Mortal canto de sirenas

25 noviembre 2016
  1. En algún lugar nos aguardan las sirenas, que tienen como único objetivo perdernos. Deseosos de oírlas cantar, dejamos de lado las advertencias de quienes probablemente saben más que nosotros, pero se han propuesto evitarnos el riesgo y el placer de perdernos. Desde ya les advertimos a nuestros protectores que no se saldrán con la suya.

    Herbert James Draper: Ulises y las sirenas

    Herbert James Draper: Ulises y las sirenas

  2. El afán de naufragar es difícil de reconocerlo en uno mismo. Para encontrar una explicación sencilla a ese oscuro deseo, inventamos a las sirenas que sin razón aparente se han propuesto perdernos.
  3. No me pierdo solo, gracias a mi estupidez inexcusable. Nos perdemos todos, por haber nacido humanos, por prestar oídos al canto seductor de las sirenas. Si eso no me libra de toda responsabilidad, cuando marcho alegremente hacia la perdición, ¿qué deberé inventar para que no me juzguen?
  4. Los demagogos han descubierto que más de uno espera de ellos que suministren esperanzas imposibles. Basta que no se avergüencen de hacerlo, para convertirse en líderes de una mayoría desubicada.
  5. El populismo florece en el terreno fértil de las frustraciones colectivas. Cuando no se ven salidas verdaderas, ni se esperaba hallar obstáculos, cualquier promesa irresponsable se da por solución infalible.

    Johan Ulrich Krauss: Proserpinas

    Johan Ulrich Krauss: Proserpinas

  6. Acepta promesas imposibles de cumplir, como disfruta cuentos de hadas. Cualquier cosa remotamente relacionada con la responsabilidad personal, le resulta intolerable.
  7. El trabajo de los embaucadores nunca fue más cómodo que hoy. Sus víctimas probables quieren ser embaucadas, pugnan entre ellas por el privilegio de experimentar antes que nadie un engaño consentido.
  8. El ansia de poder da sentido a la vida del demagogo. ¿Qué haría del universo vacío que lo acosa cuando se mira al espejo? Necesita compañía, siempre y cuando se le subordinen.
  9. Con tal de no estar solo, el demagogo se arriesga a mezclarse con la gente que desprecia y debe seducir. Sin su apoyo, no podría disfrutar el Poder que lo obsesiona. Pero ellos solo existen para que los manden.
  10. El Poder tiene mezquindades y prebendas que no suelen mencionarse y minimizan las improbables grandes ideas que deberían encubrirlas. No hay grandeza que logre desprenderse de manchas como esas.

    José Clemente Orozco: El Demagogo

    José Clemente Orozco: El Demagogo

  11. Nos gusta dejarnos arrastrar por los demagogos (para responsabilizarlos a ellos del desastre, en el caso de que tarde o temprano nuestros proyectos insensatos sean derrotados).
  12. Si los demagogos no hablaran por nosotros, diciendo en público aquello que pensamos y todavía no nos atrevemos a decir, seríamos la buena gente que al parecer no somos. Tal como suelen darse las cosas, nos hemos convertido en sus cómplices.
  13. Lo inaceptable necesita ser al menos tolerado y negociar acuerdos para sobrevivir, basados en la mentira. Mostrarse tal cual es, lo sabe, lo expondría a que lo desenmascararan.
  14. Disfrutar el canto de las sirenas permite olvidar que con toda seguridad ellas anuncian la muerte. ¿Puede haber mayor alivio que concentrarse en esas voces y dejar de lado lo que sabemos que viene después por un rato?
  15. Dime lo que pretendes hacerme creer sobre tus actos cuestionables y te diré qué me ocultas, porque las evidencias no sostienen el menor análisis. Mientes todo el tiempo.

    Jim Jones y niños de la comunidad de Guyana

    Jim Jones y niños de la comunidad de Guyana, antes del suicidio colectivo

  16. Dejarse arrullar por el discurso del demagogo, suspendiendo cualquier intento de incredulidad, puede ser un placer culpable, pero al menos al comienzo se lo disfruta.
  17. Si el demagogo no se cree su propia monserga, por estúpida que sea, ¿cómo podría convencer a sus seguidores de que lo apoyen? Una vez que pierde las dudas, reconozcamos que se vuelve invulnerable.
  18. ¿Engañarme? No tienes que ser demasiado hábil para que yo acepte el engaño. Solo debes oír mis demandas no dichas, que te indican con exactitud por dónde soy vulnerable.

    Manuscrito Siglo XIV: Ulises y las sirenas

    Manuscrito Siglo XIV: Ulises y las sirenas

  19. El embaucado quiere que lo engañen, necesita experimentar un castigo a su estupidez que pudo haber evitado, si tuviera un mínimo de afecto por sí mismo. Cabe sospechar que busca al embaucador para que cumpla el doble rol de juez y verdugo para el que lo ha convocado.
  20. Los creyentes se castigan por los pecados que reconocen haber cometido. Las víctimas de engaños atribuyen a los embaucadores la responsabilidad de su propia estupidez.
  21. ¿Por qué resultan mortales las sirenas? Porque las víctimas dejarían de encontrarle sentido a sus vidas, si no encontraran un castigo tan definitivo por su debilidad.

Lee el resto de esta entrada »


Amistades y traiciones

20 octubre 2016
Renato Guttuso: Pintura

Renato Guttuso: Pintura

En el alma se forman / abscesos de rencores / tumores de impaciencia / hernias de desamparo. (Mario Benedetti: A ras del sueño)

  1. Los amigos mejoran cuando aumenta la distancia que nos separa de ellos. Al perderse los detalles odiosos de su comportamiento, el observador bien intencionado llena los huecos de la memoria, con los mitos más convenientes para vaciar de conflictos y dudas la relación que está olvidando.
  2. Duele menos desconfiar de un amigo, que sufrir su traición. Al desconfiar, no te entregas de todo al amigo, ni al ser traicionado por él estás perdiéndolo del todo lo que apostaste al considerarlo tu amigo.
  3. No te conozco demasiado y me niego a investigar para conocerte mejor. Prefiero desconocerte, siempre y cuando la ignorancia me mantenga en mis convicciones, a reconocer que hay conflictos insalvables entre nosotros.
  4. Miras con disimulada pena a tus amigos más próximos. No es improbable que alguno de ellos esté pensando en traicionarte. La mayor prueba de afecto que puedes dispensarles, es no darles a entender lo que ya lo sabes.

    Antonio Berni: Pintura

    Antonio Berni: Pintura

  5. En el fondo no desconfías de un amigo. Solo recuerdas que toda relación de amistad es frágil y no cuesta mucho arruinarla. Por eso evitas esperar demasiado de ella, aunque sigas ejecutando los rituales que demuestran su firmeza.
  6. En medio de una crisis, uno busca amigos que lo apoyen y no cuestiona demasiado la calidad de aquellos que encuentra. Pasada la crisis, no es prudente mantener la misma falta de criterio.
  7. Rara vez los traidores demuestran ser capaces de pedir perdón, que entonces te ves obligado a conceder. Tienen tan mala opinión de sí mismos, que cualquier arrepentimiento se les vuelve carente de crédito. Ellos se han condenado sin atenuantes.
  8. Cuando te enfrento, sé que habrás de respetarme, siempre y cuando te convenga. Esperar lealtad de un adversario, solo porque uno es leal, no pasa de ser la manera más inepta de suicidarse.
  9. Cuando me enfrentas, no debes saber lo que pienso de ti, porque de destapar mi juego solo puedo perderlo.
  10. De algo (nunca demasiado) sirven los buenos modales. Tú y yo no nos agredimos innecesariamente, para evitar que cuando resulte imprescindible hacerlo, ninguna consideración se interponga entre nosotros.
  11. A lo largo de la vida, uno ve tal cúmulo de traiciones de aquellos en quienes más confiaba, que termina por adquirir un callo que se confunde con la resignación.

    Otto Dix: Pintura

    Otto Dix: Pintura

  12. Espantarse ante las traiciones que no sorprenden a nadie, jurar lealtades que nadie en su sano juicio se cree con derecho a exigir. Si no hubiera contrasentidos como estos, la vida resultaría horrible.
  13. Celebremos la lealtad tal como se merece, las pocas veces que se manifiesta. En cuanto a la traición, eso tiende a presentarse como lo inevitable, por lo que más prudente es no mencionarla.
  14. Los capitanes de las derrotas no se conforman con menos que la victoria final. En el camino están dispuestos a sacrificar a todos los que crean necesarios, con tal de salvar su propio pellejo.
  15. Si uno quiere disfrutar la compañía de amigos, debe aceptar la posibilidad de que tarde o temprano alguno de ellos lo traicione. Después de todo, ¿esperan los amigos algo mejor de uno? Si eso ocurriera, se anunciaría como la buena noticia del siglo.
  16. Si te vas a enlodar con una traición, no te abandones después al arrepentimiento. El daño que has hecho, hecho está. Quizás otros justifiquen u olviden tus actos. En tu memoria, nada conseguirá borrarlo.
  17. Cuando traicionas, te enlodas. No quedan otras alternativas. ¿Quién puede emular a Saulo de Tarso, que convirtió su traición en epifanía?
  18. Cuando se sabe traicionado, no deja de sentirse satisfecho, porque las circunstancias lo han obligado a aceptar que el mundo es tan repugnante como siempre le había parecido, solo que antes hubiera sido prematuro declararlo.

