Puestas en abismo

Etiqueta polvos leudantes

Me gusta que en una obra de arte encontremos (…) a escala de los personajes, el tema mismo de esta obra, por comparación con este procedimiento de la heráldica que consiste en poner al segundo en abismo. (Andre Gide)

  1. Cuando era un niño, me fascinaba una lata de té ilustrada con imágenes en colores de una nieta y una abuela que tomaban su taza de té, mirando a quien las mirara, con una lata de té entre ambas, donde una abuela y una nieta tomaban su taza de té…  Pudo ser también una etiqueta de polvos leudantes que mostraba una etiqueta de polvos leudantes… Muchos años tardé en enterarme de que el efecto se denominaba mise-en-abyme, desde que André Gide lo definió de ese modo en sus Diarios, para nombrar un dispositivo en el que un observador puede caer, atraído por el autor, que se ha propuesto confundirlo o deslumbrarlo mediante el despliegue de su oficio.
  2. Cuando un encuadre de televisión muestra un encuadre de televisión que muestra un encuadre de televisión que muestra un encuadre… el vértigo del vacío se instala para desalentar la mirada. Cuando dos micrófonos se acoplan, generan un sonido desagradable.
  3. La imagen puede ser entendida como invitación a un viaje interminable, que (créase o no) sucede en el mismo lugar, durante el tiempo que cada observador le concede. Apenas uno se concentra en un detalle, puede acercarse a él hasta que ocupa toda la atención y permite descubrir en su interior otro detalle, al cual uno se dirige hasta que nada más que él ocupa toda la atención y permite descubrir otro detalle…

    Fractales

  4. Fractales: desde lo perceptible hacia lo cada vez más pequeño, el universo puede ser explorado siguiendo el mismo esquema, en un movimiento circular que no se completa nunca, porque la escala disminuye en cada nuevo giro.
  5. En Las Meninas de Velásquez, como se encargó de analizar Michael Foucault, el espejo del fondo revela en menor tamaño y formas distorsionadas, a la pareja que debería estar observando la escena, el Rey y la Reina de España, los clientes que comisionaron la obra, no tú, ni tampoco yo, que siglos más tarde nos asomamos a ese dispositivo que desafía el tiempo y las jerarquías, ahora que sus clientes y destinatarios originales han muerto.

    Peter van Eyck: detalle retrato Andolfini

  6. En el retrato nupcial del banquero Giovanni Andolfini pintada por Jan Van Eyck, la pareja que enfrenta al observador es reflejada en el espejo curvo de la pared del fondo. Allí reaparecen el marido y su esposa, de espaldas y en escala reducida, pero no es posible averiguar quien los mira, porque se están viendo en un gran espejo que tal vez refleje al espejo curvo, que refleje a su vez… Tú y yo fuimos aceptados como testigos de la pareja, al precio de volvernos invisibles.

    Escher: Escaleras

  7. En un grabado de Mauritz Escher, algunos personajes suben por escaleras que conducen a una serie de terrazas que tienen distintos puntos de fuga, mientras otros personajes utilizan las mismas escaleras para desplazarse como si hubiera cuatro centros de gravedad operando simultáneamente y sin conflicto de ningún tipo, como si la gravedad cambiara en cada rellano de esa arquitectura imposible. En cada zona de la representación visual, el observador que la recorre se ve obligado a confesarse derrotado por las nuevas evidencias que anulan lo que había aceptado poco antes..
  8. En el filme Blade Runner, una imagen digital es analizada en sucesivas aproximaciones que devela cada vez nueva información, inadmisible en la distancia anterior, como en los sueños un desplazamiento imaginario conduce a no se sabe dónde, siempre más allá, siempre nítido, cuando los pixeles se encuentran en la frontera de lo que resulta reconocible como una imagen y lo que ha dejado de serlo.

