¡Feliz Día de los Muertos!

  1. ¡Feliz Día de los Muertos! Aquellos que estamos vivos, tenemos la oportunidad de celebrarlo o apartar la vista del ominoso recordatorio. Tarde o temprano dejaremos de angustiarnos por eso que todavía no llegó y tampoco estaremos en condiciones de suspirar por esto que habremos perdido.

    Cementerio de Staglieno (Genova)

    Cementerio de Staglieno (Genova)

  2. ¡Qué alivio quedar definitivamente fuera de los asuntos de este mundo, lejos de cualquier proyecto humano, sin temores ni compromisos de ningún tipo, viendo que el puente de la memoria que te une a quienes te conocieron se debilita hasta desaparecer! ¡Qué libertad inigualable esa que adquieren (no para su disfrute) los muertos!
  3. Dejar de ser es casi un premio, difícilmente una condena. ¿Quién no se aburre de permanecer demasiado tiempo en el mismo molde, más por no manifestar arrepentimiento, que por continuar convencido de que eso es lo mejor?
  4. Llegué a este mundo sin pedirlo a quienes me trajeron, y tendré que irme un día de estos, que no se encuentra demasiado lejos, aunque me resista. No es mucho lo que un torpe ser humano pueda construir y sea capaz de perdurar entre esos dos límites.
  5. Cuando estás muerto, puedes convertirte en un acreedor que reclama el pago de todos los compromisos que quedaron pendientes y los vivos no saben cómo asumir. Desde esa distancia infranqueable, te vuelves temible.
  6. ¡Ah, piadosa muerte que nos libras del eterno retorno de lo mismo, tanto si es placentero (y termina convirtiéndose en rutina detestable) como si el doloroso (y desafía la paciencia de cualquiera)! Puesto que hay un fin, todo toma sentido.
  7. Morir no es lo peor que puede pasarle a uno. Vivir, en cambio, no siempre llega a justificarse en tantas ocasiones y la vida entera suele quedar bajo sospecha.
  8. A pesar de las películas de vampiros y zombis, los muertos no regresan para perseguir a los vivos. ¿Por qué habrían de abandonar las indudables ventajas de su nuevo estado, tras haber conocido la maraña de incertidumbre que arruina el disfrute de la vida?
  9. Demostramos temer a la muerte, para no dejar en evidencia que envidiamos la libertad que han adquirido los que se fueron. ¿Acaso alguien puede reclamarles nada, acusarlos de ningún acto impropio, obligarlos a cumplir con sus compromisos?

    Cementerio de Génova

    Cementerio de Génova

  10. Flores para los muertos: algo que huela bien, que a pesar de la pena pueda observarse con placer, para atenuar la conciencia de la inevitable podredumbre que permanece apenas oculta y nunca demasiado lejos.
  11. Es un inmenso alivio pensar que en el peor de los casos lo más probable es que uno será olvidado apenas muera. Bastante más puede doler que los contemporáneos demuestren que lo ignoran en vida.
  12. Dado que inevitablemente uno debe morir, lo mejor de una situación como esa es no dejar demasiadas huellas que puedan alentar ningún tipo de reclamaciones y reproches, justo cuando resulta imposible defenderse.
  13. Peregrinaciones del Día de Difuntos: los vivos se acercan a los restos de los que se fueron, con la excusa de homenajearlos, para acostumbrarse a transitar un territorio que los aguarda y asusta, pero todavía no los reclama.
  14. Querido muerto: sé que estás ahí, reduciéndote a nada y sin la menor conciencia de quien te habla desde aquí, sin esperar que le respondas. Solo tengo una petición: no aproveches mi sueño para recuperar por un instante algo parecido a la vida. Continúa disfrutando el olvido.
  15. Hay quienes se pasan la vida dialogando con sus muertos. Los míos son bastante más corteses o tal vez tienen menos que reclamarme. Solo regresan cuando los invito, y lo cierto es que algo así no sucede nunca.
  16. La sonrisa creciente de los muertos causa escalofrío. Si ellos muestran con tal desparpajo que nada los preocupa, ¿dónde quedan mis afanes por mantenerme con vida?

    José Guadalupe Posadas: Calavería

    José Guadalupe Posadas: Calavería

  17. Basta que alguien muera, para que las contradicciones en las que estaba involucrado se atenúen hasta desaparecer y las virtudes poco evidentes se resalten hasta eclipsar el conjunto. El muerto se vuelve aceptable, aunque solo sea porque dejó de estorbar a quienes viven.
  18. Adversarios dados por muertos, que no terminan de morir, demuestran en su ferocidad renovada, que hubiéramos debido tomarnos el trabajo de darles el tiro de gracia.
  19. Hay quienes recuerdan a sus muertos solo cuando el calendario los obliga. El resto del tiempo, viven como amnésicos que no le deben su vida a nadie.
  20. Si la vida es fatiga con frecuencia inútil, se justifica que a los muertos les deseemos que descansen en paz. Pudrirse no exige ningún esfuerzo.

    Día de los Muertos en México

    Día de los Muertos en México

  21. Nunca he llevado flores a mis muertos, ni he rezado por su eterno descanso. ¿Cómo puedo mirarme en un espejo y reconocer en mí a un ser humano? Probablemente porque no son la memoria ni la devoción las que me definen.
  22. La necesidad de una resurrección no parece importarle tanto a los muertos, que podrían ganar algo, de ser cierta la alternativa, como a quienes ven como una amenaza, los límites mezquinos de sus propias vidas.
  23. ¿Para qué reencarnar, me pregunto, si la evidencia demuestra que nadie aprende nada de sus errores? Menos inútil parece ser que se viva una sola vez, nunca del todo sabiendo lo que se hace, y quedarse con ganas de haberlo hecho mejor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: