Adiós amigos, adiós enemigos. Para todos, la alternativa de que me vaya puede ser un alivio, pero lo más probable es que alguien no menos incómodo llegue para ocupar el sitio que dejo vacío.
  16. Una despedida apresurada, tal vez decepcione, pero una despedida que se demora, simplemente aburre. Si te vas, no te demores, como si estuvieras negociando para quedarte.
  17. Había deseado morir. ¿Por qué suena tan falsa una confesión como esa? Lo más probable es que al deshojar la margarita con un tema demasiado serio, su coqueteo con la muerte se revele como una frivolidad que termina quitándole todo crédito.
  18. Despedirse de tramposos y traidores es un alivio. Hasta la indignación y el reclamo de Justicia pesan menos que la alegría de dejarlos atrás, con la victoria en sus manos. ¡Que la disfruten!

    Pablo Picasso: La danza

    Pablo Picasso: La danza

  19. Muy atrás quedó el primer amor. Probablemente haya otros y no quiere quitarles la oportunidad de atormentarlo y hacerlo feliz, aunque ya no le correspondan las primicias.
  20. Dejó atrás la primera traición. Según comprueba, las siguientes resultan cada vez más fáciles de sobrellevar. Si no se detiene a tiempo, pronto cualquier atisbo de lealtad le parecerá estúpido.
  21. Al envejecer, comprobó que las urgencias del sexo dejaban de ser tormentos que prometían disfrutes incomparables. ¡Cómo le complicaron la vida! ¡Cuántos momentos deliciosos le permitieron experimentar! La despedida, descubrió, no era definitiva, ni de un día para el otro. El tema dejaba de ser actual, como la juventud, que era posible recuperar por un rato en la memoria, para devolverlo pronto y sin mayor pena a la realidad.
  22. Duele como pocas cosas la muerte de los jóvenes, porque es el fin de aquellos que no lograron poner a prueba su potencial. Aquellos que tuvieron una vida productiva, que vieron el fruto de sus proyectos y sufrieron los inevitables desengaños, suelen aguardar la muerte como un premio.

Ni la juventud sabe lo que puede, ni la vejez puede lo que sabe. (José Saramago)

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Al menos lo intenté

14 febrero 2015
  1. En muchas ocasiones me di de cabeza contra molinos de viento que pretendían verse como gigantes. No siempre tuve éxito, pero al menos lo intenté.

    Don Quijote contra los molinos de viento

    Don Quijote contra los molinos de viento

  2. Haber fracasado, no justifica negar mi experiencia. Me digo que al menos lo intenté. Si debo arrepentirme de algo, es de no haber insistido.
  3. Buscó el diálogo. Le dieron la espalda. Probablemente no era nada personal, porque le daban la espalda a cualquiera, por temor a enfrentar un diálogo que dejara al descubierto su incompetencia de triunfadores.
  4. Traté de construir un edificio resistente en terrenos inadecuados, utilizando herramientas insuficientes, sin hallarme totalmente convencido de mi destreza. Cuando veo el producto que no me satisface, alcanzo a decirme: al menos lo intenté.
  5. Cada uno hace generalmente lo que puede, en ocasiones recurriendo a trampas o dilaciones imperdonables, y con cierta frecuencia asumiendo los riesgos de sus opciones. Aunque trate de evitarlo, tarde o temprano rinde cuentas.sisifo
  6. ¡Ah, la tentadora conformidad con lo existente! Eso fue, no quedan dudas, pero no fue necesariamente lo que debía ser, ni dejó cerrado el camino para que en el futuro nunca vuelva a plantearse algo distinto.
  7. He buscado aquello que tal vez no me encontraba en condiciones de obtener, y tal como resultaba previsible para todo el mundo (menos para mí) fracasé. No me quejo. Solo me digo: aprendí que era posible intentarlo.
  8. Cuando se habla de ganadores morales, se omite decir algo más simple: son los perdedores. En buena hora lo intentaron y de acuerdo a los riesgos que se corren en esos casos, no pudieron ganar. Haber desistido antes o durante la competencia (cosa que no hicieron) es lo que hubiera debido avergonzarlos.

