Modestas plegarias

Jean François Millet: El Angelus

Tal vez lo inexpresable (lo que encuentro misterioso y no soy capaz de expresar) sea el trasfondo sobre el que toma su significado todo lo que soy capaz de expresar. (Ludwig Wittgenstein)

Cuanto más se detesta a los hombres, más maduro se está para Dios, para un diálogo con nadie. (Emil Cioran)

  1. Puedo rogarle a Dios que me permita tolerar de mejor manera mi debilidad, pero eso no me autoriza a esperar que deban oírme y responderme. Basta el pedido de ayuda, para que me atreva a intentarlo yo solo.
  2. ¡Señor, concédeme las fuerzas y la lucidez necesarias para no depender de tu intervención cuando me encuentre en dificultades!
  3. ¡Entérate, Señor, que esta plegaria no espera ser oída! Basta que la articule para comprobar que mis fuerzas, nadie sabe cómo, se recuperan. El resto, dependerá de mí. Esa es tu ayuda.
  4. Una plegaria es un monólogo que simula el diálogo con un interlocutor que yo mismo inventé o acepté entre los que me ofrecían, para consolarme por un rato, de las evidencias de mi soledad.
  5. Al presenciar el sufrimiento de alguien a quien amo, no puedo evitar decir a no se Quién: “Toma mi vida, no la suya”, como si fuera posible dialogar de ese modo con Algo tan superior a mis fuerzas, que puede oír mis pensamientos y aceptar el trueque de quien nada puede hacer para cambiar, lo que de todos modos habrá de suceder.
  6. ¡Ah, la voz imposible de atribuir, que unas veces nos dicta qué hacer en los momentos cruciales y otras veces calla cuanto más se la reclama! A unos los persigue y a otros los elude, impidiendo el reconocimiento de la soledad que a todos hermana.
  7. No diré que al rezar mi amigo habla solo. Dialoga con una parte de sí que no conoce demasiado bien y rara vez lo enfrenta, pero dada su inhabitual manifestación exige algo más concreto que ser pensada como un alternativa lingüística: debe convertirse en interlocutora, que mi amigo trata no de igual a igual, sino de limitado ser humano a Dios infinito.
  8. Cuando rezo por alguien que no soy yo, de todos modos rezo por mí, con la esperanza de hallar en mi interior las fuerzas que me permitan afrontar las circunstancias adversas que me abruman desde antes de comenzar la oración.

    Muro de los Lamentos

  9. Orar es someterse no se sabe a Qué o Quién, a la espera de una respuesta que a nadie le consta si se hará efectiva dónde, cómo y cuándo.
  10. Durante la oración, los creyentes algunas veces reclaman y otras imploran una respuesta que debe suministrarles el eco de su propia voz. Si se quedaran atentos y en silencio todo el tiempo que haga falta, no tardarían en oír la misma respuesta en su interior. Eso no tendrían que agradecérselo a nadie más que a su concentración.
  11. Si alguien en un momento de crisis me dice que ha rezado por mí, me desarma de la peor manera, porque me deja desnudo ante una serie de emociones que no controlo, porque no puedo corresponderle con un gesto parecido, ni estoy en capacidad de ignorar el amor que manifiesta.
  12. No me importa el nombre que te otorgue, Dios o Quien Sea, tú que aguardas en el fondo de la memoria y te haces oír cuando nadie habla, me ayudas a retener el sentido cuando todo se vuelve incierto. De una poquedad como esa me sostengo para mantenerme a flote.
  13. Desde los miedos y asombros iniciales, desde los interrogantes sin respuesta, fuiste adquiriendo el rol de interlocutor definitivo, nunca terminaré de entender cómo. Allí estás, hundido en la penumbra, imposible de desalojar, no pocas veces mudo, cada vez que te busco. Allí continúas también cuando me convenzo de que tengo al mundo bajo mi control y puedo negar tu presencia.

