Amistades y traiciones

20 octubre 2016
Renato Guttuso: Pintura

Renato Guttuso: Pintura

En el alma se forman / abscesos de rencores / tumores de impaciencia / hernias de desamparo. (Mario Benedetti: A ras del sueño)

  1. Los amigos mejoran cuando aumenta la distancia que nos separa de ellos. Al perderse los detalles odiosos de su comportamiento, el observador bien intencionado llena los huecos de la memoria, con los mitos más convenientes para vaciar de conflictos y dudas la relación que está olvidando.
  2. Duele menos desconfiar de un amigo, que sufrir su traición. Al desconfiar, no te entregas de todo al amigo, ni al ser traicionado por él estás perdiéndolo del todo lo que apostaste al considerarlo tu amigo.
  3. No te conozco demasiado y me niego a investigar para conocerte mejor. Prefiero desconocerte, siempre y cuando la ignorancia me mantenga en mis convicciones, a reconocer que hay conflictos insalvables entre nosotros.
  4. Miras con disimulada pena a tus amigos más próximos. No es improbable que alguno de ellos esté pensando en traicionarte. La mayor prueba de afecto que puedes dispensarles, es no darles a entender lo que ya lo sabes.

    Antonio Berni: Pintura

    Antonio Berni: Pintura

  5. En el fondo no desconfías de un amigo. Solo recuerdas que toda relación de amistad es frágil y no cuesta mucho arruinarla. Por eso evitas esperar demasiado de ella, aunque sigas ejecutando los rituales que demuestran su firmeza.
  6. En medio de una crisis, uno busca amigos que lo apoyen y no cuestiona demasiado la calidad de aquellos que encuentra. Pasada la crisis, no es prudente mantener la misma falta de criterio.
  7. Rara vez los traidores demuestran ser capaces de pedir perdón, que entonces te ves obligado a conceder. Tienen tan mala opinión de sí mismos, que cualquier arrepentimiento se les vuelve carente de crédito. Ellos se han condenado sin atenuantes.
  8. Cuando te enfrento, sé que habrás de respetarme, siempre y cuando te convenga. Esperar lealtad de un adversario, solo porque uno es leal, no pasa de ser la manera más inepta de suicidarse.
  9. Cuando me enfrentas, no debes saber lo que pienso de ti, porque de destapar mi juego solo puedo perderlo.
  10. De algo (nunca demasiado) sirven los buenos modales. Tú y yo no nos agredimos innecesariamente, para evitar que cuando resulte imprescindible hacerlo, ninguna consideración se interponga entre nosotros.
  11. A lo largo de la vida, uno ve tal cúmulo de traiciones de aquellos en quienes más confiaba, que termina por adquirir un callo que se confunde con la resignación.

    Otto Dix: Pintura

    Otto Dix: Pintura

  12. Espantarse ante las traiciones que no sorprenden a nadie, jurar lealtades que nadie en su sano juicio se cree con derecho a exigir. Si no hubiera contrasentidos como estos, la vida resultaría horrible.
  13. Celebremos la lealtad tal como se merece, las pocas veces que se manifiesta. En cuanto a la traición, eso tiende a presentarse como lo inevitable, por lo que más prudente es no mencionarla.
  14. Los capitanes de las derrotas no se conforman con menos que la victoria final. En el camino están dispuestos a sacrificar a todos los que crean necesarios, con tal de salvar su propio pellejo.
  15. Si uno quiere disfrutar la compañía de amigos, debe aceptar la posibilidad de que tarde o temprano alguno de ellos lo traicione. Después de todo, ¿esperan los amigos algo mejor de uno? Si eso ocurriera, se anunciaría como la buena noticia del siglo.
  16. Si te vas a enlodar con una traición, no te abandones después al arrepentimiento. El daño que has hecho, hecho está. Quizás otros justifiquen u olviden tus actos. En tu memoria, nada conseguirá borrarlo.
  17. Cuando traicionas, te enlodas. No quedan otras alternativas. ¿Quién puede emular a Saulo de Tarso, que convirtió su traición en epifanía?
  18. Cuando se sabe traicionado, no deja de sentirse satisfecho, porque las circunstancias lo han obligado a aceptar que el mundo es tan repugnante como siempre le había parecido, solo que antes hubiera sido prematuro declararlo.