    Engranajes

    Engranajes

  9. Intentó sumarse a la mayoría. Cuando le cerraron la puerta, le hacían un favor, porque estaban alentándolo a derribar el muro.
  10. A veces apuesto casi todo lo que tengo y también mi futuro a una sola carta. No es que no vea otras opciones: las dejo de lado sin demasiada pena. Pienso que en el caso de equivocarme y perder, al menos lo intenté.
  11. Puedo ser más prudente en mis decisiones. En realidad, suelo serlo cuando enfrento la rutina, pero en los momentos críticos me inclino por el riesgo, sin distraerme buscando alternativas menos costosas.
  12. Feliz me doy de cabeza contra las paredes, en la confianza de que si no las derribo, como es tan probable, al menos lo habré intentado.
  13. ¡Ah, la libertad no explorada, las fronteras no violadas, las decisiones postergadas! Cuando las rumias desde la actualidad, no llegan a convertirse en nada real, pero de todos modos permanecen en el horizonte, como alternativas que no se desvanecen. Al desecharlas, pretendías utilizar la razón. De los fantasmas, no es tan fácil librarse.

    Charles Chaplin: Modern Times

    Charles Chaplin: Modern Times

  14. Pudiste haberte abandonado a opciones que en buena hora y por elemental prudencia dejaste de lado. Puesto que tantas debilidades no llegaron a ser, y resultaba más difícil contener el impulso que dejarse llevar, cualquier queja de hoy está de más.
  15. No intentes ver con demasiada objetividad el futuro, porque lo más probable es que las dudas o el entusiasmo de hoy te cieguen por igual a su llegada.
  16. No intentes dar por superada la experiencia, porque lo más probable es que apenas te encuentres en situación de comenzar su análisis, bastante más libre de las pasiones que te obnubilaban.
  17. No intentes archivar el pasado, porque lo más probable es que el futuro vuelva a presentarte los mismos conflictos (incluso con los mismos personajes) y no los reconozcas.
  18. No te vanaglories de estar atento y no perder nada del presente. Lo has intentado muchas veces. y luego llegas a la conclusión de que pasaste por alto lo fundamental.
  19. ¿Cómo tener hoy la certeza de estar haciendo lo correcto, o al menos lo que te conviene, si la experiencia te dice que rara vez son lo mismo? No vas a torturarte con preguntas sin respuesta, hoy y después. Con afrontar la responsabilidad de tus actos, basta.
  20. Un intento falló, inútil sería no reconocerlo, y tampoco es cosa de disfrutar eternamente el duelo. Uno debe resignarse a intentarlo de nuevo.

    Saul Steinberg: Esquemas de vida

    Saul Steinberg: Esquemas de vida

  21. No reconozcas con demasiada certeza tus límites más que evidentes, porque tarde o temprano cierta oscuridad en la que no has reparado aún habrá de deslumbrarte, y en tal caso quedan esperanzas de alguna sorpresa.
  22. ¿Hasta dónde puedes llegar? No lo sabes. No te consta si muy lejos o demasiado cerca. No has querido averiguarlo, porque luego cualquier intento de retroceso te parecerá imposible y de esa convicción mortal quieres librarte.
  23. ¿Vas a darte por vencido, antes de haberlo intentado? ¿Te ahorrarás la incertidumbre y también la gloria de imaginar que habrás de derrotar los pronósticos agoreros?
  24. Negocias la satisfacción de tus deseos, considerando las limitaciones más probables que plantea el mundo real. Sabes que no puedes ganar demasiado en esa lucha, fuera de la convicción de que al menos lo intentaste.

    Laberinto

    Laberinto

  25. No esperas convencer a todo el mundo de que no hay nadie más digno de ser amado que tú. Con que te amen aquellos a quienes amas, eso será bastante más de lo que esperas.
  26. No esperas convencer a todo el mundo de que eres confiable, si ellos dan por sentado que no cumplirás tus compromisos. En realidad, nadie puede estar demasiado seguro del juicio definitivo sobre tus actos, pero al menos lo habrás intentado.

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Del ser y el parecer

8 febrero 2015

 

René Magritte: Los amantes

René Magritte: Los amantes

Todo el que ama una áurea medianía / carece, libre de temor, de la miseria / de un techo vulgar, carece también / sobrio, de un palacio envidiable. (…) Muéstrate fuerte y animoso / en los aprietos y estrecheces, / y de igual modo, cuando un viento / demasiado propicio hincha tus velas / recógelas prudentemente. (Horacio: Odas)