    Raquel Forner

    Raquel Forner

  19. Solo un traidor satisface el ideal de interlocutor para un corrupto.  Cuando alguien se hace merecedor de confianza en ciertos ámbitos del poder, debe demostrar primero su destreza para la traición. Solo entonces le abren todas las puertas.
  20. Para bailar, hay que ser flexible. Para ascender en el disfrute del Poder, se requieren destrezas se requiere traicionar sin molestarse en mirar atrás, ni pensar en los juicios adversos.
  21. Los traidores suelen ser mal vistos en casi todos los ámbitos, a pesar de que en el mercado existe una sostenida demanda de sus servicios. Quizás no sean apreciados, porque la oferta suele ser excesiva.
  22. El placer de enlodar el buen nombre de otros, suele presentarse como un instante de debilidad de aquel que lo disfruta, en lugar de revelarse como un crimen atenuado por la prudencia.
  23. Una traición oportuna, se dicen los pragmáticos, ahorra más de un suicidio por lealtades mal entendidas.
  24. Quien no aprende a traicionar alegremente a todos aquellos que se le interpongan en el camino, se condena a una vida solitaria, por volverse conocido como un imbécil con principios.
  25. Cuando se continúa desprecia tanto a Judas Iscariote, debe ser porque no atinó a negociar una recompensa acorde con la magnitud de su traición.
  26. Vender barato a un amigo es inaceptable. Después de todo, no hay tantos amigos que permitan beneficiarse, al repetir el mismo trato.
  27. Cuando alguien no puede menos que identificarse como traidor, prefiere no estar solo y se dedica a difundir la buena nueva entre sus conocidos: traicionar es tan plausible, como rentable, necesario y urgente. No es cosa de llegar tarde a la fila de quienes desean probar que ellos también comparten esa mancha, que al ser de todos deja de avergonzar.

Lee el resto de esta entrada »


Proyectos de vida

21 enero 2016
  1. Hace dos años tuve mis buenas razones para darme por muerto en poco tiempo más. Fue un cálculo apresurado. Hoy sigo con vida y me planteo nuevos proyectos, como si entonces nada hubiera pasado. Puede ser otro cálculo apresurado.

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  2. Elaborar proyectos inútiles, como enamorarse de quienes tal vez no nos correspondan, demuestra que uno suele ser un tonto a veces, pero sabe para qué llegó al mundo.
  3. Aprende a renunciar. Puede costar al comienzo. Luego llegas a experimentar un placer que se vuelve adictivo. Después todo, ¿no es lo que tendrás que hacer, te guste o no, tarde o temprano?
  4. Hay un tiempo de construir, de acuerdo al Eclesiastés, como debería haber un tiempo de derrumbar, o al menos de dejar que los proyectos de vida revelen por sí mismos si resisten al deterioro o se caerán solos.
  5. ¡Cuántos proyectos fracasan! Por primera vez, me descubro (con sorpresa) como el espectador de un drama, que a pesar de ser el mismo, antes me involucraba.
  6. Al envejecer, lo que importa es aprender cuándo es útil ignorar tentaciones y marginarse, en lugar de volver a intentarlo y frustrarse, como si todavía hubiera tiempo de cambiar de rumbo y estar obligado a demostrarlo.
  7. El privilegio de ponerse a un lado de los grandes proyectos, para que otros (en mejores condiciones) se encarguen de ellos, se reserva para el final de la vida. Lamentable sería que los jóvenes eludieran los riesgos que pueden destruirlos, antes de haberlos encarado.

