Guerra de los Sexos

16 Noviembre 2009

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Tamara de Lempicka: Adán y Eva

El amor es ciego, pero el matrimonio le restaura la vista. (Georg Lichtenberg)

Bigamia: Mal gusto que la sabiduría del futuro castigará con la trigamia. (Ambrose Bierce)

 

  1. El amor no suele ser recompensado. Aún así, el amor no busca recompensa. Lo contrario es cálculo, negociación, conveniencia, retribución, nada despreciable cuando lo más frecuente es la crueldad estéril de quienes no reconocen la existencia del amor, ni dejan de considerarlo un insulto imperdonable.
  2. El hombre y la mujer se acomodan (bien o mal) para estar juntos y eso no significa demasiado, porque a continuación deben renegociar cada nuevo encuentro como si fuera el primero,
  3. Que las mujeres hayan sido consideradas por la Biblia como el descanso del guerrero, no indica otra cosa que la dependencia y fragilidad de los hombres agotados por los enfrentamientos con sus iguales. Cualquiera puede ver que la relación entre los géneros no pasa de ser otra guerra, tal vez en sordina, pero nunca del todo resuelta. En aquellos momentos de la intimidad en que los hombres bajan las defensas, las mujeres pueden controlarlos sin gran esfuerzo de su parte. Más prudente para ellos hubiera sido concebirlas a ellas como sus amigas y asociadas, que como sus enemigas inevitables.
  4. Las hormonas hacen bastante ruido (incluso demasiado, en ciertas épocas de la vida), pero solo el amor es capaz de poner la música.
  5. Uno ama y eso es todo. No hace demasiadas previsiones. No calcula los costos y beneficios. No efectúa fatigosas estadísticas. La voluntad de amar no exige nada que exponerse a la burla, la decepción o la respuesta que todo lo justifica.
  6. No hay nada como el amor incondicional por otro ser humano, por un animal, por cualquier cosa que sea capaz de recibirlo, aunque no esté obligado a responder.
  7. Las mujeres nacieron tan libres como los hombres. Incluso más libres que ellos, porquen pueden reproducir a la humanidad, reduciendo a un episodio efímero la participación de ellos. Esa libertad que no se les reconoce fácilmente, se presenta como algo siempre nuevo, sin precedentes, casi opuesto a la Naturaleza y cada generación debe aprender a negociarla como si nadie la hubiera disfrutado antes.
  8. La naturaleza les otorgó a las mujeres el privilegio de parir y a los hombres el de suministrar el género de sus hijos. Es una asociación donde los opuestos (y no los semejantes) se reclaman.
  9. La menstruación les recuerda a las mujeres que forman parte de la Naturaleza y deben someterse periódicamente a ritmos ancestrales que les recuerdan sus límites y posibilidades, mientras los hombres se imaginan a sí mismos como figuras míticas, distantes y superiores a la Naturaleza, capaces de fecundar en cualquier momento. ¿Cuál de los géneros puede perder más fácilmente el sentido de la realidad?
  10. Si los hombres eyacularan con la misma regularidad y parsimonia con que las mujeres menstruan, el evento sería celebrado públicamente, en lugar de ocultarse como una debilidad personal.
  11. Millones de espermatozoides nadan tras un óvulo, incapaces de asociarse para enseñarle a no andar provocando tanto revuelo.
  12. El poder masculino es una construcción tradicional, y si uno lo juzga por sus resultados, se trata de una empresa generalmente fallida. El poder de las mujeres suele ser una imitación de ese fracaso y una amenaza para quienes estaban convencidos de haber sido designados por Dios para perpetuar el error.