    Raquel Forner

    Raquel Forner

  19. Solo un traidor satisface el ideal de interlocutor para un corrupto.  Cuando alguien se hace merecedor de confianza en ciertos ámbitos del poder, debe demostrar primero su destreza para la traición. Solo entonces le abren todas las puertas.
  20. Para bailar, hay que ser flexible. Para ascender en el disfrute del Poder, se requieren destrezas se requiere traicionar sin molestarse en mirar atrás, ni pensar en los juicios adversos.
  21. Los traidores suelen ser mal vistos en casi todos los ámbitos, a pesar de que en el mercado existe una sostenida demanda de sus servicios. Quizás no sean apreciados, porque la oferta suele ser excesiva.
  22. El placer de enlodar el buen nombre de otros, suele presentarse como un instante de debilidad de aquel que lo disfruta, en lugar de revelarse como un crimen atenuado por la prudencia.
  23. Una traición oportuna, se dicen los pragmáticos, ahorra más de un suicidio por lealtades mal entendidas.
  24. Quien no aprende a traicionar alegremente a todos aquellos que se le interpongan en el camino, se condena a una vida solitaria, por volverse conocido como un imbécil con principios.
  25. Cuando se continúa desprecia tanto a Judas Iscariote, debe ser porque no atinó a negociar una recompensa acorde con la magnitud de su traición.
  26. Vender barato a un amigo es inaceptable. Después de todo, no hay tantos amigos que permitan beneficiarse, al repetir el mismo trato.
  27. Cuando alguien no puede menos que identificarse como traidor, prefiere no estar solo y se dedica a difundir la buena nueva entre sus conocidos: traicionar es tan plausible, como rentable, necesario y urgente. No es cosa de llegar tarde a la fila de quienes desean probar que ellos también comparten esa mancha, que al ser de todos deja de avergonzar.

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Preguntas incómodas, respuestas pendientes

12 marzo 2016
  1. Quien aprende a callar, controla su discurso. ¿Seremos capaces de resignarnos a no decir nada, cuando descubrimos que no tenemos nada que decir?

    Edward Hopper: Sea Watchers

    Edward Hopper: Sea Watchers

  2. Necesita montarse en un pedestal. Quizás sea para ver qué pasa alrededor, pero una vez arriba ¿quién lo invita a espetarnos un discurso?
  3. En otras circunstancias callaría, pero al haber testigos se siente obligado a hablar más de lo necesario, para no desdibujar el rol decisivo que pretende ocupar. ¿Debería tener algo que decir?
  4. Agotó los temas de conversación que había preparado, como agotó la paciencia de los interlocutores al repetirlos. ¿Qué nuevas humillaciones le reserva el futuro, después de los bostezos que cosechó? Ya no le quedan fuerzas para otra cosa que permanecer donde está y recibirlas.
  5. Quiere dar cuenta al mundo de su desequilibrada pero inefable existencia. Solo eso le importa. ¿Por qué supone que habrá de conmover con apenas eso?
  6. Vive para exigir la protección de medio mundo, después de habernos convertido en testigos de su calvario. ¿Cómo puede alguien cargar en su conciencia con la responsabilidad de no sufrir tanto?
  7. Se arrellana en su dolor, lo mismo da si es cierto o falso, como quien disfruta un privilegio que nadie se atreverá a disputarle. ¿Conseguirá mantenerlo vigente, si prolonga la exhibición? Con el tiempo, hasta la piedad se desgasta, como sucede con el enojo.
  8. Tiene como proyecto único el endiosamiento de su persona. Debe sobrevivir mientras tanto, no importando gracias a qué precio pagado por el resto del mundo. ¿Cómo extrañarse de que más de uno piense en eliminarlo?

    Edward Hopper; Pintura

    Edward Hopper; Pintura

  9. ¿Quién llega al mundo con la certeza de tener un objetivo? Casi nadie. Si eso le ocurre, nada le asegura que sabe realmente hacia dónde se ha encaminado.
  10. ¿Alguien está obligado a concebir el universo más allá de su propio ombligo? Poco importa que no se pretenda más, con tal que no me obliguen a seguirlos en su miopía.
  11. Vive recibiendo mensajes vacíos, emitiendo mensajes vacíos. ¿Qué satisfacción encuentra en el intercambio de lo que no le confirma su soledad, sino la sumisión al sinsentido?
  12. Entérate ya. ¿Por qué deberíamos confiar en alguien que no parece tener dudas respecto de sí mismo?
  13. No todas las puertas se encuentran abiertas. ¿Por qué deberíamos aceptar a quienes no están dispuestos a aceptarnos?
  14. El horror de Babel es la imposibilidad de recuperar el silencio que alguna vez nos atemorizó. ¿Cómo se ha llegado a una situación tal, que la vecindad humana, por necesaria que sea para salir adelante, se haya vuelto odiosa?
  15. En este coro de sordos, ¿hay alguna voz que valga la pena oír? Si la hubiera, ¿cómo enterarse de lo que dice, en medio del ruido que se ha impuesto?
  16. No nos ve, no nos mira nunca, pero nos concedió la opción de existir fuera de su imaginación. ¿Acaso toma nuestra distancia como aprobación y espera que lo acompañemos en sus errores?
  17. Los amigos nunca pueden ser demasiados, probablemente ninguno para siempre, mientras los enemigos se multiplican en su imaginación. ¿Logrará diferenciar sus temores de la realidad, cuando está decidido a ofrecerse como víctima a sus fantasmas?
  18. No se conforma con sus limitaciones inocultables, pero exige que por ningún motivo nadie las iguales ni supere. ¿Cómo extrañarse de que viva agrediendo a quien se le acerque, tras haberse convencido de que debe defenderse?

