Malos consejos

27 mayo 2017

Nicolás Maquiavelo

A los hombres hay que conquistarlos o eliminarlos, porque si se vengan de las ofensas leves, de las graves no pueden; así que la ofensa que se haga al hombre debe ser tal, que le resulte imposible vengarse. (Nicolás Maquiavelo: El Príncipe)

  1. Haz lo que decidiste hacer, sin escuchar las razones de quienes te han visto emprender lo que consideran un camino sin salida. ¿No es eso lo que tanto buscabas? Luego pagarás el precio del intento y no es improbable que durante el proceso algo hayas aprendido. En caso contrario, tu purgatorio habrá de reiniciarse.
  2. Si te enamoras, ¿por qué no cierras los ojos? Mantenerlos abiertos tiene sus riesgos que tal vez tu feliz entusiasmo inicial no supere. Después de todo, no mirar es un gesto de cortesía hacia la otra persona.
  3. Si vas a robar, como has decidido que es tu vocación indeclinable, roba mucho y sacrifica un alto porcentaje para asegurar tu impunidad. De otro modo, no será un buen negocio.
  4. Acepta la mediocridad y pronto descubrirás que se ha vuelto una norma colectiva que estás obligado a respetar.
  5. ¿Te parece estúpido hablar de principios, cuando solo quieres aprovechar las oportunidades? No seré yo quien trate de convencerte de lo contrario, porque evidentemente no eres tú quien está dispuesto a oírme.
  6. De acuerdo a la opinión dominante, nada tiene hoy mucho sentido. Por lo tanto, da lo mismo atenerse a los códigos de convivencia o usarlos como felpudo. ¿No es cómodo?
  7. Alternativas hay que te deslumbran. Las adoptas sin pensarlo dos veces y para siempre. Luego verás si pueden corresponder a lo que imaginaste o revelarse como una pesadilla que nadie más que tú alimentó.
  8. Busca el placer y nada más que el placer, si no ves mejor alternativa que dé sentido a tu vida. Prepárate para que tus expectativas sean defraudadas.
  9. Acepta como cosa irrelevante las injusticias que todavía no te ha tocado sufrir, y luego no podrás defenderte de las arbitrariedades a las que te sometan.
  10. Justifica la mediocridad y luego intenta limpiarte las evidencias de lo que solo puede ser identificado como tu innegable complicidad. No te será tan fácil.
  11. Disfruta la mediocridad que te seduce. ¿Quién te lo impedirá? Estás en tu derecho. No comiences a buscar excusas para agredir a quienes podrían juzgarte un día de estos.
  12. Si vas a traicionar a quienes en mala hora confiaron en ti, no mires para atrás después de lo que hagas. Deprime ver tantas víctimas de su popia estupidez. Para disfrutar a fondo la vida, conviene ser amnésico.
  13. Si vas a ignorar tus compromisos, no te demores demasiado. Causarás menos daño a los tontos que te creyeron. Ahora bien, si disfrutas el espectáculo de su estupidez, hazles creer que vas a cumplirlos.
  14. Reconoce tu maldad. En eso te destacas. No te recordarán de otro modo, más favorable, pero entre tanto más de uno, intimidado o asqueado te dejará el camino libre para que exhibas lo peor de ti.
  15. Cancela cualquier recuerdo de tus errores pasados. Imagina que nunca existieron y puedes encaminarte alegremente a cometerlos con la inocencia de la primera vez.

    Kevin Spacey: House of Cards

  16. Si algo maravilloso tiene la memoria es su capacidad para fallar. No hay recuerdos seguros, todo se disuelve en la imprecisión de justificaciones e interpretaciones de lo que resulta inaceptable.
  17. Despreocúpate de las injusticias que no te alcanzan. ¿No te sientes más liviano al liberarte de tontos escrúpulos? Ahora, sin embargo, estás hundiéndote en la complicidad.
  18. Abandónate a la mediocridad que solicita tu participación y no tardarás en ser responsable de mucho de lo que lamentablemente se hace y (todavía peor) de lo que lamentablemente se deja de hacer.
  19. No me prestes atención. ¿Quién soy yo para darte consejos? Un tonto que se imagina librándote de una multitud de obstáculos que para ti simplemente no existen.
  20. Encubre la injusticia y luego intenta mirarte en un espejo. Te has manchado, y aunque te limpies con el mayor cuidado, siempre habrá quienes sigan viendo la huella.

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Mortal canto de sirenas

25 noviembre 2016
  1. En algún lugar nos aguardan las sirenas, que tienen como único objetivo perdernos. Deseosos de oírlas cantar, dejamos de lado las advertencias de quienes probablemente saben más que nosotros, pero se han propuesto evitarnos el riesgo y el placer de perdernos. Desde ya les advertimos a nuestros protectores que no se saldrán con la suya.