  13. Los hombres ejercen el poder con la incompetencia que los ha caracterizado desde que existe memoria. Las mujeres intentan hacer lo mismo, a pesar de que les prestaron el poder hace poco.
  14. Las mujeres han sido acondicionadas por la educación para rehusar las evidencias del poder que podrían ejercer en la sociedad, poniendo como excusa los (al parecer) supremos compromisos con la preservación de la especie. El argumento es convincente, pero logra dejar en segundo planos las evidencias del fracaso masculino en ambos órdenes.
  15. Ser montado por una mujer es una experiencia deliciosa para la mayoría de los hombres. ¿Qué puede resultar más gratificante que verlas recurrir a su opresor tradicional, cuando pretenden demostrar que se han liberado?
  16. A pesar de la propuesta de Karl Krauss, la masturbación continúa siendo apenas un sustituto del complejo diálogo que se vuelve posible solo en el matrimonio.
  17. Uno los signos más insidiosos de la modernidad es otorgarle poder a las mujeres, para que no profundicen la discriminación a la que suelen someterlas. Una de las actividades más repulsivas de los hombres que rodean a esas mujeres con poder, es convencerlas de que ellos las aman y aguardan como respuesta que ellas se le sometan.
  18. Donde hay una mujer con poder, hay por lo menos un zángano carente de la dignidad de su función que demuestran aquellos que viven en las colmenas sin otro objetivo en sus mentes que la satisfacción de las hembras.
  19. Los hombres con poder corrompen inevitablemente a las mujeres ambiciosas que se preocupan de instalar en su entorno, para no esforzarse demasiado. Lo inverso cuesta creerlo.
  20. No hay hombre con poder que no se vuelva atractivo para una mujer ambiciosa. El dinero y las conexiones que él aporta, son más poderosos que los genes, sobre todo porque muchas de ellas no tienen la procreación en el horizonte, sino la continuidad (mejorada) de sí mismas.
  21. Que dos personas necesiten amarse no es nada tan raro. Que consigan otorgarle una duración a ese encuentro afortunado y no lo conviertan en otra rutina más o en un recurso para evitar la soledad, es casi un milagro.
  22. Es impensable que alguien ame a su pareja y no intente modificarla a tal punto que el otro se pregunte si el amor era una forma de ocultar la intolerancia, combinada con el empecinamiento en alterar su naturaleza.
  23. Que una mujer ame a un hombre no es una excusa para que deje de pensar en sí misma como un ser independiente, dotado de necesidades que él no tiene por qué satisfacer.
  24. Las relaciones entre hombres y mujeres son tan improbables, que el matrimonio debería entenderse como un juego de azar, donde las posibilidades de que algo falle (de que todo falle también) superan las alternativas de que el acuerdo resulte ventajoso para ambos. Esa incertidumbre le otorga su atractivo único a la relación.
  25. Haber sido engañado por una mujer es la peor ofensa que pueden sufrir algunos hombres. ¿Cómo es que ella, nacida para someterse al rutinario engaño masculino, se atreve a tomar la iniciativa de pagar con la misma moneda? Más que una afrenta personal, es un sacrilegio.
  26. La oportunidad de engañar a hombres que les han demostrado cómo se engaña, es una tentación imposible de rechazar para algunas mujeres. Sin duda, eso les duele a ellos, aunque no siempre las satisfaga a ellas. Pagar con la misma moneda es continuar una relación que solo promete ser desigual.
  27. Según el viejo chiste, el Papa le habría aconsejado a la reina de Alemania moverse un poco durante el coito, para evitar que su esposo cometiera involuntariamente el pecado de necrofilia, como le ocurrió a uno de sus antecesores. Simular que se disfrutaba del sexo debió ser un progreso de la humanidad, tras las reglas que lo presentaban como algo repugnante, un desahogo que la buena educación aconsejaba ignorar.
  28. Preguntarle a la pareja sexual cómo lo ha pasado durante el encuentro que acaba de concluir, es una verificación demasiado riesgosa. ¿Qué se gana con averiguar la verdad, por halagüeña que sea? O bien la respuesta ha sido evidente, o bien se está invitando a la otra persona a mentir o vengarse, o bien resultará humillante escuchar la verdad, que de todos modos se sospechaba.
  29. Desde hace un tiempo, se ha demonizado el simulacro de la satisfacción sexual, como una actividad generadora de neurosis. En el caso de las mujeres, eso mismo era considerado un signo de elemental de cortesía, como taparse la boca para estornudar o sonarse la nariz sin hacer demasiado ruido. ¿Por qué ciertas manifestaciones dejaron de reprimirse y otras continúan obedeciendo a las mismas restricciones?
  30. Simular un orgasmo es como saludar a un colega en el trabajo. Puede que a uno le parezca una formalidad tediosa, pero a la otra persona le cambia la percepción del día.
  31. El violador es un seductor fallido. El más fracasado de todos, porque ni siquiera puede aceptar la idea de que alguna vez no resulte tan atractivo como ha deseado ser.
  32. La seductora viola a su manera, que es ofrecerse como presa y premio del primer hombre descontrolado que se le cruza en el camino y se siente obligado a pagar peaje.
  33. El amor de a dos es una enorme improbabilidad. Cuando se piensa en la alternativa de amarse de a tres o cuatro, la incredulidad (más que la repulsión moral) nos domina.
  34. La continencia sexual pasó de moda. Uno tiene que dar justificativos cuando lo acusan de eso, pero de todos modos se arriesga a que de todos modos lo condenen y sometan al aislamiento por simple sospecha. En menos de un siglo, se pasó del simulacro de virtud al simulacro del vicio como el ideal del comportamiento de los seres humanos adultos. Los términos medios nunca fueron aceptados.
  35. El coitus interruptus fue considerado en algún momento como un procedimiento anticonceptivo cuya eficacia está demostrada por la superpoblación actual. La misma mitología ha sido revitalizada por los videos pornográficos donde todo es placer y ninguna procreación.
  36. Las solteronas son vistas como víctimas de un orden que les ha negado la felicidad. Los solterones, como hipócritas que ocultan una existencia deshonesta. Aunque ambos salen perdiendo, ellas ganan en respeto.
  37. Que un hombre y una mujer consigan hacerse felices uno a la otra, que el deseo mutuo coincida en el tiempo y el espacio, parece una circunstancia tan improbable que justifica las expectativas de todo el mundo.
  38. No es imposible que tres o más personas se amen unas a otras con la sinceridad de apenas dos, pero el virus de la exclusividad suele ser más poderoso y el equilibrio que se disfrutó en algún momento no tarda en quebrarse.
  39. Orgía: intento vano de conversión del caos en sistema.

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    Tamara de Lempicka: Primavera

  40. Que una mujer ame a otra mujer, parece lo más razonable del mundo, puesto que ambas suelen habitar un mundo en el que se las discrimina, y al reunirse buscarían protección del sistema controlado por los hombres. Lo excepcional es que ellas no dejen pasar la oportunidad, con tanta frecuencia, de traicionar su acuerdo para someterse a un hombre.
  41. Hay mujeres que parecen unidas tan solo por su odio a los hombres. Imaginemos la factibilidad de una pareja heterosexual que solo se mantuviera unida por su odio al resto de la humanidad. No puede ser la base de una relación durable.
  42. Un hombre femenino es objeto de burlas y conmiseración: algo le falta (demasiado). Una mujer masculina causa horror: está revelando un potencial peligroso de imitar para ambos géneros.
  43. Una mujer masculina espanta. Dos causan alivio a los espectadores masculinos: siempre existe la esperanza de que entre ellas se entretengan y liberen de la responsabilidad masculina de hacerlas felices.
  44. ¡Qué descanso para los hombres el espectáculo de un par de lesbianas! ¡No tener que hacer nada para satisfacer a una mujer (o dos) es una situación que no se da todos los días!
  45. Muchos hombres jóvenes de la actualidad sienten una combinación de temor con rencor por las mujeres. Cuando niños, no consideraron que recibieran suficiente atención de sus madres. Al estudiar y trabajar, se vieron obligados a competir con mujer que aceptaban menores sueldos o se demostraban mejor preparadas profesionalmente. Una vez que las enfrentaban como parejas, temían no satisfacerlas sexualmente (por primera vez en la Historia, ellas los evaluaban por su comportamiento en la cama). ¿Cómo es posible entonces, que las enfrenten de igual a igual, siguiendo el simple impulso de las hormonas?
  46. Que un hombre ame a otro hombre, en una cultura tan competitiva como la actual, que por excepción jueguen entre ellos y suspendan la rivalidad habitual en la que se los adiestró desde la más tierna infancia, constituye una excepción que debería causar asombro, antes que ser mirado como una desviación condenable de las normas de la mayoría.
  47. Debe haber mucho dolor en la renuncia al sexo con el que se nació, decidida por algunos que afirman sentirse presos de su cuerpo, porque más allá de las evidencias corporales que suministran los cirujanos, solo pueden alcanzar el simulacro (humillante, reiterado) del otro sexo.
  48. Que un hombre quiera convertirse en la mujer de otro, no pasa de ser una fantasía. Los simulacros dan un momentáneo alivio a la rutina, opresiva por la simple repetición que entraña, a los temores la castración que cuesta acallar, pero no pueden constituirse en la realidad.
  49. Las mujeres llegan a serlo después de haber aceptado los secretos reclamos de sus cuerpos y aquellos más explícitos de los hombres que las encierran para evitar que otros competidores les pongan la mano encima y entrarían en pánico si ellas no respetaran esas presuntas limitaciones.
  50. Las ofertas de sexo venal corresponden siempre a una demanda previa. Cuando esto no se da, surge el acoso, una demanda que intenta forzar la oferta.
  51. Hay patrones que ofrecen un empleo y esperan que la retribución mezquina incluya los servicios sexuales de quienes están subordinados. Es como pensar que una indignidad puede hacer olvidar la otra.
  52. La masturbación es la única actividad sexual que con toda seguridad toma en cuenta la satisfacción de quien colabora en el disfrute.
  53. ¡Quítenme todo, menos las fantasías durante la actividad sexual! Si en ese momento no fuera otro, hasta la castidad resultaría más atractiva.
  54. ¿Acaso le está negada al travesti la posibilidad de desnudarse por completo? Al hacerlo, terminaría demostrando la imposibilidad de ser precisamente quien proclama.
  55. ¿Acaso el travesti confunde al actor con el personaje que interpreta, más allá de la representación en la que participa? ¿Cómo suple la ausencia del aplauso, cuando más admirable resulta su actuación?
  56. Somos una pareja. No es nada que tenga demasiado significado para nadie más que nosotros dos. No consigo entender cómo esta relación llegó a ser algo concreto para nosotros. Sin embargo, con eso cuento diariamente. Mi vida se volvería odiosa, despojada de esa convicción de que en este limitado territorio, cada uno existe para el otro, a pesar de que casi nunca estemos conformes con lo que tenemos y no veamos la manera de lograr la perfección insidiosa que nos incitan a buscar la publicidad y los sermones.
  57. Hay un momento en que los amantes de ayer se convierten en amigos de hoy y en lo posible, en los compañeros de mañana. No todos tienen la suerte de alcanzar ese estado (porque las parejas se desarman por causa de los conflictos que acumularon mucho antes) y son menos aún quienes lo celebran como corresponde. La pasión desenfrenada y sin embargo eterna, siempre idéntica a sí misma, es uno de los mitos más odiosos de la Humanidad.
  58. Ser amado es un lujo bastante más raro de lo que se piensa, entre otros motivos, porque uno suele no darse cuenta cuando lo aman, y otros no logran expresarlo de la manera más adecuada, por lo que buena parte de la gente está mirando para otro lado y no entera, cuando se da la oportunidad.

Palimpsestos

9 Noviembre 2009

aprovechamientoespacio_peqPalimpsesto: Dícese de los escritos antiguos que son borrados para utilizar de nuevo el mismo soporte (pergamino, papiro, tableta de barro), a pesar de lo cual quedan restos que permiten identificar la existencia del texto previo.

  1. Después de ser derribado de su cabalgadura por un rayo inexplicable y perder la vista en el camino a Damasco, Saulo de Tarso borra su nombre y su misión de recaudar impuestos para el Imperio. En adelante, se llama Pablo y con el mismo celo que perseguía a los seguidores de Jesús de Nazaret, se dedica a fundar la iglesia cristiana.
  2. En el terreno de la basílica románica de san Vicente, aprovechando columnas y capiteles de un templo cristiano, los arquitectos de Abderramán I construyeron una mezquita que sus sucesores ampliaron. Quinientos años más tarde, Fernando III de Castilla conquistó Córdoba y consagró la mezquita como catedral. Cambian los cultos y el Estado, cambian las lenguas en las que se adora a un Dios único, mientras las piedras mudas permanecen.
  3. Los talibanes bombardean las grandes figuras de Buda en Bamiyán y Jehanabad. Misiles antiaéreos, tanques, dinamita, ráfagas de metralleta calculadas para una guerra contra enemigos armados, se dedican a borrar textos de quince siglos de antigüedad.
  4. La nueva fe decreta que no puede haber sabiduría válida antes de su llegada. Por eso autoriza la borradura de los textos que alguna vez fueron considerados tesoros, para reducirlos a mero soporte de no importa qué, como si hubiera que humillarlos por el vano intento de aspirar a eternizarse mediante la escritura.
  5. Me conmueve la edición Furné de las novelas y cuentos de Balzac, anotados minuciosamente por el autor hasta el momento de su muerte. Nada estaba del todo concluido para él. No había tiempo para completar las correcciones, porque más importante era publicarlos en el estado en que se encontraran, a sabiendas de que cualquiera fuera la recepción, continuarían incompletos para el autor.
  6. Me conmueve la anécdota de Pierre Bonnard, pintor octogenario y viudo, perfeccionista como nadie, complotándose con un amigo suyo para distraer a los guardias del museo donde se exhibía una de sus pinturas, con el objeto de darle la oportunidad de repintar un fragmento, que a pesar del juicio de los expertos, él consideraba incompleto.
  7. Picasso envidiaba el rigor de Matisse, que se atrevía a esperar durante semanas, aparentemente sin hacer nada, hasta encontrar la forma definitiva que le permitiera expresar una idea, mientras él, impaciente, se sentía obligado a pintar una tela tras otra mientras buscaba esa idea.
  8. Cuando me han dado a corregir una entrevista que concedí, pierdo cualquier atisbo de decoro y corrijo cada frase que pronuncié, hasta destruir el sentido original, como quien pretende descifrar las inscripciones fragmentadas de un texto arcaico. ¿Fui yo alguna vez capaz de pensar eso? ¿Fueron esas mis palabras? ¿En qué estaba pensando cuando me dejé llevar por un impulso injustificable y permití que alguien las grabara? Ahora no lo acepto, me humillan las vacilaciones, las imprecisiones, las rimas involuntarias como ésta que acabo de anotar. Definitivamente, lo mío es considerar que no hay un fin.
  9. Cortar, borrar, corregir, editar. Si no tuviera la posibilidad de retomar el discurso, para examinarlo sin atisbos del descuido o la complacencia que le dieron origen, para darle nueva forma, probablemente me callaría.
  10. Quiero que la nueva versión de lo que dije (la cuidadosa traducción de mi discurso) evite las redundancias, suprima las incoherencias, redondee las vacilaciones, capture con elegancia, todo aquello que el discurso original no atinaba a controlar. Pretendo ser el dueño (todavía) de algo que dejó de pertenecerme hace rato, cuando lo produje, fue recibido y ahora me enfrenta con la evidencia de haber sido incorporado al discurso ajeno.

     

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    Palimpsesto

  11. Nadie dijo esto antes de que yo lo dijera. Me gustaría pensar eso alguna vez y no ser pronto desmentido por nadie, incluyéndome a mí. Soy un recién llegado al mundo de las ideas, un intruso y conquisto un terreno inexplorado; entre mis facultades se encuentra la de borrar aquello que existió antes de mí sin el menor remordimiento, por simple higiene. Puedo, sin embargo, dejar alguna huella de lo que existió y afirmar que tanto lo nuevo y lo viejo, todo puede ser considerado mío. Si esos fueran mis poderes ¿acaso tendría que confesarlo? Continuar leyendo…

Naufragios

9 Noviembre 2009
Naufragios

Naufragio

La muerte para los mozos es naufragio, y para los viejos tomar puerto. (Baltasar Gracián)

No se conoce el bien / como después de perdido. / No se regocija tanto / el que en el naufragio llora / si ve que el tiempo mejora / y cesa el mortal espanto. (Tirso de Molina)

La virtud no se da ni se recibe / ni en naufragio se pierde ni es impropia. (Lope de Vega)

  1. Los naufragios no se programan ni ensayan. Cuando llegan, ponen a prueba todo lo que uno cree ser. Puede que confundan o incluso destruyan, cuando no despiertan de la duermevela que fomenta la rutina.
  2. Revisa tu memoria, pregunta a cualquiera: casi nunca hay desembarcos ordenados, ni viajes en los que todo resulta de acuerdo a los planes que se establecieron. Cuando nos alejamos del puerto, conviene prepararse para tormentas que nos despojarán de todo aquello que creímos perfectamente asegurado. También vale la pena tener en cuenta las playas donde (si no nos ahogamos antes) disfrutaremos la oportunidad de rehacer la vida, si no nos abandonamos a la desesperación.
  3. A partir de los restos del último naufragio, te las compones para establecer la próxima rutina. La normalidad se recupera, probablemente hasta en el Infierno.
  4. ¡Que alivio el descubrimiento de playas vírgenes, la soledad, la carencia de otras voces, la obligación de comenzar todo de nuevo, después del naufragio donde se pudo haber perdido la vida!
  5. Tu mundo se acaba. Tienes todas las alternativas nítidamente planteadas en la cabeza y con la mayor objetividad has decidido que ninguna de ellas ofrece una opción aceptable. Son las cuatro de la madrugada y lo más prudente es reiniciar el sueño, en la confianza de que mañana el mismo caos será enfrentado con mejores herramientas que las del insomnio.
  6. Lo ha perdido todo. Visto desde otra perspectiva: acaba de llegar al sitio donde (lo quiera o no) comienza una vida nueva. ¿Cuánto se tardará en pasar de un lugar al otro?
  7. No ha perdido nada en el camino. Llegó al sitio que se propuso alcanzar, sin mayores novedades y utilizando el tiempo previsto. ¿Por qué entonces el desasosiego, similar al de un náufrago que todo lo extravió, comenzando por el rumbo que traía? Tal vez no debió comenzar el viaje, ni exponerse al éxito de su proyecto.
  8. Perder un amigo es más fácil que adquirirlo. Por eso conviene estar preparado y no lamentarse de que un día u otro, las mejores amistades se deterioren y obliguen a decidir entre ponerles un parche y ver si es posible continuar o darlas por difuntas. Que vuelvan a ser lo que fueron, es imposible.
  9. A medida que pasa el tiempo que te fue concedido en este mundo, cada vez te queda menos por perder. Con un poco de suerte, llegará el momento en que hasta la muerte resulte para ti pura ganancia.
  10. Nada me ha costado más que renunciar a las ilusiones que acumulé durante los primeros años de mi vida. Ahora que se acerca el final de mi existencia, nada puede ser menos razonable que recuperar la ingenuidad de es época. ¡Lástima que no haya sucedido al revés! Esa hubiera sido la mayor diferencia entre un hombre sabio y esto que soy.
  11. Más de una vez he naufragado. Más de una vez me vi obligado a sostenerme por los cabellos y convencerme de las ganas de seguir adelante, aunque no fuera posible recuperar nada de lo perdido. Continuar leyendo…

Variaciones confesadas

27 Octubre 2009
  1. La posibilidad de que según Protágoras, se considere al hombre la medida de todas las cosas, puede resultar más que desalentadora para un observador inteligente. ¿No sería mejor encontrar otra escala, más equitativa, antes de que la hipótesis se revele una pesadilla?
  2. Cultivar un jardín (el propio) era el ideal modesto del Cándido de Voltaire. ¡Se puede hacer tan poco en el curso de una sola vida, que incluso una meta como esa, parece desmesurada en la actualidad. A veces el territorio que se dispone, apenas alcanza para cavar un refugio y enterrarse en él, con la esperanza de regresar algún día a la superficie, cuando la situación mejore.
  3. El camino de ida puede ser el mismo que el camino de regreso, pero la fatiga de quienes lo recorren y la existencia de un lugar que uno llama su hogar hacen la diferencia.
  4. Tira la última piedra y toma de la precaución de exhibir la mano, para evitar que le reclamen luego no haber participado en un proceso al que objetivamente no aporta nada.
  5. Variante de Lucrecio: En la actualidad de los medios, mucho discurso nace de la nada, pero de todos modos no tarda en volver a la nada.
  6. Variante de Heráclito: Todo se mueve y nada permanece: no hay mejor consuelo para quienes sufren, ni amenaza más concreta para quien hacen sufrir.
  7. Variante de John Donne: Muerte, no te vanaglories de haberme derrotado. No son tus poderes aquellos que se manifiestan, sino el límite (previsible, incluso necesario) de los míos.
  8. A diferencia de Violeta Parra, gracias a la vida que sin haberme dado tanto, luego procedió a quitármelo sin mayor aviso, obligándome a poner en juego un ingenio que no sospechaba, para componérmelas con lo que me quedaba.

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    Wittgenstein

  9. A diferencia de lo que afirma Wittgenstein, lo único que no logra verse es lo que no logra verse, es aquello que está delante de los ojos.
  10. Cuando se ve forzado a hacer el bien, mira con el mayor cuidado a quien ayuda, no sea que la distracción habitual lo obligue a repetir ese gesto inaudito.
  11. Aunque solo sea como parte de un juego que tal vez revele alguna verdad que eludes habitualmente, ¡por un rato, desconócete a ti mismo!
  12. ¡Prohibido no prohibir nada! ¿De dónde sacaríamos el impulso de la rebeldía, que da sentido a la vida, si no fuera por las restricciones que no estamos dispuestos a aceptar?
  13. Del árbol caído, todos hacen leña. ¿Acaso los oportunistas conocen otra forma de abrigarse en invierno? Mientras el árbol no caiga, se mueren de frío.
  14. Si por ser objetivo en tus juicios, no puedes amarte demasiado a ti mismo, tolera al menos que el prójimo te ofrezca un objeto más digno de esa pasión.
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Diario de Bitácora

20 Octubre 2009

 

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Yo no puedo ser más que un espejo, en el que el lector pueda ver su propio pensamiento con todas las deformidades, de modo que, así ayudado, sea capaz de enderezarlas. (Ludwig Wittgenstein)

A lo más que puede llegar un mediocre, es a descubrir los errores de quienes lo superan. (Georg Lichtenberg)

Muchos nacen, pocos viven. (José Ingenieros)

  1. Muchas vidas pueden ser vividas por cualquiera de nosotros en el curso de una sola vida. Varias muertes se intercalan también durante el mismo ciclo.
  2. Las ilusiones crecen todo el tiempo, como las uñas y el pelo. No hay que preocuparse de ellas, porque nos guste o no, llegan y fatalmente nos envuelven, nos arrullan, nos obligan a amarlas, pero conviene estar preparado para el momento en que se vuelve necesario librarse de su compañía, para evitar que nos estrangulen.
  3. Cada paso que uno da incluye la pérdida momentánea del equilibrio, en la confianza de reestablecerlo con el próximo paso. La misma confianza debería guiarnos en otras decisiones de la vida. Si no te arriesgas, no avanzas.
  4. ¡Ah, la desafiante obscenidad del poder! ¡Qué delicioso presenciarla en acción, sabiendo que un día no lejano habrá de quebrarse y caer, para mayor pena de quien la ostenta como si fuera un don eterno!
  5. Convertirse en víctima de gente deshonesta, quizás no sea una situación envidiable para nadie, pero al mismo tiempo es lo más parecido a un homenaje que puede aguardarse de ellos. Si existe algo digno de lamentar, sería convertirse en uno más del grupo de corruptos.
  6. El desprecio hiere más de lo prudente, cuando alguien se ha concedido el gusto de manifestar su inquina. Dejar una herida abierta como esa, que tal vez tarde en cicatrizar o tal vez no se cierre nunca, es demasiada responsabilidad para quien hubiera debido simplemente matar a su víctima, en lugar de azuzarla.
  7. La generosidad siembra, pero no se sabe muy bien cuándo llegarán los frutos. Quizás pronto o puede ser que nunca, Eso no altera demasiado las expectativas de que quien hace el bien. La maldad tampoco se pone plazos para que la respondan. Eso es lo peor de todo: el daño permanece latente, no hay tiempo que consiga menguarlo para el ofendido.
  8. La codicia es una pasión que parece imposible de desafiar. La crueldad se impone sin obstáculos por todas partes. La mezquindad es poco menos que una ley universal. A pesar de todo nos queda un mínimo consuelo que permite seguir viviendo: cada una de ellas, tarde o temprano se autodevora.
  9. Pensar de nuevo las humillaciones del pasado, amenaza con dejarnos inmovilizados, ciegos, sordos y mudos, pero no parece haber otra manera de escapar del pantano, que abandonarse a él primero.
  10. Hay gente que traiciona como quien respira. Confiar que recapitulen y se corrijan o compensen a sus víctimas, es como pedirles que renuncien a una función básica de su vida. Continuar leyendo…

Aforismos

15 Octubre 2009

Un aforismo nunca puede ser la verdad completa; puede ser una verdad a medias o una verdad y media. (Karl Kraus)

1. ¡Entender! No hay otra pasión más duradera, a pesar de las preguntas imperfectas que logro armar con tanto esfuerzo y rara vez fueron respondidas por nadie, las mismas que vengo planteando desde la infancia, cuando presentí la existencia de una estructura del mundo que solo me esperaba a mí para ser desentrañada.

2. ¿Qué me cuesta aceptar el mundo tal como (tantos) afirman que es? Razonablemente, poco o nada. El mismo esfuerzo que tragar una medicina amarga, solo que sin esperar que el sacrificio me brinde beneficios.

