La vida absurda

  1. La realidad te demuestra que sin duda no es lo que esperabas. En lugar de quejarte porque te defraudan, resígnate a las evidencias de un error de cálculo cuya responsabilidad es tuya. ¡Si tienes la oportunidad de rectificarlo, no pierdas el tiempo y aprende!

    René Magritte: Pintura

    René Magritte: Pintura

  2. ¡Tantas cosas habituales, revelan al cabo de un tiempo no tener mucho sentido! Cuando las observas con atención, algo demasiado comprometedor queda al descubierto: son y fueron siempre inaceptables. Eras tú quien no se había dado cuenta. En lugar de lamentarte, recházalas.
  3. El sentido ilumina. A veces desespera, cuando se lo advierte tan lejano y frágil. Repugna también, cuando desbarata de un plumazo las convicciones más firmes de aquel que lo busca.
  4. Descubrir el sentido que se oculta en lo que aparenta ser absurdo, es un acontecimiento que resarce de la pena que provoca ver que el absurdo se ha impuesto desde hace tiempo, allí donde miras.
  5. No hay absurdo sin la repetición que le permite adquirir respetabilidad y poderes que intimidan. ¿Acaso nadie se atreve a cuestionarlo? ¿Cuánto tiempo prolongará sin obstáculos su mortal reinado?
  6. ¿Por qué? ¿Por qué? La falta de sentido te obliga a preguntar constantemente, allí donde se supone que deberías aceptar la falta de sentido como lo más normal del mundo.
  7. ¡Deja de preguntar, te ordenan! Sabes que hay absurdo por todas partes, y sin embargo deberías conformarte con percibirlo. ¡Deja de señalarlo y será como si el absurdo no existiera!
  8. Buscar el sentido de la realidad contradictoria es lo que importa. Cuando uno se acostumbra a eso, deja de preocuparle si habrá de conseguirlo o no. Más aún, apenas comprueba que lo atrapó, comienza a desconfiar de que efectivamente lo haya conquistado.
  9. ¿Qué ganarás con encontrarle sentido al absurdo, si a continuación descubres que te ves obligado a aceptarlo?
  10. Cuando denuncias el absurdo, no esperas que retroceda o desvanezca, por fin desnudado, sino que los testigos de tu acto adviertan que el enfrentamiento es posible y de algún modo lo disfrutas, bastante más de lo que ellos disfrutarán nunca tolerándolo.
  11. No hay absurdo sin la injusticia que lo funda y mantiene vigente. Aunque no lo adviertas inicialmente, la búsqueda de sentido te compromete a la lucha por un trato mejor.
  12. La intolerancia que demuestra la estupidez con sus adversarios es bien conocida. Permitir que haya otros puntos de vista no figura en sus planes, porque desbarata la inconmovible decisión de contemplar hasta el fin su propio ombligo.
  13. Van a continuar por su camino, sin importar un ápice de no importa cuál meta se hayan propuesto. Quieren fracasar, no discreta sino ostentosamente, para conmover a quienes todavía los compadecen y se arriesgarían a intentar el inútil salvataje.
  14. Lo peor del desatino de los conformistas no es su obstinación, que tarde o temprano los condena al fracaso, sino que sean tan previsibles, que aburren a morir a quienes los ven marchar alegres rumbo al matadero y terminan por aceptar lo inevitable de su suerte.

    Jan Svankmajer: filme

    Jan Svankmajer: filme

  15. Hay estupideces perdedoras, que sin embargo permanecen incólumes, en medio de la aprobación generalizada de los contemporáneos. No son pocas. Al sentirse mayoría, se envalentonan y pretenden liquidar cualquier oposición a su dictadura.
  16. Hay estupideces ganadoras, que no tardan en imponer su dictadura, en medio del aplauso de quienes calculan utilizarlas pronto en su beneficio.
  17. Hasta las cosas más simples pueden tener sentido. No resignes, porque siempre puedes vaciar tu existencia de sentido, para que te resulte más cómodo no responsabilizarte de nada.
  18. Hay quienes luchan por no hacer nada, con un denuedo que suele admirarse en aquellos tienen alguna misión trascendente y se encuentran dispuestos a cumplirla. Éstos quieren tan solo seguir adelante, despreocupándose del costo.
  19. Parásitos: su vida tiene un sentido, alimentarse no importa cómo, ni a costa de quién, para seguir en condiciones de seguir buscando alimento.
  20. Tienen que no hacer nada útil para nadie que no sean ellos mismos. Exigen que otros los mantengan con vida y se preocupan exclusivamente de su suerte, como si inacción fuera en verdad una dedicación sagrada, que exige el mayor respeto.
  21. Parásitos: debiéramos preocuparnos de mantenerlos con vida, aunque se alimenten de nuestra sangre. Nuestro deber es humanitario. Su apetito desenfrenado no llega a tanto.

    Saul Steinberg: Dibujo

    Saul Steinberg: Dibujo

  22. El esfuerzo de pensar debe generarles un asco incontenible a los parásitos. ¿Cómo puede alguien en su sano juicio desdeñar la certeza de ser dueños de la verdad por derecho divino?
  23. En medio del absurdo, nada le importa demasiado y como consecuencia, ¿qué le impide salirse con la suya? El desapego lo vuelve temible, comenzando para sí mismo.
  24. Hay quienes toleran el absurdo, como si no les molestara, como si fuera imposible de desafiar. En tal caso, ¿vas a perturbar su confiada marcha hacia el matadero?
  25. Después de perder un enfrentamiento con el absurdo, te preguntas ¿qué hacer? Intentarlo de nuevo, te respondes, aunque el resultado del próximo enfrentamiento pueda no ser distinto. Si eres alguien, es preferible ser aquel que no dejará de cuestionar el mundo.

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