    Edward Hopper: Room in New York

    Edward Hopper: Room in New York

  19. ¿Se conformarán con dejar un rastro de proyectos irrelevantes en este mundo? No, se dedicarán con entusiasmo a impedir que nadie más pueda hacer algo distinto.
  20. Experimentar de vez en cuando el vacío no está mal. Solo parece ser una etapa de recarga de sentido. ¿Realmente lo buscas o has desistido de hallarlo hace tiempo?
  21. Quizás no seamos tus adversarios, pero tampoco tus pacientes interlocutores. Si no nos tomas en cuenta, ¿deberíamos hablar contigo?
  22. No creo que sea exigir demasiado. ¿Por qué someterse a las decisiones de aquellos que no se toman el trabajo de considerar nuestras decisiones?
  23. Nada pasa. Realmente nada promete pasar. ¿Hasta cuándo? Te hundes en la esperanza de que tu entrega al sinsentido no tarde en devolverte a la luz, porque habitualmente se impone la inercia de permanecer vivo.
  24. Tienes que darle algún sentido a tu vida, y en lo posible no cualquier sentido. ¿Te conformarás con permanecer en este mundo por simple inercia, mientras alguien no decida barrerte de una vez por todas?

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Fanáticos, por la gracia de Dios

13 febrero 2016
Hooligans

Hooligans ingleses

Cuando el fanatismo ha gangrenado el cerebro, la enfermedad es casi incurable. (Voltaire)

El idealismo, por desgracia, no te protege de la ignorancia, ni del dogmatismo, ni de la estupidez. (Sidney Hook)

  1. ¡Ah, el formidable placer de no pensar! Se avanza por la vida como si fuera con piloto automático. De un modo u otro, siempre se llega al mismo sitio: un más que previsible desastre.
  2. El fanatismo se contagia, se desliza sin hallar dificultades, se recibe con el entusiasmo de quien lo esperaba sin decirlo, mientras la objetividad que tanto cuesta alcanzar es sospechada de todo tipo de iniquidades, y en el caso de haberla obtenido, no tarda en extraviarse, apenas uno se descuida.
  3. Poco le importan las repetidas evidencias de estar equivocado, ni hacer el ridículo al sostener el mismo error con tanto entusiasmo, porque lo peor que podría ocurrirle es verse obligado a retractarse. Entonces, el mundo que elaboró con tanto amor, se derrumbaría.
  4. No ve lo que a sabiendas no acepta ver. Malinterpreta sistemáticamente lo que oye, con tal justificar su enfrentamiento con los adversarios. Dedica tantas energías a perfeccionar su ignorancia, que no le queda tiempo para aprender de sus errores.
  5. Antes que reconocer una falla en el sistema inquebrantable de su fe, se dedica a destruir con ensañamiento a todo aquel que se haya atrevido a señalarla.
  6. Se designaron a sí mismos dueños de la verdad. ¿Cómo resignarse a que los cuestionen? Probablemente no saben defenderse, después de haberse acostumbrado a agredir a todo aquel que hubiera preferido un diálogo.
  7. Ser invitado a dialogar, es una humillación intolerable, para todo aquel que no puede imaginar otra posibilidad que la de ser escuchado.

    Flagelantes medievales

    Flagelantes medievales

  8. Voluntariamente el fanático se instala en una cumbre que resulta inaccesible para el resto de los seres humanos, por lo que cualquier paso que dé a continuación. se convierte en la humillación de una caída irreversible.
  9. El fanático da tanto por sabido, que no le queda nada por aprender, nada por corregir, nada por disculparse. Da la impresión de querer mostrarse ante el mundo como si ya estuviera muerto y libre de los ajustes inevitables que deben efectuar a cada rato los seres vivos.
  10. El fanático se aferra a un par de slogans, con la desesperación del anciano que se aferra al bastón. Si se lo privara de su punto de apoyo, se derrumbaría o (lo que es más probable) debería probar que puede prescindir de las ideas prestadas que no se cansa de reciclar, para generar las suyas.
  11. El disfraz es difundir una idea. La realidad es el deseo de agredir a no importa quién sea designado como adversario. Si las ideas no se proclaman con tanto énfasis, el comportamiento criminal quedaría al desnudo.

    Flagelantes filipinos

    Flagelantes filipinos

  12. Se encuentran tan convencidos de haber sido designados como portadores de la verdad, obligados a difundirla entre los imbéciles que todavía no la aceptan, que no conciben la menor posibilidad de vivir un espejismo.
  13. Pase lo que pase, no se desviará de la huella que fueron trazando sus pasos, mientras memorizaba el único trayecto que se autorizó a recorrer. El mundo que tal vez existe fuera de la ruta, solo puede ser una amenaza.
  14. Poco importa que vocifere sin asco ni piedad los mismos argumentos. Solo trata de evitar que alguien más utilice la oportunidad que le corresponde de hacerse oír.
  15. Corren los fanáticos, deslumbrados, hacia el futuro que solo existe en su delirio, como los perros que ladran a la luna. Hay más duelo que decisión en su enojo.
  16. Solos, deben esconder su fanatismo como una tara que los incapacita. Al reunirse, en cambio, se envalentonan: ellos tienen la razón por estar de acuerdo.
  17. Si pudiera sobrevivir en medio de las dudas que atormentan a cualquiera, y permiten superar los errores, no se entregaría con tanta desesperación y esperanza mezcladas al fanatismo.
  18. Si uno los deja hacer, para no estimular sus comportamientos más irritantes, de todos modos los fanáticos encuentran algo que les permite dar continuidad a su delirio, mediante el cual consiguen dar sentido a sus vidas.

    Representación de agresión a una mujer en Kabul

    Representación de agresión a una mujer en Kabul

  19. Experimenté la inconsistencia amenazante del fanatismo ajeno muy temprano. Fue un buen momento, porque me reveló la urgencia de no dejarlo instalarse, comenzando por mí.
  20. Adora la discusión, porque el enfrentamiento con otros puntos de vista le permite demostrar que, pase lo que pase, impondrá al mundo su sordera, dado que es, ha sido será el tranquilo dueño de la verdad.
  21. El fanático dirá lo mismo, dirá lo mismo, continuará diciendo lo mismo, porque de otro modo entraría en pánico. No tiene otro tema. El error flagrante que se empeña en sostener, es demasiado elemental y solo por eso logra dar sentido a su vida.
  22. Antes de que abra la boca, se sabe qué dirá el fanático. Antes de que mueva un dedo, se sabe qué hará. Lo más lamentable de su situación, no es el error del que está convencido, sino el aburrimiento de resultar demasiado previsible.

    Manifestación nazi en EEUU

    Manifestación nazi en EEUU

  23. Hay épocas en que los fanáticos proliferan, después de haber estado contenidos en sus delirios privados, porque alguna voz providencial los convoca para sumarse a la tarea de controlar el mundo.
  24. Aunque accedan al poder que los deslumbra, los fanáticos insisten en actuar como si todavía estuvieran luchando por alcanzarlo. Viven para imponerse a sus contrincantes reales o imaginarios. Desesperan por hallar alguna excusa que les permita agredir sin restricciones a quienes se atrevan a cruzárseles en el camino.

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Provisorio sentido de las cosas

4 febrero 2016
Georg Lichtenberg

Georg Lichtenberg

Sin mi íntimo convencimiento, todo el honor, la dicha y el beneplácito del mundo no conseguirán ponerme contento, y cuando lo estoy por propia convicción, ni el juicio del mundo entero podrá arruinarme este placer. (Georg Lichtenberg)

  1. Después de tantos años, si algo permanece vigente de lo que pudiste ser, es la curiosidad. No fue suficiente para llegar a cosechar nada concreto, debes reconocerlo. Pero de no haber existido la curiosidad, ni siquiera la conciencia de tu fracaso hubiera sido posible.
  2. Reconcíliate con tus límites, después de haberlos descubierto. A continuación, vuelve a exigir de ti lo que otros consideraron imposible.
  3. La vida es un milagro (se crea o no en milagros). Si se lo acepta, no por ello resulta más controlable, ni tampoco más fácil de entender.
  4. ¿Acaso hay una derrota más humillante que la planteada por la propia muerte? En buena hora tienes alguna conciencia de ella, porque de otro modo no disfrutarías de lo poco que obtuviste en vida, con suficiente intensidad.
  5. ¡Puede resultar tan improbable la rutina de amanecer sin novedades un día tras otro! El resto de la jornada no es mucho más fácil de encarar, pero entre tanto uno se deja llevar por el optimismo (o la inercia) reinante sobre la convicción de que todo seguirá igual, sin preguntarse si eso es justo o no, si es posible o solo una sueño estúpido.
  6. No se vive por segunda o tercera vez las mismas oportunidades, pero si aprendemos la lección que brinda la memoria, aquello que nos resta no se vivirá del mismo modo.