  1. Unos a otros se controlan, para evitar que ninguno se destaque demasiado del resto. Nadie debe quebrar la mortal monotonía que les permite dormir tranquilos mientras detentan el poder. A pesar de lo anterior, temen perderlo.
  2. Uniformar es la obsesión de aquellos que tomaron el poder. Nadie debe apartarse del único modelo que impusieron, con el objeto de dormir después una siesta interminable.
  3. La vida en sociedad te obliga a sonreír a todos, te guste o no, para denotar que recibiste buena crianza, pero no a confiar en aquellos que se presentan como tus amigos y dejarán de serlo apenas les des la espalda.
  4. Parecer (sin demasiado esfuerzo durante la representación) es la clave de la vida en sociedad. Aquellos que por cualquier motivo no aprendieron a representar un rol que tenga esas características, quedan marginados en buena hora, como castigo a su intolerable sinceridad.
  5. Aparentar, vale decir ocultar lo que a tu pesar llegaste a ser, en beneficio del trato civilizado, que se opone a cualquier tentación de dejar de lado verdades incómodas. La desnudez es inaceptable.

    Eené Magritte: Liasons dangereuses

    Eené Magritte: Liasons dangereuses

  6. Un buen actor no se entrega por completo al personaje, descubrió Diderot. Solo aparenta, delante de testigos, para impresionarlos con el trabajo de simulación que todos aprecian como tal. ¿Hay algo diferente en la vida cotidiana de la gente que se considera civilizada?
  7. Si por casualidad fueras el imbécil que decidiste aparentar, ¿serías mejor tratado? Probablemente no. Solo te explotarían con menos escrúpulos que hoy, calculando que no vas a reaccionar.
  8. Cuando la opinión dominante entra en conflicto con la realidad, quedan alternativas como dejarse llevar por la corriente, en la confianza de que tarde o temprano se imponga la razón o afrontar el riesgo de la disidencia, arriesgando ser barrido por todos y ninguno.
  9. Vivir en el borde tiene sus desventajas, como no tarda en averiguar cualquiera que se aparte de la opinión dominante y descubre que lo marginan o persiguen como si fuera un perro sarnoso. ¿Acaso la situación de quien se deja llevar por la corriente está libre del maltrato?
  10. ¡Disparen sin preguntar contra quienes se destacaron del montón por su cuenta y riesgo! Ellos dejan al descubierto un sistema que privilegia la sumisión por encima del mérito. Si no los destruyen pronto, conseguirán seguidores.
  11. Cualquier desafío a la dictadura de los mediocres, puede ser castigada por aquellos que desearían gozar de manera vitalicia, los privilegios que por su cuenta y riesgo no conquistaron.
  12. Eluden la consideración de problemas que se encuentran a la vista de cualquiera, en la confianza de que habrán de resolverse por sí mismos o no tardarán en ser considerados imposibles de encarar por un buen tiempo, hasta que lleguen otros que decidan aventurarse en un territorio donde ellos no se atrevieron.
  13. Posterga toda decisión que podría ser pensada y a la vez improvisa cualquier decisión que requiere ser pensada. Gracias a una doble irresponsabilidad, se encuentra al mando de proyectos condenados al aborto.

    René Magritte: Alter ego

    René Magritte: Alter ego

  14. Saben que pueden equivocarse no haciendo lo que pudieron hacer, y haciendo lo que hubieran debido omitir. Por eso viven sumidos en el pánico de las postergaciones culpables.
  15. Tal vez nadie sancione su inactividad, tal vez mucho de lo que no hicieron pase desapercibido, y en ese caso será como si los premiaran por su ausencia.
  16. Se dicen que no les conviene esperar demasiado. Tampoco se consideran en condiciones de exigir nada que no pueda obtenerse. La mezquindad de sus proyectos los condena a no fracasar nunca y al mismo tiempo les promete ninguna victoria.
  17. ¡Son tantos los que suelen desalentar al resto, no por motivos contundentes, sino por el simple número de aquellos que sostienen lo mismo! A veces, pretenden ser todos, y entonces no dejan que nadie más que ellos tenga derecho a existir.
  18. Circunstancialmente se han definido como la mayoría. Nada justifica que a través de esa constatación fugaz acaparen el poder y no estén dispuestos a soltarlo. Eso basta para anunciar el fracaso de sus planes.
  19. El primer acuerdo que negociaron los poderosos es controlarse unos a otros, con el objeto de no alimentar proyectos que arriesguen los intereses del resto, sus verdaderos adversarios. El segundo acuerdo es contentarse con lo que ya obtuvieron, porque están convencidos de que pase lo que pase, por intervención de terceros o por su propia voracidad, van a perderlo en cualquier momento.
  20. Vas a morir. No es anuncio ni amenaza, sino la dirección confiable de una brújula que te acompaña, estés donde estés, desde que naciste. Por eso no necesitas pensar demasiado en ella.

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