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  8. Se tiene la impresión de vivir más de una vez, hasta morir del todo, y entonces, con gran alivio, ya no hay tentación de regreso, sino el viaje incontrolable hacia el olvido.
  9. En tantas oportunidades tuvo la sensación de haber llegado al irreversible fin de su vida, que su memoria se ve obligada a reacomodar la conciencia de tantas crisis, para que no se derrumbe la ilusión de que sigue siendo el mismo.
  10. Cuando sufres un trauma, tienes la engañosa impresión de que el tiempo se detuvo. No sabes qué hacer y lo más probable es que no hagas nada, hasta que de algún modo vuelves a pensar con suficiente claridad y el tiempo se reordena. Hubo un pasado, pero también hay un presente. Si te recuperas del duelo, habrá un futuro.
  11. No esperaba morir viejo, como al parecer ha de sucederme. No deseaba envejecer, ni agotar mis desmedidos proyectos. ¿Qué vendría después? No lograba verlo. Hoy me aferro a lo poco que me fue quedando de aquello, como si fuera todo lo que importa.
  12. Los conformistas decían “peor es nada” para recomendar la pronta aceptación de situaciones que no hubieran debido ser aceptadas. Hacer nada, era con frecuencia la única alternativa disponible. No estaba mal pensar que al menos ese triste punto de llegada, no sería otro punto de partida.
  13. El aprendizaje de la renunciación parece interminable. Tengo la impresión de que apenas consigo aceptar una pérdida, la próxima que se me plantea duele tanto como la primera.

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  14. No he llegado a ser un héroe, ni un artista genial, ni un padre respetado. Por no serlo, es que la humillación de la vejez no llega a dolerme tanto. Después de aprender a fracasar en tantos campos, uno acepta el final como un alivio.
  15. No he sido un traidor, ni un irresponsable, ni un holgazán. Si hubiera sido creyente, me quedaría el consuelo de esperar una recompensa en el más allá, puesto que no habré de recibirla aquí, pero temo que tampoco esa ilusión me haya sido concedida.
  16. Paladeas tus duelos, porque han llegado a ser tantos que te encuentras en condiciones de compararlos, evaluarlos como si fuera un desfile de belleza y derivarlos sin más trámite al archivo de las causas perdidas. No serán olvidados, ni te detendrán.
  17. ¿Al menos adviertes cuándo eres feliz? Crees que sí. No todas las veces, probablemente. Si los proyectos de vida no estuvieran presentes todo el tiempo, para invitarte a compararlos con la realidad, la felicidad sería más cómoda.
  18. ¡Qué bueno es olvidar (cuando se disfruta el privilegio de la memoria)! ¡Qué bueno es recordar, para no verse obligado a inventar todos los días el mundo desde cero!

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  19. Estar vivo (te guste o no) es enterrar uno tras otro los sueños. Estar vivo es darte cuenta de que tu misión (si acaso hay alguna) es enterrar sin demasiadas ceremonias tus propios sueños, evitando que sean ellos quienes te manden al cementerio.
  20. Entusiasmar a colaboradores, para que dejen de lado sus proyectos personales y adopten el mío, en atención a sus virtudes, que para mí resultan inocultables. Suena tan improbable como que yo me sume a sus proyectos y consiga hacerles creer que no advierto sus debilidades.
  21. No intento convencer a nadie. No pretendo servir de ejemplo de nadie. Puedo ser olvidado, sin demasiada resistencia de mi parte. Ahora, con el mayor cuidado, me dedicaré a borrar las huellas que dejé, para dejar el mundo que habité, creo que sin haber causado mucho daño.

Lee el resto de esta entrada »


Insatisfactoria búsqueda de sentido

25 diciembre 2015
  1. Algunos creen haber conseguido un acceso vitalicio a la verdad. Otros la buscan (pero muy rara vez la encuentran). Decide con quién te identificas y no seré yo quien demuestre que te engañas.

    Cubo de Louis Albert Necker

    Cubo de Louis Albert Necker

  2. Si no aprendiste a sufrir, ¿puedo preguntar qué aprendiste? Nada, en realidad, porque el disfrute puede ser maravilloso y en buena hora lo experimeutaste, pero más allá de ese momento, rara vez cuenta.
  3. Los rastros de la infelicidad quedan marcados. Ojala no hubieran llegado a instalarse donde están, pero son tu patrimonio y tu freno, el fundamento de tus nuevos proyectos.
  4. Comenzar de nuevo. A lo largo de su vida, esa decisión es lo que finalmente cuenta. Cada vez que recuerda, se ve a sí mismo, iniciando algo que debería durar y sin embargo no es probable que dure. La idea de la eternidad lo aterra.
  5. ¿Qué tienes por delante? Una tarea, dos o tres. No siempre vas a disfrutarlas, ni tampoco serán un tormento repetido. Paso a paso las encaras y entre tanto la vida se te va o toma sentido.
  6. Fin de temporada. Solo depende de ti, prolongar el intento de imponerle tu presencia al universo en el que sabes muy bien que no importas. Todo lo que dio sentido a tu vida, ya fue, se agotó hace tiempo. Es una causa que te conviene dar por cerrada. ¿Habrá una próxima oportunidad? No es demasiado probable, pero después de todo lo que has visto, quién sabe.