    Danza macabra: grabado medieval

    Danza macabra: grabado medieval

  7. La vida tiende a ser un subproducto del azar, que probablemente no genera nada que valga la pena conservar. Aceptado eso, te dedicas a utilizar los desechos que te tocaron en suerte.
  8. Reciclas lo mejor y lo peor de las generaciones que te precedieron, gracias al olvido que te libra del horror de tener plena conciencia de no avanzar un paso.
  9. Si algo nuevo aportas a la sucesión anónima de aquellos que te precedieron, es la conciencia de no ser uno más, luchando contra parecidos obstáculos, desaprovechando quizás diferentes oportunidades. ¿Quién te asegura, sin embargo, que esta conciencia no llegó más de una vez antes y el pudor hizo que otros la callaran?
  10. Difícilmente la vida coincide con las expectativas que cada uno de nosotros hace, por lo que aprender a ser defraudado por las circunstancias, debería ser un tema de los programas escolares. Cuando las expectativas son sobrepasadas, en cambio, nada resulta más fácil de aceptar.
  11. Los viejos suelen callar lo que aprendieron, tal vez para esconder que una convicción como esa llega cuando es demasiado tarde para utilizarla en su propia vida y ningún joven está dispuesto a escucharlos.
  12. En líneas generales, sé bastante bien lo que me espera, y dado que a nadie más concierne, he decidido callar. No sé en cambio cómo he de responder, cuando me vea obligado a ponerlo en práctica.
  13. Hasta el dolor más intenso, un día se desvanece (en ocasiones, gracias a la muerte de quien lo sufría). Todo en el dolor se define como esperanza de la brevedad.abrazo
  14. Hay días felices, en los que todo se da sin esfuerzo, y días en los que tratas de hallar sentido al absurdo, que parece haberse apoderado del universo.
  15. No aceptas que por cansancio todo llegue a darte igual. En el peor de los casos, te dices, no has logrado aún encontrarle sentido a los contratiempos que te abruman. En el mejor, disfrutas la oportunidad de crecer a expensas de viejas convicciones que se revelaron erradas.
  16. Tarde o temprano uno pierde la última batalla y muere, como correspondía. Toda la diferencia entre ser un héroe y ser un cobarde proviene de cuánto demores en darte por vencido.
  17. La determinación del suicida es tan sólida, que te preguntas por qué tratarás de detenerlo. En ese momento piensas en tu dolor, no en el suyo.
  18. ¡Mueres tantas veces en el curso de la única vida que te concedieron! La convicción de lo anterior no quita que trates de no impacientarte por agotar la última alternativa.
  19. Cuando uno siente que vive plenamente, en realidad está olvidando algo fundamental: que la felicidad no puede ser eterna y habrá de morir un día, pero ¿qué importa, mientras tanto, si alguna vez la felicidad nos toca?apreton manos
  20. Por un momento, los planetas parecieron alinearse y todo se volvió coherente, para tu disfrute de un mecanismo que suele dar la impresión de haber estado esperando ese ordenamiento, que no tarda en desmoronarse, cuando continúas observando. Hasta ahí llegó el azar afortunado que disfrutabas. ¿Acaso esperas más? Reclámale a Dios cuando lo encuentres.
  21. Esta que ya pasó, mal que te pese, fue toda la armonía que esperabas disfrutar en el curso de tu vida. Más no hay, aunque la consideres poca y reclames que debiste recibir más. Si por casualidad se repite la ocasión, que no te tome distraído, porque te consta: la felicidad nunca dura demasiado.

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Proyectos de vida

21 enero 2016
  1. Hace dos años tuve mis buenas razones para darme por muerto en poco tiempo más. Fue un cálculo apresurado. Hoy sigo con vida y me planteo nuevos proyectos, como si entonces nada hubiera pasado. Puede ser otro cálculo apresurado.

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  2. Elaborar proyectos inútiles, como enamorarse de quienes tal vez no nos correspondan, demuestra que uno suele ser un tonto a veces, pero sabe para qué llegó al mundo.
  3. Aprende a renunciar. Puede costar al comienzo. Luego llegas a experimentar un placer que se vuelve adictivo. Después todo, ¿no es lo que tendrás que hacer, te guste o no, tarde o temprano?
  4. Hay un tiempo de construir, de acuerdo al Eclesiastés, como debería haber un tiempo de derrumbar, o al menos de dejar que los proyectos de vida revelen por sí mismos si resisten al deterioro o se caerán solos.
  5. ¡Cuántos proyectos fracasan! Por primera vez, me descubro (con sorpresa) como el espectador de un drama, que a pesar de ser el mismo, antes me involucraba.
  6. Al envejecer, lo que importa es aprender cuándo es útil ignorar tentaciones y marginarse, en lugar de volver a intentarlo y frustrarse, como si todavía hubiera tiempo de cambiar de rumbo y estar obligado a demostrarlo.
  7. El privilegio de ponerse a un lado de los grandes proyectos, para que otros (en mejores condiciones) se encarguen de ellos, se reserva para el final de la vida. Lamentable sería que los jóvenes eludieran los riesgos que pueden destruirlos, antes de haberlos encarado.

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  8. Se tiene la impresión de vivir más de una vez, hasta morir del todo, y entonces, con gran alivio, ya no hay tentación de regreso, sino el viaje incontrolable hacia el olvido.
  9. En tantas oportunidades tuvo la sensación de haber llegado al irreversible fin de su vida, que su memoria se ve obligada a reacomodar la conciencia de tantas crisis, para que no se derrumbe la ilusión de que sigue siendo el mismo.
  10. Cuando sufres un trauma, tienes la engañosa impresión de que el tiempo se detuvo. No sabes qué hacer y lo más probable es que no hagas nada, hasta que de algún modo vuelves a pensar con suficiente claridad y el tiempo se reordena. Hubo un pasado, pero también hay un presente. Si te recuperas del duelo, habrá un futuro.
  11. No esperaba morir viejo, como al parecer ha de sucederme. No deseaba envejecer, ni agotar mis desmedidos proyectos. ¿Qué vendría después? No lograba verlo. Hoy me aferro a lo poco que me fue quedando de aquello, como si fuera todo lo que importa.
  12. Los conformistas decían “peor es nada” para recomendar la pronta aceptación de situaciones que no hubieran debido ser aceptadas. Hacer nada, era con frecuencia la única alternativa disponible. No estaba mal pensar que al menos ese triste punto de llegada, no sería otro punto de partida.
  13. El aprendizaje de la renunciación parece interminable. Tengo la impresión de que apenas consigo aceptar una pérdida, la próxima que se me plantea duele tanto como la primera.

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  14. No he llegado a ser un héroe, ni un artista genial, ni un padre respetado. Por no serlo, es que la humillación de la vejez no llega a dolerme tanto. Después de aprender a fracasar en tantos campos, uno acepta el final como un alivio.
  15. No he sido un traidor, ni un irresponsable, ni un holgazán. Si hubiera sido creyente, me quedaría el consuelo de esperar una recompensa en el más allá, puesto que no habré de recibirla aquí, pero temo que tampoco esa ilusión me haya sido concedida.
  16. Paladeas tus duelos, porque han llegado a ser tantos que te encuentras en condiciones de compararlos, evaluarlos como si fuera un desfile de belleza y derivarlos sin más trámite al archivo de las causas perdidas. No serán olvidados, ni te detendrán.
  17. ¿Al menos adviertes cuándo eres feliz? Crees que sí. No todas las veces, probablemente. Si los proyectos de vida no estuvieran presentes todo el tiempo, para invitarte a compararlos con la realidad, la felicidad sería más cómoda.
  18. ¡Qué bueno es olvidar (cuando se disfruta el privilegio de la memoria)! ¡Qué bueno es recordar, para no verse obligado a inventar todos los días el mundo desde cero!

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  19. Estar vivo (te guste o no) es enterrar uno tras otro los sueños. Estar vivo es darte cuenta de que tu misión (si acaso hay alguna) es enterrar sin demasiadas ceremonias tus propios sueños, evitando que sean ellos quienes te manden al cementerio.
  20. Entusiasmar a colaboradores, para que dejen de lado sus proyectos personales y adopten el mío, en atención a sus virtudes, que para mí resultan inocultables. Suena tan improbable como que yo me sume a sus proyectos y consiga hacerles creer que no advierto sus debilidades.
  21. No intento convencer a nadie. No pretendo servir de ejemplo de nadie. Puedo ser olvidado, sin demasiada resistencia de mi parte. Ahora, con el mayor cuidado, me dedicaré a borrar las huellas que dejé, para dejar el mundo que habité, creo que sin haber causado mucho daño.

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Insatisfactoria búsqueda de sentido

25 diciembre 2015
  1. Algunos creen haber conseguido un acceso vitalicio a la verdad. Otros la buscan (pero muy rara vez la encuentran). Decide con quién te identificas y no seré yo quien demuestre que te engañas.