    Saul Steiner: Dibujo

  9. En el dibujo de Saul Steiner, un hombre con una copa y un cigarrillo en la mano, cómodamente sentado, piensa en una mujer, que piensa en el mismo hombre que la imagina… Un mecanismo complaciente, a la inversa de aquel propio de la paranoia, donde la repetición siempre conduce fuera del sujeto que la sufre, cada vez más lejos de su control, para su eterno tormento.
  10. La rutina es un mecanismo tedioso de repeticiones, que al parecer nadie controla, como se advierte en los fractales. El filme Grounhog Day se organiza como un cuento de hadas en torno al déjà vu: el protagonista solitario y cascarrabias, tiene que repetir indefinidamente los eventos de una misma jornada carente de interés, hasta que decide intentar pequeños desvíos en distintos momentos, que son sus responsabilidad y efectivamente lo cambian a él y a quienes lo rodean, hasta convertirlo en un ser humano que otros pueden amar.
  11. En Continuidad de los parques de Julio Cortázar, un lector fascinado sigue, no por primera vez, una narración melodramática donde quizás él mismo se encuentra, hacia el final, leyendo una novela donde lo espera la muerte, a diferencia de lo que tú o yo podemos esperar de una lectura.
  12. En el Perpetuum Mobile de la Ofrenda Musical de J.S.Bach, un tema ni siquiera inventado por él, porque le habría sido entregado por Federico de Baviera, Rey y flautista aficionado, es sometido a una serie de manipulaciones que no obstante deja en pie el carácter interminable del proyecto. El tema crece y luego decrece, para crecer y decrecer tantas veces como el ejecutante lo desee. O dos voces leen el tema, una desde el comienzo al final, otra desde el final al comienzo. O el tema se dobla en una cinta de Moebius y las dos voces lo recorren. O… Bach experimenta con ese material ajeno, hasta dar cuenta de su oficio que parece no tener límites.
  13. “¿Quieres que te cuente el cuento de la Buena Pipa?” Los niños jugábamos a decidir quién se burlaba de quién, por lo tanto quién controlaba el diálogo, mediante la repetición ilimitada de la misma fórmula. Sin importar la respuesta (Sí o No) que el incauto le ofreciera al emisor, el cuento no iba a llegar nunca y en todo caso la lección era que bastaba con acceder a una respuesta, para quedar atrapado en una situación inmanejable.
  14. Los niños cantan: “Un elefante, se balanceaba, sobre la tela de una araña. Como veía que no se caía, fue a buscar otro elefante. Dos elefantes, se balanceaban sobre la tela de una araña…” La imposibilidad enunciada en la primera cuarteta, crece en cada repetición, hasta que lo previsible se instala en la canción, hasta desalentar cualquier intento de darle sentido.
  15. En medio de la noche, una pesadilla me conduce al cabo de algunos pocos episodios, a disyuntivas evidentes que unas veces exploro y otras eludo, rumbo al despertar inevitable, que todavía no se divisa en el horizonte.

    Lata de cacao Droste

  16. En medio de la noche, el insomnio me conduce a las mismas ideas, como si el mundo se hubiera organizado en torno al patrón limitado de unos pocos temores, como un espacio donde todo lo que se puede hacer es no llegar a nada nuevo por más que uno se mueva.
  17. Digo lo que digo, cuando lo digo y cómo lo digo. A veces tengo que aclararlo, porque resulta más fácil no escucharme con exactitud y tal vez se interprete tan solo aquello que alguien deseaba oír, despreocupándose de lo que efectivamente dije. Por eso la redundancia que termina distrayendo a quien hubiera debido oír.
  18. Digo que me dijeron lo que tal vez le dijeron a alguien cuya existencia no me consta: al cabo de un par de traducciones, poco y nada queda del mensaje original.
  19. Aunque pretendo que el lenguaje que utilizo no tiene otros límites que el control que yo ejerzo sobre él, para expresar la variedad y complejidad del mundo que percibo, periódicamente me veo obligado a reconocer que tiende a revelarse como una infernal tautología. Digo que digo lo que digo… y si bien se mira, muy poco más, apenas me descuido.
  20. ¡Cuánto esfuerzo cuesta apartar al discurso de la repetición automática de fórmulas y frases hechas! ¡Qué difícil resulta nadar contra la corriente! Una vez que lo consigues, tienes que permanecer atento para evitar la próxima recaída. Al cabo de tiempo te preguntas: ¿Acaso vale la pena, cuando lo más probable es que uno diga lo que fue dicho por otros, que solo actualizaban el discurso de alguien y alguien más, una serie de emisores cada vez más distantes?

Una respuesta a Puestas en abismo

  1. Maria dice:

    La fractalidad de la palabra, del Ser , del universo , es la comprension sin comprender sino sintiente de todo el universo creado…la originalidad se vuelve en un acto de repetidos e interminables orgasmos en el viaje temporal…=) GRacias por tu articulo..

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