    M.C.Escher: Bound of union

    Maurits Cornelis Escher: Bound of union

  7. No trates de acumular demasiado, porque tarde o temprano se derrumbará. Cuando suceda eso, ya lo sabes: el desastre tampoco tiene por qué ser definitivo, porque no sabes por qué, ni te detienes a pensarlo, pero vas a intentarlo de nuevo.
  8. Te pasaste la vida convencido de haberte planteado las mejores opciones, cuando lo más probable era que estuvieras equivocado, pero haber aprendido eso, da sentido a tu confusión de entonces.
  9. ¿Qué aguarda al final de tanto esfuerzo como requiere la vida cotidiana? No el aplauso, ni los monumentos que conmemoren alguna hazaña. Tan solo tu memoria de que en más de una ocasión lo disfrutaste.
  10. Siempre hubo algo que de acuerdo a la opinión generalizada podía considerarse deseable, inalcanzable, costoso, muy superior a lo que estaba a tu alcance y te dejaba insatisfecho. Ese más allá, sospechas hoy, se encontraba aquí mismo.
  11. El azar nos pone ante alternativas que no aceptamos o incluso rechazamos, de acuerdo a lo que suponemos que nos corresponde hacer, no pocas veces en contra de nuestras más firmes convicciones. Entonces, hay que afrontar lo que nos corresponde hacer, como si no tuviéramos ninguna duda.

    M.C.Escher: grabado

    Maurits Cornelis Escher: Relativity

  12. Ya es tarde para buscar nuevas oportunidades que le permitan continuar su vida de siempre. Con hallarle sentido a lo que pasó, le basta y sobra, pero aún eso puede ser inalcanzable.
  13. A veces, debes ser así o asá, de inmediato. Puede llevarte el resto de la vida comprender por qué tomaste una decisión que se presentó como impostergable.
  14. La certeza de haber encontrado alguna solución a tus problemas, se te impone, llegada de donde no sospechabas, cuando los conflictos la requieren. A pesar de las dudas, no tardará en seducirte, llevándote a cometer graves errores. Peor sería cerrarle la puerta.
  15. Todo lo que creo respecto de mí, entra periódicamente en crisis. Me convendría estar preparado y sin embargo casi nunca lo estoy, porque no termino de conocerme o tal vez me doy la espalda y pronto olvido lo que acabo de averiguar.
  16. Hay respuestas que no tengo. Más aún, hay preguntas que no intento hacerme. No se trata de dar la espalda a los problemas efectivos, sino de arriesgarme a vivir de una manera que puedo imaginar como la mejor o me será cobrada si acaso decidí mal.
  17. Si te dejaras guiar simplemente por la búsqueda del placer, ¿quién serías? Un irresponsable. Por algún motivo, que no debe atribuirse tan solo a tu voluntad, ese Paraíso te fue negado.
  18. Bienvenido el olvido, que despeja la memoria de proyectos fallidos y promete renovar tus compromisos en lo que te queda por vivir. No todo está hecho, ni por suerte vas a disponer de tanta cuerda para intentar los mayores desafíos.confusion
  19. Despedirse una vez más. A lo largo de su vida, es lo que repetidamente se ha visto obligado a hacer. Puede verse despidiéndose tantas veces de lo que ama y llega a su fin, que decide no apegarse demasiado a nada, porque recuerda que en algún momento no llegado aún, lo perderá.
  20. Lo mejor de la muerte es que te libra definitivamente de la obligación de reiniciar lo mismo, incluso cuando nada justifica el esfuerzo, como parece ser la norma implacable de la vida.
  21. Cada vez que se siente seguro de haberlo perdido todo, comprueba, sin habérselo propuesto siquiera, incluso en contra de sus más firmes convicciones, que la inercia lo lleva a renovar los apegos. Quiere continuar buscando.
  22. El sentido se abre paso, maltratado por el absurdo, todavía reconocible. No es un regalo puesto allí por una deidad juguetona, para consolarnos después de habernos sometido a sus experimentos crueles, sino la huella de algo que no llega a ser del todo y sin embargo puede ser tomado en cuenta, el Norte de una brújula que no solemos consultar, gracias a la cual no estamos nunca del todo perdidos.

Lee el resto de esta entrada »


No soy, no he sido, ni seré

17 noviembre 2015
  1. No soy, no he sido, ni seré, para mi desgracia, éste que aún hoy pretende ser yo. A pesar del tiempo que ha pasado, me cuesta demasiado reconocerme en él.