    Herbert James Draper: Ulises y las sirenas

    Herbert James Draper: Ulises y las sirenas

  2. El afán de naufragar es difícil de reconocerlo en uno mismo. Para encontrar una explicación sencilla a ese oscuro deseo, inventamos a las sirenas que sin razón aparente se han propuesto perdernos.
  3. No me pierdo solo, gracias a mi estupidez inexcusable. Nos perdemos todos, por haber nacido humanos, por prestar oídos al canto seductor de las sirenas. Si eso no me libra de toda responsabilidad, cuando marcho alegremente hacia la perdición, ¿qué deberé inventar para que no me juzguen?
  4. Los demagogos han descubierto que más de uno espera de ellos que suministren esperanzas imposibles. Basta que no se avergüencen de hacerlo, para convertirse en líderes de una mayoría desubicada.
  5. El populismo florece en el terreno fértil de las frustraciones colectivas. Cuando no se ven salidas verdaderas, ni se esperaba hallar obstáculos, cualquier promesa irresponsable se da por solución infalible.

    Johan Ulrich Krauss: Proserpinas

    Johan Ulrich Krauss: Proserpinas

  6. Acepta promesas imposibles de cumplir, como disfruta cuentos de hadas. Cualquier cosa remotamente relacionada con la responsabilidad personal, le resulta intolerable.
  7. El trabajo de los embaucadores nunca fue más cómodo que hoy. Sus víctimas probables quieren ser embaucadas, pugnan entre ellas por el privilegio de experimentar antes que nadie un engaño consentido.
  8. El ansia de poder da sentido a la vida del demagogo. ¿Qué haría del universo vacío que lo acosa cuando se mira al espejo? Necesita compañía, siempre y cuando se le subordinen.
  9. Con tal de no estar solo, el demagogo se arriesga a mezclarse con la gente que desprecia y debe seducir. Sin su apoyo, no podría disfrutar el Poder que lo obsesiona. Pero ellos solo existen para que los manden.
  10. El Poder tiene mezquindades y prebendas que no suelen mencionarse y minimizan las improbables grandes ideas que deberían encubrirlas. No hay grandeza que logre desprenderse de manchas como esas.

    José Clemente Orozco: El Demagogo

    José Clemente Orozco: El Demagogo

  11. Nos gusta dejarnos arrastrar por los demagogos (para responsabilizarlos a ellos del desastre, en el caso de que tarde o temprano nuestros proyectos insensatos sean derrotados).
  12. Si los demagogos no hablaran por nosotros, diciendo en público aquello que pensamos y todavía no nos atrevemos a decir, seríamos la buena gente que al parecer no somos. Tal como suelen darse las cosas, nos hemos convertido en sus cómplices.
  13. Lo inaceptable necesita ser al menos tolerado y negociar acuerdos para sobrevivir, basados en la mentira. Mostrarse tal cual es, lo sabe, lo expondría a que lo desenmascararan.
  14. Disfrutar el canto de las sirenas permite olvidar que con toda seguridad ellas anuncian la muerte. ¿Puede haber mayor alivio que concentrarse en esas voces y dejar de lado lo que sabemos que viene después por un rato?
  15. Dime lo que pretendes hacerme creer sobre tus actos cuestionables y te diré qué me ocultas, porque las evidencias no sostienen el menor análisis. Mientes todo el tiempo.

    Jim Jones y niños de la comunidad de Guyana

    Jim Jones y niños de la comunidad de Guyana, antes del suicidio colectivo

  16. Dejarse arrullar por el discurso del demagogo, suspendiendo cualquier intento de incredulidad, puede ser un placer culpable, pero al menos al comienzo se lo disfruta.
  17. Si el demagogo no se cree su propia monserga, por estúpida que sea, ¿cómo podría convencer a sus seguidores de que lo apoyen? Una vez que pierde las dudas, reconozcamos que se vuelve invulnerable.
  18. ¿Engañarme? No tienes que ser demasiado hábil para que yo acepte el engaño. Solo debes oír mis demandas no dichas, que te indican con exactitud por dónde soy vulnerable.

    Manuscrito Siglo XIV: Ulises y las sirenas

    Manuscrito Siglo XIV: Ulises y las sirenas

  19. El embaucado quiere que lo engañen, necesita experimentar un castigo a su estupidez que pudo haber evitado, si tuviera un mínimo de afecto por sí mismo. Cabe sospechar que busca al embaucador para que cumpla el doble rol de juez y verdugo para el que lo ha convocado.
  20. Los creyentes se castigan por los pecados que reconocen haber cometido. Las víctimas de engaños atribuyen a los embaucadores la responsabilidad de su propia estupidez.
  21. ¿Por qué resultan mortales las sirenas? Porque las víctimas dejarían de encontrarle sentido a sus vidas, si no encontraran un castigo tan definitivo por su debilidad.

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Lógica del mercado

1 octubre 2013

Otto Dix: Pintura.

Otto Dix: Pintura.

