O tempora, o mores

Rodin: El Pensador

Rodin: El Pensador

Todo fluye, todo cambia. Todo nace y muere, nada permanece. Todo se diluye; lo que tiene principio tiene fin, lo nacido muere, y lo compuesto se descompone. (Gautama el Buda)

Cambia lo superficial / cambia también lo profundo / cambia el modo de pensar / cambia todo en este mundo. / Cambia el clima con los años / cambia el pastor su rebaño / y así como todo cambia / que yo cambie no es extraño. (Julio Numhauser: Todo cambia)

  1. Todo cambia, dejaron dicho, cada cual por su lado, Gautama el Buda y Heráclito de Efeso. Yo también, cada vez más lejos de las promesas que planteó mi llegada al mundo. Eso que pude ser y casi nunca he sido, finalmente se reconciliará con el designio que me trajo a la existencia, cuando haya muerto.
  2. Celebro algunos cambios que me serían favorables, mientras observo alarmado otros que interpreto como amenazas, cuando ninguno de ellos puede darse por ocurrido y todavía no he movido un solo músculo para alterar el curso de los acontecimientos.
  3. Allí donde el joven que fui veía frustración, ahora diviso la resignación. Pueden parecer situaciones gemelas, pero la primera destaca mis límites y la segunda mis poderes para controlar lo que resultaba inaceptable.
  4. Ahora que soy viejo, contemplo la vejez por primera vez instalado en su interior. ¡Cuántas novedades ingratas me aguardaban! De haberlas advertido antes de que llegaran, hubiera evitado caer a esta situación, pero al mismo tiempo me hubieran arruinado más de una esperanza que me mantuvo en pie. En buena hora no fui tan lúcido.
  5. En el pasado me convencí más de una vez que por algún motivo inexplicable estaba destinado a producir obras formidables, no inferiores en dimensiones y méritos a las que admiraba. Hoy trato de concluir sin desvíos un aforismo. Lo que perdí en ilusiones, confío haberlo ganado en objetividad.sisifo
  6. Alguna vez, yo mismo fui tan importante para mí, que en ningún caso hubiera sido capaz de tomarme en broma o negociar con los desengaños inevitables que surgen en el camino. Desde entonces, no si he progresado al invertir mis prioridades, pero estoy mejor preparado para enfrentar la realidad, concediéndole su verdadero peso cuando entramos en conflicto.
  7. ¡Ah, el todo o nada de la juventud! Tanto el de aquella que compartí, como el de ésta que hoy observo, contemporánea y a la vez lejana. Siempre es posible ver todo tan nítido que se cree tocarlo, como de permanecer ciego a lo que ocupa todo el horizonte.
  8. Cuando teníamos veinte años, la imagen del éxito en cualquier aspecto de la vida, era considerada por nuestro grupo como una esperanza reaccionaria que nos resistíamos a seguir, como si por alguna razón poco evidente para el resto del mundo, nosotros fuéramos los adelantados de un nuevo orden, opuesto al existente, en lugar de simples fracasados que buscábamos una justificación para lo que nos deparaba el futuro y no nos detendríamos hasta convertirla en realidad.
  9. La inseguridad que el cuerpo impone en los años de la vejez, no difiere mucho de la que se tenía a los catorce años, pero ahora ya no suele ir acompañada por la esperanza de que, pase lo que pase, uno prevalecerá, porque está destinado a disfrutarlo siempre.

    José Guadalupe Posadas: Grabado (detalle)

    José Guadalupe Posadas: Grabado (detalle)

  10. Uno de mis amigos de juventud afirmaba que después de los treinta años, todo hombre es un traidor a sus ideales, si no ha decidido morir antes. No sé cómo toleró vivir veinte años más, antes de demostrar que se estaba refiriendo a sí mismo.
  11. ¿Para qué busca la novedad, aquel que no llega a disfrutarla? Cuando se encuentra en condiciones de disfrutarla, poco le importa que sea nueva.
  12. Lo más desalentador es que a pesar de todo el esfuerzo que le dediques, en el fondo nada cambia demasiado en este mundo. Lo que te despierta mayor esperanza, es que tampoco permanecen en pie los proyectos más amados por tus enemigos.

    Caravaggio: Cristo de la columna

    Caravaggio: Cristo de la columna

  13. Ibas a cambiar el mundo, quién sabe gracias a cuál conjunción de circunstancias improbables, más que por tu esfuerzo continuado. Hoy te felicitas de ser capaz de entender al menos cómo fue que el mundo te cambió, sin retroceder ante la imagen nada favorecedora, inquieto por las novedades que no esperabas.
  14. Debo haber buscado el fracaso con la misma obstinación que otros dedican a la conquista del placer, como si el fracaso fuera el signo de un heroísmo que solo podía culminar de ese modo poco viable: en el clímax de una cruz.
  15. Morir por una gran causa, fue en algún momento la imagen suprema de quienes carecían de fe en el más allá y pretendían construir un mundo mejor en este mundo. Cuando se lo piensa mejor ¿cuál era la diferencia?
  16. La imagen del vía crucis que más me conmovía, era la del Cristo de la columna, encaminado hacia la muerte, pero todavía muy lejos de la culminación de su historia, como si todavía le quedaran otras alternativas; también como si no fuera necesario mostrar nada más, porque el resto de lo que habrá de sucederle es conocido de antemano por todos los observadores.

O tempora o mores. (Marco Tulio Ciceron)

Todo es nuevo cuando se mira con ojos nuevos. (Vicente Huidobro)

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