    Francis Bacon: Bajando la escalera

    Francis Bacon: Bajando la escalera

  2. No soy el que estaba destinado a ser. Me ha costado no poco esfuerzo desviarme del camino que sin consultarme trazaron para mí los dioses, se dice Edipo, mientras se acerca al cruce de caminos, donde habrá de encontrar a su padre, que no quiso engendrarlo y recibirá la muerte de manos del hijo, que desconoce quiénes son ambos.
  3. No acepto ser eterno, debo aceptarlo. Lo fui cuando era más joven y también más imbécil de lo que me está permitido ser ahora.
  4. No soy de los que tardan en reconocer sus propios errores, para salvar el amor propio. ¿Digo con esto que carezco de principios? Lo dudo. ¿Si no me respetara lo suficiente, podría darme el lujo de revelar que me arrepiento?
  5. No te entregarás aún, te has dicho. Planteado de ese modo, tu resolución de continuar parece tan absurda como decidir de antemano que no habrás de resistir. Lo único cierto es que no sabes aún cuál será tu respuesta. Ya te irás enterando, cuando llegue la ocasión y probablemente lo descubras, para tu sorpresa.
  6. No seré alguien que deje pasar la oportunidad de aprender de mis errores. Por eso tal vez los recuerdo como si fueran oportunidades que conviene revisar.
  7. No llego a ser todo lo que esperaba de mí. De haber sospechado que me defraudaría de tal modo, no hubiera compartido con nadie mis desvaríos.
  8. No he sido nunca dueño de la verdad. A veces la he visto desde lejos, deslumbrante, seductora, por lo general ajena, pero de allí a alcanzarla… En buena hora he fracasado.

    Francis Bacon: Pintura

    Francis Bacon: Pintura

  9. No he sido alguien que intente verse mejor de lo que efectivamente es, porque de mí aprecio, más que nada, el escaso apego a los mitos y la voluntad de adaptarme a las malas noticias que a cada rato me brinda la realidad.
  10. No seré un traidor. Tampoco un cómplice.
  11. No he sido tan tolerante como debía ser, en atención a las ideas que sostengo. Si no voy a traicionar mis principios, debería golpearme el pecho por las debilidades en las que incurrí y estar más atento a mis reacciones.
  12. No he sido ni seré inmune a contradicciones. Podría negarlas o encontrarles conmovedora justificación, pero allí están, no es que me alegre reconocerlas, pero forman parte de mí. Trataré de que no me definan.
  13. No soy de esforzarme en perdonar ofensas. Prefiero el olvido, que extingue toda huella de quien me ofendió. Si ven que le sonrío, es porque para mí no existe.
  14. No he sido muy sagaz en el pasado, cuando se trataba de considerar mis propios límites. Los desestimé tantas veces, como en otras les otorgué un poder que no se justificaba.
  15. No seré quien se entrega al primer obstáculo. Tampoco seré el último en confesar que se equivocó.
  16. No he sido habitualmente alguien que no pueda mirarse en el espejo sin ver algo que lo satisfaga, aunque nadie más lo aprecie. Más creíbles me resultan las huellas del descontento.

    Francis Bacon: Cabeza rodeada por costillares.

    Francis Bacon: Cabeza rodeada por costillares.

  17. No seré tan ingenuo de creer que nadie me debe nada, porque en ese caso moriré esperando una retribución que no habrá de llegar. Prefiero pensar que todas las deudas quedaron saldadas, si no por los deudores, al menos por el olvido.
  18. A lo largo de mi vida, no he sido tan infeliz, me digo, pero en los momentos en que disfruté lo que me tocaba en suerte, nunca hubo distracción ni anestesia.
  19. No soy infalible. Pude haberlo sido cuando era todavía más tonto de lo que me permito ser en la actualidad.
  20. De acuerdo a las evidencias, no alcanzo a ser nadie. Aunque al comienzo me ofenda, no deja de ser una ventaja. Nadie me reclamará que cumpla con ninguna misión que se encuentre reservada para quienes pretenden ser alguien (y lo más probable, fallan en el intento).
  21. Nunca he sido alguien que se aferre a lo que podría suponer que le pertenece. Todo lo he de perder, y lo más probable, habrá de ocurrir pronto. ¿Para qué resistirme, cuando a pesar de mis esfuerzos ocurrirá?

Lee el resto de esta entrada »


Baile de máscaras

27 junio 2015
James Ensor: Autorretrato con máscaras

James Ensor: Autorretrato con máscaras

No bajes tu máscara, hasta que tengas otra máscara preparada debajo. (Katherine Mansfield)

  1. Miente y sabe que la otra parte le está mintiendo también, a sabiendas de que le han mentido antes y no planean mostrarle nunca la verdad. ¿En ese momento en el que ya no hay sitio para el disimulo, no están todos a un paso de la sinceridad? Puede ser, pero no habrán de darlo.
  2. ¿Quién es realmente aquel (aquello) que afirma ser? Comenzar por creer que el otro es sincero, es aceptar un juego basado en la mentira de una de las partes, bajo la hipótesis de que ambas deberían ser sinceras.
  3. Detrás de esa máscara, si tratas de quitarla, encontrarás otra máscara, que debería disuadirte de continuar investigando, porque lo más probable es que solo encuentres nuevas máscaras donde esperabas hallar un rostro.
  4. No es malo descubrir que lo palpable, lo que se exhibe con desparpajo, no pasa de ser una máscara, detrás de cual hay algo menos fácil de mostrar. A partir de allí puedo decidir si los desenmascaro o solo tomo distancia para que no me engañen.
  5. No me pidas que sea demasiado sincero contigo, porque a pesar del afecto que siento por ti, la verdad podría lastimarte. Si mi contención no revela que me preocupa tu respuesta, habré perdido el tiempo. No será la primera vez.

    Franz Maxereel: La Idea

    Franz Maxereel: La Idea

  6. No esperes que me comprometa a no mentirte nunca, porque a pesar de mi buena voluntad, más temprano que tarde voy a desengañarte, y entonces solo será tu responsabilidad, por esperar demasiado de mí.
  7. Puede ser que alguien no sepa que está mintiendo. Engañarse a sí mismo, parece ser la primera condición para adquirir la confianza, que luego permitirá engañar con éxito a otros.
  8. ¿Por qué llegamos a sentirnos tan confiados ante una máscara? Porque damos por sentado que es falsa y nos permitimos suponer que detrás de ella hay un rostro que se oculta. Después de todo, son dos certezas que no anuncian desengaño.
  9. Como estableció George Orwell en 1984, con que dos o más crean en una falacia, basta para que ésta alcance la tentadora consistencia de una verdad irrefutable. Ese acuerdo cuesta menos que eludir el engaño.
  10. Cuando mientas a otros y te mientas a ti, busca al menos un testigo que te garantice el compromiso de no volver atrás cuando te arrepientas.
  11. Síndrome de Estocolmo: aquellos que actúan primero, sin pensar en las consecuencias, son quienes ponen las reglas que los otros creen necesario aceptar.
  12. No hay reglas que nadie respete. Los adversarios lo están advirtiendo, no necesariamente con palabras. Parte fundamental del juego es elaborar una mascarada verbal, que distraiga de las evidencias mudas.
  13. Desde hace un tiempo, nadie es lo que aparenta. Lo menos probable es ser precisamente lo que uno cree ser. La sinceridad es hoy tan rara como la ausencia de contradicciones.

    James Ensor: Máscaras

    James Ensor: Máscaras

  14. Agradezco el gesto de buena crianza de quienes me presentan una máscara convencional, en lugar de la desnudez intolerable de un rostro vacío.
  15. Ser y parecer: cuando la autoimagen es demasiado bella, conviene sospechar que algo falla. Probablemente nos estemos cayendo a mentiras.
  16. Ser y parecer: cuando la autoimagen es tan horrible que apartas la vista, desconfía. Te has convertido en tu peor enemigo, y si no te detienes a tiempo, te derrotarás. Eso no te costaría demasiado.
  17. No existe la inmunidad definitiva contra la falsa conciencia. Cuando afloja el autocontrol, no tardan en consolidarse mitos que luego cuesta desarraigar.
  18. Marginados, resentidos, huérfanos, ingenuos: todos los que hubieran rumiado solos su frustración, fueron convocados a la gran hermandad de los que no importa cómo, mientras siguen a un líder providencial, van a conseguir de inmediato lo que desean.
  19. ¡Ay, los salvadores del mundo! Poco importan si están realmente convencidos de su misión sagrada o solo intentan convencer a quienes podrían seguirlos: gracias a la máscara que elaboraron, pavimentan el camino del infierno.
  20. Los confundidos hallan siempre la oportunidad de aferrarse a una certeza, por imposible que sea. Los agresivos encuentran un objeto al que se dedican a destruir. Los huérfanos reclaman interminablemente que reparen en ellos. Juntos, imaginan que tienen algo en común: están perdidos.

Lee el resto de esta entrada »


Repliegues tácticos

19 junio 2015

Repliegue: Retirada o retroceso ordenado de las tropas de un ejército o de los jugadores de un equipo deportivo, de las posiciones ofensivas a las defensivas.

Cándido Portinario: Marginados

Cándido Portinario: Marginados

  1. Estaba preparado para atacar, una actitud en la que se había demostrado exitoso muchas veces. No obstante, lo derrotaron cuando fue incapaz de reconocer que había llegado el momento de defenderse.
  2. De vez en cuando, todo lo que uno intenta parece estar perdido. El entusiasmo desaparece, los grandes proyectos son traicionados uno tras otro, el impulso de los cambios se agota. No es momento de detenerse a llorar por nada. Hay que ponerse a buscar salidas.
  3. Eres capaz de negociar. Borra de tu cara el asco. Bórralo de nuevo, porque te queda el sabor y al verte se nota.
  4. Vender barato a un amigo es una acción inaceptable. Después de todo, no suele haber tantos amigos para repetir el trato.
  5. Quien no aprende a traicionar alegremente a todos aquellos que se le interpongan en el camino, se condena a una vida solitaria, por ser un imbécil con principios.
  6. ¡Espera! No lo acuses aún por no ser hoy el mismo que ayer tan solo aparentaba ser. ¿Acaso abandonó la lucha insobornable que prometía? Quizás dejó caer la máscara y al menos ahora no vas a confundirte. Ese es un auténtico progreso, que deberías agradecerle.
  7. Según dice, solo cambió de estrategia, pero continúa siendo el mismo. No lo evalúes demasiado mal. Se rindió ante presiones que fue incapaz de tolerar. Tampoco esperes nada de alguien que se vende por tan poco.
  8. Cuando lo veas pactando con aquellos que hasta no hace mucho designaba como sus mortales adversarios, entonces podrás denunciar la contradicción, si es que antes no te has puesto de su lado, o pretendes sustituirlo durante las negociaciones, con el objeto de sacar la mejor tajada.

    Otto Dix: Wild West

    Otto Dix: Wild West

  9. Las traiciones se contagian. A medida que se acumulan, dejan de ser tan repulsivas como inicialmente parecían, para transformarse en una de las leyes ineluctables de la vida.
  10. Los traidores suelen ser mal vistos en casi todos los ámbitos, a pesar de que en el mercado existe una sostenida demanda de sus servicios. Quizás sea porque la oferta es excesiva.
  11. No conviene demonizar demasiado al adversario, porque se le otorga un valor que probablemente no tiene. Tampoco es cosa de hacer borrón y cuenta nueva con él, porque en el olvido se incuba la traición más probable.
  12. Se había planteado por lo menos cambiar el mundo. Cuando consideró que había fallado, comenzó a desviar todas sus energías a una interminable justificación de su razonable inconsecuencia.
  13. Capitán de derrotas: no sabe muy bien adónde va y para colmo tiene a quienes lo siguen a sol y a sombra, pidiéndole que alguien extraviado los guíe, librándolos de tomar decisiones que los aterran.
  14. Carne de cañón: solo espera ser útil, que lo usen. Más aún, que llegado el momento lo descarten. De otro modo, sospecharía que su vida carece de sentido.
  15. ¡Ah, la rotunda estupidez de los kamikaze! Necesitan inmolarse para justificar retrospectivamente su existencia, con el único objeto de perderla.
  16. Te dices: fracasé. Hay quienes se avergüenzan tanto de aceptar esa idea, que prefieren morir antes de reconocerlo en público. Sin duda, el fracaso llega y es más frecuente que el triunfo. También es más confiable para construir lo que venga.
  17. Te dices: ¡qué alivio saber que hasta aquí llegaste y no vale la pena continuar luchando por lo que habías creído que era el centro de vida! Sin duda hay otras cosas en las que no reparaste. Ahora te costará menos verlas y es urgente que las descubras.
  18. Después de fracaso te convences de que hay algún futuro y todo vuelve a ubicarse en perspectiva. Puede ser un simple error de cálculo, pero tu vida adquiera sentido.
  19. Una vez que ha probado la embriaguez de saberse reconocido por unos cuantos seguidores que se dicen incondicionales, no es probable que renuncie a una felicidad como esa, que lo compensa por todas las frustraciones que sufrió en el pasado, cuando él debía seguir a otros, que no se preocupaban de su existencia.

Lee el resto de esta entrada »