Si los imbéciles son los más satisfechos de sí mismos y los más admirados por todos, ¿quién será el necio que prefiera la verdadera sabiduría, que tanto trabajo nos cuesta adquirir, nos vuelve tímidos y vergonzosos, y por último encuentra tan pocos que la aprecien? (Erasmo: Elogio de la Locura)

  1. Todo se compra en la actualidad, probablemente porque todo fue puesto en venta. Si no te gusta la perspectiva de someterte a la evaluación del mercado, margínate. Le harás un regalo a quienes tratan de eliminar competidores, para mejorar su cotización.
  2. ¡Mírate en el espejo! ¿Cuánto vales hoy en el mercado? ¿Todavía no averiguaste cuánto vales? En tal caso, pregúntate si realmente existes o si más bien eres una ilusión que se desvanecerá muy pronto, como la niebla cuando sale el sol.
  3. ¡Mira alrededor! Si sobrellevas la crueldad del mercado, tal vez lo pases mejor que si cierras los ojos, pero de todos modos no es probable que disfrutes ese conocimiento. Lee el resto de esta entrada »

Aniversario de honorables derrotas

10 septiembre 2013

  1. Hace 40 años cultivaba una huerta, escribía un libro, planeaba tener un hijo. Sarmiento no le advirtió que todo eso podía fallar de un día para el otro y para ser consecuente uno debía continuar intentando lo que se había propuesto, durante el resto de su vida.

    Bombardeo de La Moneda, Chile (1973)

    Bombardeo de La Moneda, Chile (1973)

  2. Hijos que no tuve, huerta que dejé de cultivar, libros que no se escribieron o no se publicaron: si uno se concede la debilidad de mirar atrás, como le pasó a la mujer de Lot, simplemente está perdido.
  3. Se observa el dolor del pasado con la curiosidad de lo que bien pudo ser ajeno. Si hemos sobrevivido y estamos en condiciones de analizarlo con objetividad, los derrotados fueron nuestros vencedores. Lee el resto de esta entrada »

Élites

31 agosto 2013

 

La minoría no está formada simplemente por los que tienen el máximo (…) si no fuera por sus posiciones en las grandes instituciones. Pues esas instituciones son las bases necesarias del poder, la riqueza y el prestigio, y al mismo tiempo los medios principales de ejercer el poder, de aquiririr y conservar riqueza y de sustentar las mayores pretensiones de prestigio. (Wright Mills: La élite del poder)

  1. Las élites se atrincheran en las instituciones, para que nadie les dispute el Poder que adquirieron quién sabe cómo y están dispuestas a defender, como si de Dios proviniera
  1. Frans Masereel: grabado

    Frans Masereel: grabado

  2. Nunca son tan pocos como ellos desean ser.  Si la suerte y sus intrigas los acompañan, llegarán a estar solos.
  3. Aparentan tolerarse y hasta respetarse entre ellos, pero al menor descuido se descubrirá que hay alguno menos, devorado por los que quedaron.
  4. Cambian los sistemas políticos, se renuevan los líderes, mientras las élites permanecen intactas, en la penumbra confortable que organizaron hace tiempo, capaces de adecuarse a cualquier novedad que surja en el horizonte, preservando el control de siempre. Lee el resto de esta entrada »

Discreto círculo del Lobby

2 febrero 2013
Franz Masereel: La ciudad

Franz Masereel: La ciudad

Lobby: Cabildeo, negociación de antesala, influencia no declarada sobre los poderes públicos, con el objeto de favorecer intereses privados.

  1. El Poder es como el horizonte. A medida que uno cree haberlo alcanzado, descubre que se encuentra más allá. Eso, que desalienta al común de los mortales, no desalienta a los gestores. Ellos hacen su negocio del desánimo de la mayoría.
  2. Hay quienes se encuentran dispuestos a pagar servicios que no les hacen falta, como hay servidores dispuestos a vender una ayuda que no van a suministrar.
  3. Crees que no puedes valértelas solo en tu diálogo con el Poder atemorizante. Cuando eso queda al descubierto, no te asombre que surjan aquellos que van a impedirlo con la excusa de presentarse ellos para facilitar las cosas. Lee el resto de esta entrada »

Colusiones o el poder obsceno

8 diciembre 2011

Santi di Tito: Retrato de Machiavello

Todos los Estados bien gobernados y todos los príncipes inteligentes, han tenido cuidado de no reducir a la nobleza a la desesperación, ni al pueblo al descontento. (Machiavello)

  1. Desde hace siglos, el Poder ya no procede de Dios, como se afirmaba entonces, con el objeto de acallar a cualquiera que lo cuestionara, pero tampoco puede argumentarse que refiera la voluntad del pueblo. Ni una legitimidad ni la otra resultan creíbles. La desnudez del abuso que lo fundó se intenta esconder en vano.
  2. No pueden argumentar que Dios les ha concedido los privilegios y no sería prudente que nadie cuestionara, porque el sacrilegio se paga en este mundo y en el otro. Tienen que hallar otra falacia más actualizada y no menos intimidante, como la voluntad del pueblo.
  3. ¡Oh, la obscena confianza del Poder, que en la actualidad parece haberse convencido de su divina legitimidad y no teme exhibirse ante cualquiera, solo porque ha tomado infinitas precauciones para que no se descubra el latrocinio y el abuso que le dieron origen! Lee el resto de esta entrada »