    Cubo de Louis Albert Necker

    Cubo de Louis Albert Necker

  2. Si no aprendiste a sufrir, ¿puedo preguntar qué aprendiste? Nada, en realidad, porque el disfrute puede ser maravilloso y en buena hora lo experimeutaste, pero más allá de ese momento, rara vez cuenta.
  3. Los rastros de la infelicidad quedan marcados. Ojala no hubieran llegado a instalarse donde están, pero son tu patrimonio y tu freno, el fundamento de tus nuevos proyectos.
  4. Comenzar de nuevo. A lo largo de su vida, esa decisión es lo que finalmente cuenta. Cada vez que recuerda, se ve a sí mismo, iniciando algo que debería durar y sin embargo no es probable que dure. La idea de la eternidad lo aterra.
  5. ¿Qué tienes por delante? Una tarea, dos o tres. No siempre vas a disfrutarlas, ni tampoco serán un tormento repetido. Paso a paso las encaras y entre tanto la vida se te va o toma sentido.
  6. Fin de temporada. Solo depende de ti, prolongar el intento de imponerle tu presencia al universo en el que sabes muy bien que no importas. Todo lo que dio sentido a tu vida, ya fue, se agotó hace tiempo. Es una causa que te conviene dar por cerrada. ¿Habrá una próxima oportunidad? No es demasiado probable, pero después de todo lo que has visto, quién sabe.

    M.C.Escher: Bound of union

    Maurits Cornelis Escher: Bound of union

  7. No trates de acumular demasiado, porque tarde o temprano se derrumbará. Cuando suceda eso, ya lo sabes: el desastre tampoco tiene por qué ser definitivo, porque no sabes por qué, ni te detienes a pensarlo, pero vas a intentarlo de nuevo.
  8. Te pasaste la vida convencido de haberte planteado las mejores opciones, cuando lo más probable era que estuvieras equivocado, pero haber aprendido eso, da sentido a tu confusión de entonces.
  9. ¿Qué aguarda al final de tanto esfuerzo como requiere la vida cotidiana? No el aplauso, ni los monumentos que conmemoren alguna hazaña. Tan solo tu memoria de que en más de una ocasión lo disfrutaste.
  10. Siempre hubo algo que de acuerdo a la opinión generalizada podía considerarse deseable, inalcanzable, costoso, muy superior a lo que estaba a tu alcance y te dejaba insatisfecho. Ese más allá, sospechas hoy, se encontraba aquí mismo.
  11. El azar nos pone ante alternativas que no aceptamos o incluso rechazamos, de acuerdo a lo que suponemos que nos corresponde hacer, no pocas veces en contra de nuestras más firmes convicciones. Entonces, hay que afrontar lo que nos corresponde hacer, como si no tuviéramos ninguna duda.

    M.C.Escher: grabado

    Maurits Cornelis Escher: Relativity

  12. Ya es tarde para buscar nuevas oportunidades que le permitan continuar su vida de siempre. Con hallarle sentido a lo que pasó, le basta y sobra, pero aún eso puede ser inalcanzable.
  13. A veces, debes ser así o asá, de inmediato. Puede llevarte el resto de la vida comprender por qué tomaste una decisión que se presentó como impostergable.
  14. La certeza de haber encontrado alguna solución a tus problemas, se te impone, llegada de donde no sospechabas, cuando los conflictos la requieren. A pesar de las dudas, no tardará en seducirte, llevándote a cometer graves errores. Peor sería cerrarle la puerta.
  15. Todo lo que creo respecto de mí, entra periódicamente en crisis. Me convendría estar preparado y sin embargo casi nunca lo estoy, porque no termino de conocerme o tal vez me doy la espalda y pronto olvido lo que acabo de averiguar.
  16. Hay respuestas que no tengo. Más aún, hay preguntas que no intento hacerme. No se trata de dar la espalda a los problemas efectivos, sino de arriesgarme a vivir de una manera que puedo imaginar como la mejor o me será cobrada si acaso decidí mal.
  17. Si te dejaras guiar simplemente por la búsqueda del placer, ¿quién serías? Un irresponsable. Por algún motivo, que no debe atribuirse tan solo a tu voluntad, ese Paraíso te fue negado.
  18. Bienvenido el olvido, que despeja la memoria de proyectos fallidos y promete renovar tus compromisos en lo que te queda por vivir. No todo está hecho, ni por suerte vas a disponer de tanta cuerda para intentar los mayores desafíos.confusion
  19. Despedirse una vez más. A lo largo de su vida, es lo que repetidamente se ha visto obligado a hacer. Puede verse despidiéndose tantas veces de lo que ama y llega a su fin, que decide no apegarse demasiado a nada, porque recuerda que en algún momento no llegado aún, lo perderá.
  20. Lo mejor de la muerte es que te libra definitivamente de la obligación de reiniciar lo mismo, incluso cuando nada justifica el esfuerzo, como parece ser la norma implacable de la vida.
  21. Cada vez que se siente seguro de haberlo perdido todo, comprueba, sin habérselo propuesto siquiera, incluso en contra de sus más firmes convicciones, que la inercia lo lleva a renovar los apegos. Quiere continuar buscando.
  22. El sentido se abre paso, maltratado por el absurdo, todavía reconocible. No es un regalo puesto allí por una deidad juguetona, para consolarnos después de habernos sometido a sus experimentos crueles, sino la huella de algo que no llega a ser del todo y sin embargo puede ser tomado en cuenta, el Norte de una brújula que no solemos consultar, gracias a la cual no estamos nunca del todo perdidos.