    Plegaria islámica

  14. Mientras Dios o Quien Sea permanezca en el alto lugar que provisoriamente le asigné, perder el resto de lo que consideraba seguro no me impedirá seguir buscando que mi vida manifieste algún sentido.
  15. Cuando acudes a mi llamado, Dios o Quien Sea, te percibo como el puerto donde me afirmo antes de partir o llegar. Tú de algún modo permaneces. No importa demasiado si te conozco mal o si te niego en ocasiones. Tú debes permanecer, por si te buscara. Hablas en la oscuridad y hablas de manera oscura. Los ecos que brindas a mis preguntas, pueden ser interpretados como respuestas. No pido mucho más. Si todo fuera simple, desconfiaría.
  16. No necesito de intermediarios para dialogar contigo, pero al mismo tiempo descubro por todas partes a quienes me invitan a emprender ese diálogo donde ellos participan, como si desalentaran mi capacidad de intentarlo solo.
  17. En medio de una tormenta, las brújulas no me aseguran que consiga llegar a buen puerto. Los mapas consultados en momentos de confusión, no certifican que habré de completar el camino. Dios o Quien Sea no me dan otra cosa que la confianza, sin la cual, ni estas palabras ni las otras que puedan ser agrupadas en un texto impedirán que el mundo se disperse.
  18. Dame fuerzas para recuperarme de los golpes recibidos y superar el enojo inicial, porque si existe algo capaz de mantenerme a flote es dedicarme a aquello que vale la pena hacer.
  19. Dame serenidad para dejar de lado el ofuscamiento que suscitan las ofensas y repensar los conflictos que de otro modo hubieran permanecido como simple enojo.
  20. Dame lo que sea, menos el temor a lo no llegado. Si algo ha de cambiar, no seré un obstáculo. SI algo ha de permanecer, yo lo sostendré. Si algo de tardar en ocurrir, yo conseguiré la paciencia que haga falta, no sé de dónde.
  21. Dame la capacidad de recibir el aplauso, como cualquier otra respuesta, sin hacerme depender de él para convencerme de que el resto de mi vida se justifica.
  22. Que la indignación por la injusticia, continúe siendo para ti una pasión más urgente de satisfacer que la prudencia.
  23. Bienvenido el silencio, donde la voz de Dios o de Quien Sea comienza a oírse, distante, difícil de reconocer, despegándose poco a poco de la cacofonía cotidiana.
  24. Bienaventurados los que callan, para darse el tiempo de escuchar el mandato de Dios o Quien Sea en su interior.
  25. Bienaventurados los que esperan, cuando los prudentes y mejor informados ya desesperaron, mucho antes de sufrir la derrota, porque gracias al empecinamiento o la confianza en los milagros, tardarán más en ser defraudados.
  26. Bienaventurados quienes hablan a pesar del miedo a las represalias, para demostrar que no toda indignación fue acallada, que no toda esperanza murió, aunque la justicia no haya logrado imponerse.
  27. Bienaventurados aquellos que dialogan con Dios o con Quien Sea. Ellos nunca están del todo solos. Apoyándose realmente en nada verificable, continúan su eterna búsqueda del sentido.
  28. ¡Gracias por el dolor y la fatiga, gracias por la desesperanza y el tedio, gracias por los adversarios y los indiferentes, gracias por los deshonestos y los reticentes, porque permiten valorar los breves resplandores de la amistad! La luz resultaría cegadora sin la existencia de la sombra.
  29. ¡Gracias por el sueño, que repone las energías agotadas y te permite apreciar desde otras perspectivas, incluso las mismas situaciones agobiantes. A veces no hace falta nada más para encontrar el sentido.
  30. ¡Gracias por el inmerecido privilegio de coincidir en este mundo con quien deseó abrazarme!
  31. ¡Gracias por la extrañeza de ser el ocupante de mi cuerpo, cuando se renueva la experiencia del amor!
  32. A veces Dios oye mis plegarias poco sensatas, cuando hubiera sido mejor que no se diera por aludido.
  33. Aquel a quien por las dudas no llegas a nombrar: en ciertos momentos solo sabes que te abisma la evidencia de tu nulidad. Si la sensación persistiera, ¿no le pedirías ayuda incluso a quien no va a responderte, para que la simple invocación te dé fuerzas para serenarte?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: