Diario de viaje

8 junio 2013

  1. Uno se pone a escribir, ignorando hasta dónde lo conduce la escritura, confiado en que desemboque en algún producto que en forma retrospectiva justifique el viaje. Si eso se da, al menos habrá confirmado sus peores sospechas.

    Mayo de 1968 en Paris.

    Mayo de 1968 en Paris.

  2. Es difícil parir nuevas ideas. Más aún: las ideas vetustas se las componen para camuflarse y regresar en gloria y majestad, apenas uno se descuida. La novedad aparente no ofrece la menor garantía de nada que prometa sustituir lo caduco.
  3. ¡Tanta gente conociste, tantos paisajes recorriste, tantas situaciones has vivido! Sin embargo, no te das por saciado. Lee el resto de esta entrada »