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No soy, no he sido, ni seré

17 noviembre 2015
  1. No soy, no he sido, ni seré, para mi desgracia, éste que aún hoy pretende ser yo. A pesar del tiempo que ha pasado, me cuesta demasiado reconocerme en él.

    Francis Bacon: Bajando la escalera

    Francis Bacon: Bajando la escalera

  2. No soy el que estaba destinado a ser. Me ha costado no poco esfuerzo desviarme del camino que sin consultarme trazaron para mí los dioses, se dice Edipo, mientras se acerca al cruce de caminos, donde habrá de encontrar a su padre, que no quiso engendrarlo y recibirá la muerte de manos del hijo, que desconoce quiénes son ambos.
  3. No acepto ser eterno, debo aceptarlo. Lo fui cuando era más joven y también más imbécil de lo que me está permitido ser ahora.
  4. No soy de los que tardan en reconocer sus propios errores, para salvar el amor propio. ¿Digo con esto que carezco de principios? Lo dudo. ¿Si no me respetara lo suficiente, podría darme el lujo de revelar que me arrepiento?
  5. No te entregarás aún, te has dicho. Planteado de ese modo, tu resolución de continuar parece tan absurda como decidir de antemano que no habrás de resistir. Lo único cierto es que no sabes aún cuál será tu respuesta. Ya te irás enterando, cuando llegue la ocasión y probablemente lo descubras, para tu sorpresa.
  6. No seré alguien que deje pasar la oportunidad de aprender de mis errores. Por eso tal vez los recuerdo como si fueran oportunidades que conviene revisar.
  7. No llego a ser todo lo que esperaba de mí. De haber sospechado que me defraudaría de tal modo, no hubiera compartido con nadie mis desvaríos.
  8. No he sido nunca dueño de la verdad. A veces la he visto desde lejos, deslumbrante, seductora, por lo general ajena, pero de allí a alcanzarla… En buena hora he fracasado.

    Francis Bacon: Pintura

    Francis Bacon: Pintura

  9. No he sido alguien que intente verse mejor de lo que efectivamente es, porque de mí aprecio, más que nada, el escaso apego a los mitos y la voluntad de adaptarme a las malas noticias que a cada rato me brinda la realidad.
  10. No seré un traidor. Tampoco un cómplice.
  11. No he sido tan tolerante como debía ser, en atención a las ideas que sostengo. Si no voy a traicionar mis principios, debería golpearme el pecho por las debilidades en las que incurrí y estar más atento a mis reacciones.
  12. No he sido ni seré inmune a contradicciones. Podría negarlas o encontrarles conmovedora justificación, pero allí están, no es que me alegre reconocerlas, pero forman parte de mí. Trataré de que no me definan.
  13. No soy de esforzarme en perdonar ofensas. Prefiero el olvido, que extingue toda huella de quien me ofendió. Si ven que le sonrío, es porque para mí no existe.
  14. No he sido muy sagaz en el pasado, cuando se trataba de considerar mis propios límites. Los desestimé tantas veces, como en otras les otorgué un poder que no se justificaba.
  15. No seré quien se entrega al primer obstáculo. Tampoco seré el último en confesar que se equivocó.
  16. No he sido habitualmente alguien que no pueda mirarse en el espejo sin ver algo que lo satisfaga, aunque nadie más lo aprecie. Más creíbles me resultan las huellas del descontento.

    Francis Bacon: Cabeza rodeada por costillares.

    Francis Bacon: Cabeza rodeada por costillares.

  17. No seré tan ingenuo de creer que nadie me debe nada, porque en ese caso moriré esperando una retribución que no habrá de llegar. Prefiero pensar que todas las deudas quedaron saldadas, si no por los deudores, al menos por el olvido.
  18. A lo largo de mi vida, no he sido tan infeliz, me digo, pero en los momentos en que disfruté lo que me tocaba en suerte, nunca hubo distracción ni anestesia.
  19. No soy infalible. Pude haberlo sido cuando era todavía más tonto de lo que me permito ser en la actualidad.
  20. De acuerdo a las evidencias, no alcanzo a ser nadie. Aunque al comienzo me ofenda, no deja de ser una ventaja. Nadie me reclamará que cumpla con ninguna misión que se encuentre reservada para quienes pretenden ser alguien (y lo más probable, fallan en el intento).
  21. Nunca he sido alguien que se aferre a lo que podría suponer que le pertenece. Todo lo he de perder, y lo más probable, habrá de ocurrir pronto. ¿Para qué resistirme, cuando a pesar de mis esfuerzos ocurrirá?

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