3. Me has visto tal como yo no deseo verme. Ahora tendré que destruir al testigo de mis actos inmundos y sobrevivir con la memoria de todo eso.

4. Comienza por aceptar tu responsabilidad y luego continuaremos el diálogo en un plano de creciente confianza entre nosotros que todavía no se ha planteado.

5. Me derrotaron tantas veces, que bien podría exhibir esas circunstancias como la evidencia de que no es tan fácil derrotarme de una vez por todas.

6. El amor eterno es como la Muerte: un espejismo nacido del lenguaje. ¿Quién pierde el sueño por las amenazas que plantearían a su vida cotidiana los dragones y centauros?

7. Deja que el dolor se vaya, como los malos sueños, solo que más lento. Después de un rato, cuesta recordarlos. No se olvidan del todo, pero ya no importa que parecieran a punto de ahogarte.

8. Prefiero olvidar mis límites, siempre y cuando sea solo por nada más que un rato. Si me ofreces la libertad absoluta, entraré en pánico.

9. Llegaste al mundo por azar. Desde tu perspectiva miope, el cosmos justificó su existencia en ese mismo instante.

10. Si la verdad suele resultar inaccesible, a muy pocos les importa constatarlo.

11. ¿Para qué ser demasiado sinceros con los amigos? ¿Acaso nos hemos propuesto sembrar el mal ejemplo?

12. En el campo de la cultura, es preferible que la creatividad nazca del saqueo indiscriminado, al azar o la intuición, de no importa qué, nunca del robo planificado (porque en tal caso, todo el mundo acusa el plagio).

13. Hay jóvenes que buscan su identidad como quien apuesta al azar, confiando haber hallado de buenas a primera su rol definitivo a partir de un simple acto de fe.

14. Sumarse en el anonimato: elegir una máscara que no es de nadie en particular y permita escapar de la identidad que se teme afrontar. Al convertirse en otro, en cientos, en miles, uno intenta ser ninguno.

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Presentación

14 Octubre 2009

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Cualquier texto escrito (este blog también) puede ser entendido como una botella que un náufrago (el autor) lanza al mar, con un mensaje que no se encuentra en condiciones de entregar personalmente. Al confiarlo a una botella apuesta que no se perderá en el laberinto de las corrientes, que no chocará contra los arrecifes. Una de las posibilidades que afronta una botella, es hundirse antes de que nadie lea el mensaje que resguardaba. Otra, que el corcho no consiga impedir que penetre la humedad y el texto se vuelva ilegible; si acaso llega a los ojos de alguien.

Después de publicar algunos libros no demasiado extensos ni memorables, que a pesar del esfuerzo que insumió escribirlos, debieron ser menos apasionantes de lo que suponía, porque de otro modo se hubieran vendido más y me hubieran deparado mayor número de respuestas de lectores, situaciones tales como la autocrítica, el progreso de la edad y una disminución de la vista me condujeron a las formas literarias cada vez más breves.

Al escribir o al hablar, uno intenta capturar (y transmitir) el sentido que atisbó en algún momento, recurriendo al lenguaje que dispone y se le resiste cuando elige cada palabra. De algún modo apuesta a que no obstante la incertidumbre que rodea al proceso de comunicación, logrará fijar algún residuo significante en el texto.

Muchas veces uno abriga dudas sobre la legitimidad de toda la operación, presiente el fracaso que tarde o temprano lo aguarda, y no por eso deja de intentarlo. En esos casos, uno se vuelve crítico de los discursos ajenos y propios. Piensa mucho y sobre todo se calla pronto.

Cuando se pretende renunciar a los malos hábitos que aseguran el aplauso y vaciar al discurso de abultamientos decorativos, es como tratar de olvidar los coordinados movimientos de piernas y brazos que lo mantienen a flote cada vez que se encuentra en el agua. Son destrezas que una vez interiorizadas, cuesta dejar de lado.

Los antiguos escribían poco, fuera porque no había suficientes tablillas, papiros o pergaminos para fijar sus ideas, situación que los llevaba a destruir textos antiguos para imponer los suyos, fuera porque preferían confiar en la memoria y el olvido de quienes recibían sus textos. Uno los admira, no se sabe muy bien si por su concisión, por el azar que preservó una materia tan frágil o porque se ve obligado a completar aquello que no está del todo escrito.

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